Economía

La actividad en Rosario mejoró con la flexibilización de las restricciones

Los datos de facturación local en junio mostraron una sensible desaceleración de la caída, según la Fundación Banco Municipal

Martes 15 de Septiembre de 2020

La actividad económica de Rosario achicó sustancialmente su caída interanual durante el período en el que se flexibilizó la cuarentena. Así, la facturación de las empresas de la ciudad se redujo en junio 1,8% en relación mismo mes del año anterior, lo que representa una mejora significativa respecto de marzo, abril y mayo, cuando la economía se desplomó entre el 20% y el 30%.

Según un informe elaborado por la Fundación Banco Municipal, esta recuperación fue heterogénea. Comercio e industria, que en conjunto representan el 62% de la facturación, registraron variaciones interanuales positivas en la medición de junio, con subas de 8,3% y 15%, respectivamente. En cambio, el rubro de servicios privados, que es el segundo más importante, cayó 18%, y la construcción, 45%.

El estudio se basa en los últimos datos elaborados por el Centro de Información Económica (CIE) de la Municipalidad de Rosario, que recoge la información sobre la recaudación del Derecho de Registro e Inspección (Drei) y la ajusta por inflación. Según esos datos durante el trimestre más duro de la cuarentena (marzo, abril y mayo), la retracción económica fue de 17,6%. En el primer semestre, la caída acumulada fue de 14,6%.

La evolución mensual de la actividad registra subas de 21,6% entre abril y mayo, y del 11,3% en junio. Esta “desaceleración” se explica por la base de comparación, ya que abril fue el mes más estricto de cuarentena. Los investigadores de la fundación analizaron la tendencia-ciclo de la facturación privada local. Es decir que la filtraron de “ruidos”, como la propia emergencia sanitaria. En esa comparación, el magro crecimiento de 0,3% en junio se convirtió en “el primer registro positivo de los últimos doce meses”.

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Si bien todos los sectores económicos mejoraron su performance en junio, la evolución es heterogénea. Los rubros de comercio e industria mostraron variaciones positivas en la medición mensual e interanual. En el primer caso, revirtió las caídas interanuales de marzo (-19,1%), abril (-26,2%) y mayo (-12,3%), y registró un incremento de 8,3% en el sexto mes del año.

El comportamiento positivo del sector se explica por el rubro que representa la mitad de su facturación: el comercio al por mayor. Esta actividad creció 17,5% interanual en junio. También creció la venta, mantenimiento y reparación de vehículos, un 17,8%. En cambio, el comercio minorista bajó 2,6%. “La divergencia en el desempeño de la facturación entre mayorista y minorista “resulta común para todo el segundo trimestre del año”, dijo.

La industria manufacturera, que es el tercer sector en importancia de la economía local, creció 15% interanual en junio, luego de caídas de marzo (-27,1%), abril (-42,1%) y mayo (-18,9%).

El rubro de metales, productos de metal y maquinaria creció 24,9%, seguido del de alimentación, que subió 16,5%. La evolución positiva de la metalurgia contrastó con las fuertes caídas de abril (-59,1%) y mayo (-21,1%).

El sector de servicios privados, el segundo en nivel de facturación, cayó 18% interanual en junio. Si bien mejoró respecto de los eses anterior, la sigue pasando mal. Once de las doce ramas que lo constituyen presentaron contracciones negativas respecto del mismo mes del año pasado. La excepción es el rubro de servicios inmobiliarios, que creció 10,5%, “probablemente debido a la concreción de contratos que no pudieron realizarse durante los primeros meses de la cuarentena”.

Intermediación financiera, salud y actividades administrativas cayeron 7,6%; 17,7% y 17%, respectivamente. Servicios culturales, deporte y esparcimiento bajaron 96%, mientras que alojamiento y comida cayeron 70,1%.

La construcción evidencia contracciones interanuales ininterrumpidas desde agosto de 2018, que se intensificaron desde el final de 2019. En junio bajaron 45,3%, una desaceleración respecto de los meses anteriores.

La evolución económica refleja la apertura de actividades que comenzó a registrarse a partir de mayo, se profundizó en junio y siguió en julio y agosto. Hace diez días se volvió a la fase uno.

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