Miércoles 03 de Noviembre de 2021
Llegó el día. Keclon, una empresa biotecnológica fundada por investigadores locales del Conicet, inaugura mañana su planta de producción de enzimas que se utilizan para reducir desechos e incrementar la eficiencia en la industria aceitera y la industria de la alimentación. Valor agregado bien local y logrado por científicos formados en la ciudad que se animaron a meterse en el mundo de los negocios y a desarrollar tecnología para el mundo.
Luego de 9 años de invertir en forma continua en investigación y desarrollo en tecnología aplicada o para el desarrollo de enzimas industriales de calidad competitiva a nivel internacional, se vuelve realidad el sueño de la planta industrial. Mañana, a las 15, será la inauguración oficial de las instalaciones que se encuentran en San Lorenzo. En 25 días estará en plena producción.
Hugo Menzella, investigador del Conicet y docente en la carrera de biotecnología en la Facultad de Ciencias Bioquímicas y Farmacéuticas de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), director del Instituto de Procesos Biotecnológicos y Químicos Rosario (Iprobyq) y uno de los fundadores de Keclon, expresó su alegría por haber llegado al momento en que comience la producción.
En una primer etapa tendrá una capacidad de 70 mil litros de fermentación, pero que se incrementará a 200 mil litros en 2 años y medio.
“Logramos llegar al final, estamos contentos. Esto estuvo a punto de morirse muchas veces. Ahora creció un montón, ya tiene sus empleados, un jefe de producción y funciona como empresa”, relató uno de los mentores de Keclon sobre el difícil camino recorrido desde que surgió el proyecto en los laboratorios de la facultad de Bioquímicas.
Hoy, feliz de que la empresa esté armada, decidió dar un paso al costado y retirarse como directivo de la firma: “Si está bien armada la empresa no te necesitan más”, señaló el fundador.
La planta, altamente tecnificada, cuenta con un plantel de 40 trabajadores. Menzella destacó el importante rol vinculado a la exportación y generación de divisas de los productos que se producirán. Explicó que las enzimas crean aceite extra y de esta forma brindó una proyección de lo que puede significar para el país. “Argentina produce 10 millones de toneladas de aceite, con productos de Keclon se lograrían 250 millones de aceites adicionales, que son exportables por 400 millones de dólares, que es casi el 1% de todas las exportaciones argentinas de 2020. Son exportaciones de las cuales el Estado tiene retenciones, es decir que un tercio va directamente a las arcas del Estado. Para el Conicet haber podido causar este impacto es muy importante, es más que el presupuesto del Conicet anual”, precisó el hoy director del Iprobyq, el instituto que busca allanar el camino para convertir en empresas los proyectos de los científicos locales y evitar “que se cometan errores” en el proceso de llevar la idea a los hechos.
Keclon está en San Lorenzo, en el polo aceitero, y tiene un contrato firmado con Molinos Agro, (ex Molinos Río de la Plata) y de hecho es uno de los inversores de la planta. “Empezamos a expandirnos a otros aceiteros, pero también desarrollamos muchos otros productos vinculados a la parte de la alimentación”, señaló Menzella y mencionó en la cadena de producción de aceites la refinación genera alrededor de 60 kilogramos de residuos por tonelada de aceite procesado.
En lo que respecta puntualmente a la industria de la alimentación animal Menzella explicó que se puede aumentar el rendimiento, el kilaje de carne, lo cual genera menos desechos también. “Tenés más producto adicional y generas menos desecho. En la industria avícola, si das enzimas y con la comida que das haces más cantidad de carne”, puntualizó y subrayó que el sistema está en consonancia con la tendencia green que hoy buscan los consumidores, con lo saludable y es un caso concreto de economía circular ya que logra una “reducción de desecho y aprovecha al máximo todo”.
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Las enzimas pueden reducir notablemente el impacto ambiental, a cero es la idea, y transformar todo residuo en productos de valor que pueden exportarse. El fundador de Keclon apuntó que las “las proyecciones de exportaciones son realmente buenas” y contó que tendrán un distribuidor en Brasil para Sudamérica, otro en Estados Unidos y otro en Asia.
“Cualquier kilo de enzima que se produzca en la Argentina termina generando dólares para el país ya sea porque las exportemos o porque se consuman en forma interna. O sea que en cualquier caso la ecuación es virtuosa. El tema de la exportación de enzimas es un número, pero también después está toda la exportación de los productos adicionales que generan, por ejemplo, el aceite o la carne”.
Distinción local
María Rocío Meini, del Instituto de Procesos Biotecnológicos y Químicos Rosario (Iprobyq), fue distinguida el Premio Nacional L’Oreal Unesco “Por las mujeres en la ciencia” por su trabajo sobre revalorización de desechos agroindustriales mediante procesos de bajo impacto ambiental para obtener compuestos bioactivos.