Economía

Jorge Pesado Castro: "Hay una demanda de autos que se despertó"

El empresario contó que la venta de vehículos tomó impulso, pero ahora faltan unidades. De todas formas el año cerraría con una fuerte baja

Domingo 30 de Agosto de 2020

Cuando llegó la pandemia, la crisis golpeó fuerte en el mercado automotor, pero con el correr de los meses la situación se atemperó y la venta de vehículos tomó impulso. Cuando todo parecía tomar un nuevo rumbo las concesionarias se encontraron con la falta de disponibilidad de unidades, producto de la escasa producción en las automotrices por las restricciones en planta frente al Covid-19 y algunas restricciones de importación. Ahora la actividad tiene mejores perspectivas pero las estimaciones indican que el 2020 terminará con unos 290 mil vehículos vendidos, una cifra lejana al récord de ventas de otros años.

“Hay una demanda que se despertó, empezaron a faltar los autos pero ahora van a a empezar por suerte a aparecer. Esto hace que se proyecte un mercado para el 2020 de 290.000 autos, lo cual es muy auspicioso porque a principio de año pensábamos que no íbamos a llegar siquiera 200.000. Y no nos olvidemos que el año pasado fue malísimo, fueron 450.000 autos, con lo que se puede dimensionar la crisis que hay en el sector. Así que vemos muy auspicioso el incremento que se pueda producir de ahora en más”, analizó Jorge Pesado Castro, titular de varias concesionarias en la ciudad y al mismo tiempo representante local de la Asociación de Concesionarios de la República Argentina (Acara).

Pesado Castro habló en el programa “La Banda Cambiaria” de FM Meridiano sobre cómo está funcionando el mercado de autos 0 km en la ciudad de Rosario y en el país en el marco de esta crisis sanitaria y económica. “El tema es bastante complejo porque veníamos con una depresión muy grande. A partir de junio tuvimos un pico de demanda motivado fundamentalmente por la brecha cambiaria y también por la devaluación de nuestra moneda o por la inflación qué hace que se te vayan escapando de los dedos los pesos, lo que uno tenga ahorrado se usa para inversión y en este caso automotores. La brecha cambiaria para los que tienen dólares ayuda enormemente para la adquisición”, apuntó.

El empresario señaló que luego de la “profunda receción en la venta de automotores durante el primer semestre” en junio “se produce un repunte fuerte del dólar blue que empezó a motivar la mayor demanda”.

"Empezaron a acabarse los autos, las fábricas no estaban preparadas para producir en tiempo y forma en pandemia

Veníamos de patentar 17.000 autos en mayo, que es nada. Las instalaciones de las concesionarias en todo el país están preparadas para vender 700.000 autos al año y en algún año se llegó hasta casi 1 millón y nosotros tenemos que pensar que tenemos que hablar de 70 mil a 80 mil autos mensuales, con lo cual 17.000 en mayo fue prácticamente la nada. Pero de 17.000 pasamos en junio a 37.000, un crecimiento buenísimo. Pero las cosas no son tan buenas como uno a veces se lo desea porque empezaron a acabarse los autos, porque las fábricas no podían producir, no estaban preparadas por el tema de la pandemia para producir en tiempo y forma. Necesitaban adaptarse, necesitaban tiempo, los procesos eran mucho más largos por el cumplimiento de los protocolos y se empezaron a acabar determinados autos. Entonces esto hizo que en el mes de julio de 37.000 pasáramos a menos de 30.000 autos y en el mes de agosto va a ser más bajo todavía”, detalló.

El empresario local reseñó que hay casi 10.000 autos que están varados en la aduana y en la playa de Zárate porque el gobierno nacional no le aprueba los certificados, las solicitudes de importación porque “hay limitaciones por la disponibilidad de dólares del Banco Central”. En ese sentido, consideró que “es una situación bastante compleja pero en estos últimos días hubo novedades muy auspiciosas en las cuales el gobierno se ha comprometido a liberar 80.000 unidades importadas desde el mes de agosto hasta fin de año, con el compromiso de las terminales de inversiones para desarrollar las autopartes”.

“Se producen autos que se exportan, pero el 60% de esos autos y en algunos modelos incluso bastante más, son fabricados con insumos importados entonces la balanza de automotores, por más que nosotros estemos reportando en forma positiva entre importaciones y exportaciones, el déficit que producen las autopartes nos lleva a que en este momento se esté anualizado un déficit de 2.500 millones de dólares por la importación de autopartes que no se producen. Entonces el gobierno dice: yo te voy a autorizar a las terminales, a Adefa, a disponer de 80.000 autos pero queremos el compromiso de radicación de inversiones para que se empiecen a fabricar las autopartes que acá no están disponibles, para que haya proyectos de inversión y para que aumenten también la producción y las exportaciones”, relató Pesado Castro.

En rigor, recordó que hubo conversaciones con la empresa Toyota en la secretaría de Industria, donde llegaron a un acuerdo y también con Ford y Volkswagen. La idea es llegar a acuerdos con todas las terminales para distribuir en función de los compromisos que cada una asuma esas 80.000 unidades. “O sea que en este momento hay faltante de unidades pero la proyección es que a partir del mes que viene vamos a tener buenas noticias”, subrayó sobre el mercado automotor que se divide en un 60% de importados y de un 40% de nacionales.

"Se exportan más autos que los que se están importando, porque el consumo nacional es bastante chico

Respecto al comercio internacional, Pesado Castro indicó que en esta coyuntura “se exportan más autos que los que se están importando, porque el consumo nacional es bastante chico y entonces lo que se está haciendo es ampliar y desarrollar mercados externos”.

Demanda

En el plano doméstico la reactivación de la demanda se está focalizando en vehículos de gama baja, en los vehículos de entrada, como por ejemplo los Gol, los Onix, el Swift de Renault, todos autos de baja cilindrada. También en el otro extremo, en la gama Premium que “ahí es donde funciona más la brecha cambiaria” y lo que está muy activo es la venta de pickups, señaló Pesado Castro.

Frente a este contexto podría decirse que hay un desdoblamiento del mercado entre los que buscan los modelos más caros como forma de inversión, de ahorro, y otros sectores que no tienen esa capacidad ahorro pero que están buscando también tener su primer auto. “El primer auto se da por este motivo, es algo que nunca sucedió: que con 5.000 o 6.000 dólares, que son 600.000 o 700.000 pesos, con conversión de dólar blue, podés comprar uno de estos autos de entrada, casi más baratos que en cualquier lugar del mundo, donde los autos más baratos valen 7, 8 o 9 mil dólares. Y la paradoja en este momento es que con menos dólares se puede comprar, a pesar de tener un 40% y un 50% de gravación de impuestos ( sabemos que los autos 0km están gravados con casi hasta un 50%)”, detalló.

Pesado Castro también contó cómo está el mercado a partir de las posibilidades de acceso mediante el financiamiento y explicó que el plan de ahorro sigue funcionando. “Ha habido modificaciones por los aumentos de cuota por la inflación, porque no nos olvidemos que el plan de ahorro paga todos los meses una alícuota forma parte del valor actualizado viene el vehículo en cada mes. Como la inflación fue bastante fuerte, las cuotas también aumentaron fuerte. Pero se encontraron soluciones para diferir parte de esos aumentos hacia una mayor cantidad de cuotas finales, de manera de que el impacto actual fuera menor y no perjudique tanto al público adquirente”, indicó.

No obstante, señaló que en cuanto a la financiación “es difícil encontrar financiaciones baratas en este momento”, aunque dijo que “las terminales están haciendo esfuerzos, aveces sacrificando un poquito márgenes junto con las concesionarias, sacrificando también incentivos, para lograr tasas subsidiadas y de ahí que se pueda lograr alguna financiación con tasas ventajosas que permitan la adquisición de los automotores”.

“En este momento lo que sucede en casi todas las marcas es que no toda la gama de productos la tienen disponible, que hay faltantes por baja de producción y por falta de liberación de autos retenidos en aduana. No hay que dejar tampoco de tener en cuenta que las concesionarias estamos trabajando con horarios limitados, tenemos que cumplir con una serie de protocolos también de atención y en los talleres también están siendo verificados inspeccionados en el cumplimiento de los protocolos, lo cual es sumamente importante. Cada auto que ingresa a los talleres para el servicio y mantenimiento debe cumplir una serie de requisitos, sanitizados en distintos procesos y al momento de la entrega requiere otra sanitización. Todos estos protocolos han incorporado mayores costos, no obstante, estamos haciendo los esfuerzos para que no se trasladen a los precios de los productos que consumen los clientes”, indicó sobre la situación particular de las concesionarias que en la ciudad resisten a la crisis que surgió por la pandemia, pero que en otros grandes conglomerados como puede ser el gran Buenos Aires están más en jaque y algunos locales han cerrado sus persianas.

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