Economía

Investigación para el futuro desarrollo

Durante el encuentro se discutieron nuevas miradas para abordar desde la ciencia, la tecnología y la innovación.

Domingo 06 de Octubre de 2019

La ciencia, la tecnología y la innovación al servicio del desarrollo es la apuesta de la Red Latinoamericana para el estudio de los Sistemas de Aprendizaje, Innovación y Construcción de Competencias (Lalics). Durante la II Academia de Doctorado organizada por esa entidad junto a YSI/Inet y Red Pymes se realizó en Rosario. Estudiantes de doctorados de diferentes disciplinas de más de 10 países de Latinoamérica debatieron con destacados profesionales cómo desarrollar una agenda de investigación para el desarrollo de la región y cómo vincularla con los gobiernos para que se transformen en políticas de Estado coherentes con las necesidades de cada población.

Lalics busca generar un espacio de encuentro entre investigadores, formuladores de política, estudiantes, empresarios y organizaciones de la sociedad civil, en el cual puedan compartirse experiencias, aprendizajes derivados de la implementación de políticas públicas, marcos teóricos y metodológicos, resultados de investigación y nuevas propuestas que contribuyan a atender los principales desafíos que enfrenta la región.

Diana Suárez, vicepresidenta de la Red Lalics, contó detalles de encuentro que se realizó en la Facultad de Ciencias Económicas y Estadística de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) y en el Polo Tecnológico de Rosario.

“Nos preocupa la ciencia, la tecnología y la innovación (CTI) al servicio del desarrollo y abarcar a todos, hay economistas pero también sociólogos, agrónomos, ingenieros industriales, gente del management. Es bastante transdiciplinar, creemos que es el gran desafío de la temática”, explicó Suárez, quien agradeció a las instituciones que apoyaron el encuentro, como Red Pyme y también el Institute for New Economic Thinking (Inet).

Lalics es parte de la organización mundial Globalics y la Academia fue organizada junto a Young Colours Iniciative (YSI), que es la rama joven del Inet. Este Instituto por un Nuevo Pensamiento Económico es una institución creada en la poscrisis de 2008 en Nueva York, crítica de la desregulación financiera, que impulsa un enfoque heterodoxo de la economía.

El enfoque de la Academia estuvo puesto justamente en cuestionar que “todas las teorías se desarrollaron en el norte”. Y desde la red Lalics se cuestionan “que si no está pasando lo que dice la teoría es porque no nos sirve”.

Las discusiones de la Academia tienen su mirada puesta en el evolucionismo schumpeteriano, que es crítico del enfoque neoclásico. Joseph Alois Schumpeter fue un destacado economista austro-estadounidense, ministro de Finanzas en Austria y profesor de la Universidad de Harvard.

“Tenemos una historia diferente y es una teoría que desconoce la geopolítica, no es todo lo mismo, las relaciones no son todas las mismas. El capitalismo es un proceso complejo en el que cada uno tiene un rol y no podemos todos llegar al mismo lugar. Esa es la discusión que se da en estos espacios y lo que buscamos con Lalics es marcar la agenda, construir una red de gente preocupada por esto con ganas de llevar una agenda vinculada a esas especificidades del desarrollo”, detalló la licenciada en economía industrial, que tiena a su cargo la Secretaría de Investigación del Departamento de Desarrollo Tecnológico y Social de la Universidad Nacional de General Sarmiento de Buenos Aires.

En este nuevo marco, Suárez señaló que “el desafío es cómo dialogás con la política”, ya que hay una corriente muy clásica de que el Estado tiene que intervenir cuando algo falla, ser como un regulador. Pero, en realidad, “el Estado es un actor del proceso de desarrollo y tiene varios roles, a veces es oferente, a veces es demandante, a veces regulador”. La doctora en Economía de la innovación en la Universidad de Aalborg de Dinamarca subrayó que “es muy complejo el rol del Estado en este proceso”.

La investigadora planteó que desde la teoría hay que abrir un proceso más de diálogo con el sector público pero también con el sector privado, con la sociedad civil. “La academia también tienen un rol en el proceso de desarrollo, no es sólo formar recursos humanos. Tenemos que mejorar nuestra articulación y la agenda”, apuntó.

En la discusión por construir nuevos caminos para el desarrollo pesa el rol de los investigadores y en la Argentina la ciencia sufrió un fuerte recorte de recursos en estos tiempo que impactó justamente en los trabajos que venían llevándose adelante. Suárez indicó que “la academia argentina se ha destacado históricamente en el mundo y está muy bien posicionada” pero dijo que han sido complejo los últimos años. “Hay una falacia de que como somos cientistas sociales no necesitamos recursos, pero ir a un congreso sale carísimo, interactuar con el mundo desarrollado y en desarrollo sale carísimo. No se puede construir conocimiento en lo aislado, hay que vincularse”, precisó.

Desde el año pasado Lalics tiene una agenda de trabajo, que hace foco en la CTI. Suárez explicó que muchas veces sólo se habla de innovación, que es un término muy importado, cuando en América latina predominan temas de ciencia y tecnología, que son públicos, que están en las universidades, “que tienen otra lógica de producción del conocimiento”.

Recursos naturales

Uno de los paneles que se abordaron en el encuentro fue “Recursos naturales, sistema nacional de innovación y sustentabilidad” que contó con la participación de Lilia Stubrin, investigadora del Conicet, la Fundación Centro de Investigaciones para la Transformación (Cenit) y Universidad Nacional de San Martín (Unsam) y los brasileros Gabriela Podcameni, del Instituto de Economía de la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ) y Joäo M. Hausman Tavares del Instituto de Educación de Angra dos Reis de la Universidad Federal Fluminense (IEAR/UFF) y del Instituto de Economía de la UFRJ.

Pensar de una forma diferente la utilización de los recursos naturales de cada país es un gran desafío. Los investigadores hablaron de cómo cambiar la lógica centrada en el extractivismo, producto de la demanda, por un nuevo enfoque orientado a la demanda de productos sustentables, que hoy por hoy genera nuevas oportunidades. En ese punto aparecen las nuevas tecnologías.

Stubrin presentó el caso de la controversial industria minera que, jaqueada por la economía verde, “no tiene otro camino que innovar”. Entre los cambios que vive el sector también aparecen fuerte la tercerización de servicios que necesitan las grandes empresas mineras, que antes al trabajar de forma integrada no daban margen para los proveedores locales porque “hasta las resmas de papel se traían”.

La especialista contó la experiencia chilena, donde la minería tiene un gran peso en su economía. En el vecino país lograron desarrollar una red de proveedores locales, aunque de bienes simple, para las grandes mineras. Lo importante es que luego de un tiempo comenzaron a surgir empresas con proyectos innovadores para el sector.

Stubrin dijo que el crecimiento de los proveedores chilenos es muy importante. Hoy son unas 4.500 empresas que participan, pero advirtió que el desarrollo está frenado porque cuando las soluciones que se diseñan ajustadas a las demandas de las mineras deben ser probadas a campo, o requieren fuertes inversiones, las grandes compañías no acompañan el proceso.

La intervención de Hausman Tavares contó cómo es la matriz energética en Brasil y destacó que se deberían tratar de apuntar las investigaciones en desarrollar políticas de innovación para el sector. Es que aunque se crea que es una energía limpia porque gran porcentaje es generado a través de represas hidroeléctricas, en su momento, el impacto ambiental y social para su construcción fue “tremendo”.

Pero en este contexto, el investigador celebró que hay pequeños avances regulatorios que presionan sobre la energía hidráulica. No obstante, como se trata de energía generada a bajo costo, las regulaciones tardan en llegar.

El desafío es la transformación tecnológica del sector eléctrico en Brasil, advirtió Hausman Tavares al tiempo que valoró que hay mucho conocimiento que se está desarrollando dentro del Estado pero actualmente “hay conflictos de percepciones y diferencias entre gobierno y Estado” e instó a “prepararnos para cuando vengan mejores tiempos políticos”.

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