Economía

Inversiones: existe un mundo más allá del dólar

Los especialistas en el mercado financiero aseguran que existen posibilidades para todos los gustos, para los más conservadores o para los más arriesgados y para aquellos que disponen de 10 mil pesos, 100 mil o 1 millón.

Domingo 29 de Julio de 2012

Ahorrar e invertir es posible tiempos difíciles. Suprimida la posibilidad de atesorar dólares los argentinos comenzaron a preguntarse qué hacer con los pesos. Los especialistas en el mercado financiero aseguran que existen posibilidades para todos los gustos, para los más conservadores o para los más arriesgados y para aquellos que disponen de 10 mil pesos, 100 mil o 1 millón.

El menú de opciones es amplio. Hoy meterse en el mundo de las acciones parece arriesgado pero los bonos se perfilan como una interesante alternativa, además de los tradicionales plazos fijos que siguen seduciendo a los argentinos. También se puede invertir en metales como el oro, en un comercio, franquicias, fideicomisos agropecuarios, financieros e inmobiliarios, comprar algún terreno o cochera, comprar productos y venderlos por Internet, adquirir un taxi, exportar productos, construir, entre tantos otros.

El economista Mariano Otálora, autor de los libros "Del colchón a la inversión" e "Inversiones para Todos", planteó que "ahorrar e invertir en la Argentina se convirtió en una tarea imposible, por un lado por la inflación que destruye y patrimonio, y por otro lado por la imposibilidad de atesorar e invertir en dólares" pero asegura que hay una salida.

"Muchos estarán pensando que se acabaron las recetas y que no existe forma alguna de invertir y ahorrar en nuestro país. Pero las inversiones siguen siendo las mismas que antes del corralito verde, lo que se modifica es el costo de oportunidad de realizar algunas y no otras. Obviamente, aquellos que sólo atesoraban dólares están más complicados que aquellos que diversificaban en otras opciones", subrayó el analista.

Para Otálora "hoy no queda otra que evolucionar en las inversiones y adaptarse a las reglas que impone la Argentina". Es así que recomienda aceptar que es muy difícil ganarle a la inflación invirtiendo, por lo tanto hay que intentar defender los ahorros: siempre será mejor invertir que gastar nuestro dinero sin sentido. También planteó que se debería invertir en varios instrumentos, buscando un equilibrio anticíclico, con riesgo en diferentes sectores y economías del mundo. Por último, sugirió buscar otras recetas o modelos para invertir y diversificar, la clave está en "cómo invertir" y no tanto en el "dónde".

A modo de ejemplo, propuso que un inversor conservador con 10 mil pesos, acostumbrado al plazo fijo puede invertir en acciones sin poner en riesgo su capital: diversificando 9 mil en plazo fijo y 1.000 en acciones. Así, si el plazo fijo rinde un 10 por ciento anual obtendrá $9.900 y si llegado el caso se registra una caída de las acciones en un 50 por ciento obtendrá $500. Resultado de la cartera de inversión $10.400. "Esto demuestra —considerando un escenario muy pesimista con una caída del 50 por ciento de las acciones— que un inversor conservador puede invertir en opciones de riesgo de forma conservadora sin poner en riesgo el capital. En caso de haber invertido en forma inversa —90 por ciento acciones y 10 por ciento plazo fijo— el resultado de la cartera de inversión hubiese sido $5.600 ($4.500 por las acciones y $1.100 por el plazo fijo)", explicó Otálora.

El menú de opciones es amplio. Para quienes las acciones les parece un mundo difícil e imposible, pueden invertir en metales como el oro, fondos comunes de inversión (acciones o títulos públicos argentinos o del exterior), títulos públicos en pesos o en dólares (se invierte en pesos y se obtienen dólares), en un comercio, franquicias, fideicomisos agropecuarios, financieros e inmobiliarios, comprar algún terreno o cochera, comprar productos y venderlos por Internet, adquirir un taxi, exportar productos, construir, entre tantos otros.

"El mundo de los negocios y las inversiones es inmenso. Tenemos que empezar de a poco buscando otras alternativas, un mes compraré un poco de oro, otro mes realizaré un plazo fijo, otro mes invierto un poco en inmuebles; de la misma manera que comprábamos todos los meses algunos dólares, tendremos que hacer el mismo ejercicio pero con otras opciones", aclaró el especialista al tiempo que subrayó que "la única forma de acercarnos a la inflación es optando por inversiones con mayor potencialidad".

Un punto clave en el armado de la cartera de inversiones es que hay que asumir que las inversiones de bajo riesgo o conservadoras tendrán rendimientos potencialmente moderados o bajos a cambio de cierta tranquilidad. "En inversiones predecibles como el plazo fijo el rendimiento de la inversión lo conocemos en forma anticipada y es imposible que se modifique. En cambio si invertimos en acciones la potencialidad es mayor, los rendimientos no están asegurados y lo que podemos obtener no tiene ni piso ni techo. En base a la tolerancia al riesgo y los objetivos (qué es lo que esperamos lograr con el dinero), se puede invertir en cualquier tipo de instrumento de inversión, de forma conservadora o riesgosa. Es un momento en donde tenemos que animarnos sin arruinarnos, siempre y cuando nuestra intención sea defender nuestro dinero y patrimonio", puntualizó Otálora.

Agustín Trella, portfolio mánager de Puente Hnos., propuso alternativas para inversores dispuestos a desembolsar 100 mil pesos. Para aquellos con un perfil mas conservador sugirió elegir fideicomisos financieros. "Recomendamos los que tienen calificación de riesgo AAA, de corto plazo, de recupero de inversión inicial entre 6 y 8 meses. Proponemos esta alternativa para quien tenga la posibilidad de armar una cartera de inversiones de 100 mil pesos", señaló el especialista.

El analista financiero también sugirió como una buena alternativa los bonos, llamados dollar linked. La particularidad es que se compra en pesos pero se abonan en pesos ajustado a tipo de cambio oficial. "Actualmente hay bonos con estas características de la provincia de Buenos Aires, Ciudad de Buenos Aires y Córdoba. Son de corto plazo, con vencimiento menor de un año, y se trata de un activo interesante para tener en la cartera porque tiene menor volatilidad", precisó Trella.

Por otra parte, consideró que para un inversionista con un perfil más moderado son atractivos los Bogar 18, que son en pesos más CER. Tienen un plazo de recupero de inversión inicial de dos años y medio, pagan renta y amortización mensual. El rendimiento es 10 por ciento anual más CER, que suma un 10 por ciento más por la proyección anual.

También indicó que un inversor arriesgado se puede animar a los cupones atados al PBI. "Este es un activo bastante volátil, hay que tener en cuenta que los pagos están subordinar al crecimiento de la economía, pero si uno compra ahora cobra en diciembre en base a crecimiento estimado en 2011 que fue muy por encima de 3,26 por ciento fijado en el Presupuesto.

Respecto a la posibilidad de invertir en acciones Trella explicó que hoy en día tienen una alta volatilidad por los vaivenes de los mercados internacionales. "Las acciones locales son los grandes perdedores. Las acciones están atadas a lo que pasa afuera. Recomendamos activos, renta fija, en un 80 por ciento de la cartera, en bonos que demostraron en este año ser mejor refugio que las acciones que están golpeadas por la crisis. Los bonos el gobierno da garantías por el pago de sus deudas y mayor confianza para el inversor. El inversor lee noticias sobre Europa en quiebra y trata de buscar seguridad, algo que resguarde su dinero, aunque existen otros buscan además cobrar una mayor rentabilidad", apuntó el analista de Puente Hnos.

Hay más opciones y diversificar es el secreto y puso números concretos sobre la mesa. El economista Salvador Di Stefano propuso que el inversor con 1 millón de pesos disponibles podría comprar un monoambiente a 400 mil y alquilarlo a 1.500 pesos, lo cual le dejaría ingresos anuales por 18 mil pesos. Unos 200 mil pesos los podría poner en un plazo fijo de un banco de primera línea a una tasa de 13 por ciento, que le dejaría una ganancia de 26 mil pesos anuales y otros 200 mil pesos colocarlos en un plazo fijo en una mutual que paga alrededor del 15 por ciento anual, es decir que recibiría 30 mil anuales. Los últimos 200 mil pesos invertirlos en Boden 2015 que pagan renta en abril y octubre, con lo cual son dos cuotas de 1.400 dólares billetes cada una, es decir 2.800 dólares al año.

De esta forma el inversor obtendrá 74 mil pesos anuales, unos 6.160 pesos mensuales más un ingreso de 233 dolares mensuales, resumió Di Stefano.

En la actual coyuntura, el analista consideró que el inversor tradicional se pone nerviosos por la volatilidad de los mercados y es por eso que las acciones son una excelentísima inversión pero no dejan dormir tranquilo a muchos.

"Lo mejor es armar una cartera de inversiones diversificadas, un poco de ladrillo, de bancos y bonos donde recibos dólares. Es importante tener bien en claro el riesgo que cada uno le quiera dar a la cartera", recomendó el economista.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario