Economía

Iaraf: FMI y cambios tributarios

El Fondo incorporó en la tercera revisión del acuerdo con Argentina distintas sugerencias de cambios tributarios.

Domingo 14 de Abril de 2019

El Fondo Monetario Internacional (FMI) incorporó en la tercera revisión del acuerdo con Argentina distintas sugerencias de cambios tributarios, relacionados tanto con la política tributaria como con la administración tributaria.

El Impuesto al Valor Agregado (IVA) es el principal generador de recursos tributarios en el país. Durante 2018 generó $1.069.930 millones, equivalente al 31,6 por ciento de la recaudación tributaria total.

Sobre el IVA, el FMI pone el énfasis en los niveles de evasión y en la eliminación de las alícuotas diferenciales y de las exenciones. Esta sugerencia va en línea con el hecho que un impuesto de estas características goza de las mejores calificaciones en materia de neutralidad mientras mayor sea la base imponible sobre la que se recauda y más uniformes las alícuotas. Para el FMI, la mayor neutralidad vendría acompañada a priori de mayor recaudación. En esta línea, resulta relevante la cuantificación de esa recaudación que hoy no llega a las manos de los fiscos nacionales, provinciales y municipales. Para eso se puede recurrir al presupuesto nacional aprobado para este año.

Por normas relacionadas al impuesto, este año se dejan de recaudar $228.000 millones y por regímenes de promoción otros $31.750 millones. Entre ambos suman 1,23 por ciento del PIB proyectado para 2019. La actividad que más costo fiscal genera en materia de exenciones es la de prestaciones médicas a obras sociales, con $57.150 millones (0,27 por ciento del PIB y por alícuotas reducidas (al 10,5 por ciento), lo son las carnes, frutas, verduras y hortalizas frescas con $50.800 millones (0,25 por ciento del PIB).

Argentina sigue requiriendo una reforma tributaria integral, tanto desde el involucramiento de los tres niveles de gobierno como de todos los tributos. Y, en forma paralela, la implementación de un nuevo reparto de recursos entre Nación y provincias.

En el caso del IVA, es imposible plantear una discusión sobre alícuotas diferenciales y exenciones sin considerar la posibilidad de una baja de su alícuota general del 21 por ciento y la carga tributaria global que existe. De cada $100 que se pagan por un alimento como carne o verdura, $38 se destinan a tributos nacionales, provinciales y municipales. Es en este contexto se tiene que discutir una eventual suba de la alícuota de IVA al 21 de estos bienes esenciales. El FMI se enfoca en tributos puntuales y del ámbito nacional.

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