Guzmán: "A nadie le gusta, pero el FMI ya estaba cuando este gobierno asumió"
El ministro de Economía dijo que el acuerdo que alcanzó con el organismo es "el único camino posible" para hacer frente a la deuda macrista

Sábado 05 de Marzo de 2022

El ministro de Economía, Martín Guzmán, afirmó que el acuerdo alcanzado con el Fondo Monetario Internacional (FMI) es “el único camino posible” para hacer frente al pago de los compromisos derivados del préstamo otorgado en 2018. “A nadie del Frente de Todos le gusta que el FMI esté en la Argentina, pero ya estaba cuando este gobierno asumió”, dijo.

En declaraciones radiales, el ministro agregó que el gobierno de Mauricio Macri “le ha hecho a la Argentina un daño de una magnitud del que es difícil encontrar precedentes, al punto que el propio Fondo lo aceptó en la evaluación que hizo del préstamo stand by de 2018”.

El titular del Palacio de Hacienda defendió los acuerdos en materia de tarifas y aseguró que “nadie va a experimentar aumentos mayores al de los salarios, con la excepción del 10% de la población de mayor capacidad económica”. Agregó que “el acuerdo establece que, en la medida que se haga la segmentación tarifaria, no se puede tocar el resto del esquema”.

Con respecto a la inflación, el ministro consideró que “la mejora del perfil de la deuda pública es esencial para bajar la inflación y para conseguir ese objetivo es fundamental reducir el déficit primario”. Aseguró que “reducir la inflación es el principal objetivo de la política macroeconómica”. Y que “para atacar los múltiples factores” que la generan, lo primero que se necesita es “calmar las expectativas”.

Guzmán subrayó que “es la primera vez que un acuerdo con el FMI tendrá que ser considerado por el Congreso de la Nación” y enfatizó que “es distinto a todos los anteriores” porque “no tiene ninguna de las condicionalidades que podríamos denominar standard”. Esto significa, dijo, que “no hay reforma previsional, ni laboral, ni privatización de empresas públicas, ni ajuste del gasto”.

Puntualmente, en relación al tema previsional, que “no hay ningún tipo de reforma jubilatoria” sino que sólo se va a estudiar “algunos regímenes especiales que benefician a jueces y diplomáticos”.

Tras indicar que la inflación de febrero y marzo muestra “signos de tensión”, explicó que lo primero que se necesita es “calmar las expectativas y no hay manera de hacerlo con escasez de reservas”.

Respecto de las acciones de política económica que se profundizarán, hizo hincapié en “mejorar el perfil del financiamiento reconstruyendo el mercado de deuda en nuestra propia moneda”.

“La disponibilidad de divisas limita el crecimiento, por lo tanto necesitamos dólares para crecer, siempre pensando en un perfil productivo más dinámico”, señaló.

En relación con las revisiones trimestrales pactadas con el FMI, explicó que “en el caso de fallar alguna, siempre quedamos una revisión por delante, por lo tanto sólo se afectaría un desembolso en el caso de dos revisiones consecutivas negativas”.

Finalmente, el ministro descartó un eventual aumentó de retenciones en el caso de una suba en el precio de los cereales: “Tenemos que afianzar la creación de fideicomisos para amortiguar el efecto de los precios y estamos trabajando en esa línea”.

El ministro subrayó que habrá reformas “críticas para comenzar a abordar cuellos de botella”.