Economía

Gustavo García Zanotti: "El 80% de la riqueza a gravar está en el exterior"

El economista analizó la propuesta legislativa de exigir una contribución a 12 mil grandes fortunas. El mapa de la riqueza

Domingo 13 de Septiembre de 2020

“Casi el 80% del patrimonio de los contribuyentes a los que se pretende gravar con el impuesto a las grandes fortunas esté en el exterior”. Así lo señaló Gustavo García Zanotti, licenciado en economía de la UNR, doctor en Desarrollo de la Universidad de Quilmes y becario posdoctoral del Conicet. El especialista, que además es uno de los autores del informe encargado por el Banco Nación para investigar el proceso de vaciamiento de Vicentin, es un estudioso de la riqueza en Argentina y de la composición de los grandes patrimonios. En ese sentido, aseguró que, lejos de la imagen de los “campeones de la industria” que se quiere mostrar, los ricos locales están más asociados a la especulación financiera y la fuga de capitales que a la inversión productiva.

—¿Cómo ves la discusión sobre el proyecto para crear una contribución especial a las grandes fortunas?

—No es una discusión exclusiva de la Argentina. A nivel mundial se está discutiendo gravar a la riqueza, que tiene que ver con el patrimonio que tienen las personas físicas, no es un impuesto a la producción ni afecta la inversión de los empresarios. Grava el patrimonio de multimillonarios en Argentina. Y esto tiene que ver con depósitos, inversiones financieras, inmuebles, muebles, participaciones financieras, etcétera. La mayoría de los patrimonios de las 12 mil personas que serían alcanzadas por este tributo se encuentran en el exterior. El 79% del patrimonio de estos contribuyentes está en el exterior. Tienen que ver con procesos previos de fuga de capitales, que se atesoran en inversiones financieras, títulos públicos de la deuda argentina, inmuebles y participaciones en empresas. Por ejemplo, tienen más inmuebles en el extranjero que en Argentina. Lo que se pretende gravar es eso. Riquezas establecidas, activos líquidos que no están relacionados con la producción sino más bien con la inversión financiera.

—¿Cómo sería la determinación de la base imponible?

—Actualmente se grava el impuesto a los bienes personales, que es un impuesto relativamente nuevo, de la década de los 90. En este caso, a partir datos de la Afip, se buscan los tramos de bienes personales de aquellos que tienen activos por más de $ 200 millones. Estos van a pagar este aporte extraordinario. La alícuota varían según los activos, y si están o no en el exterior. Si es así, pagan más. Si estas personas que tienen casi el 80% de los activos en el exterior deciden repatriar más del 30% de estos activos, no pagarían la alícuota extra por tenerlo en el exterior. Es un proyecto interesante que pone en evidencia la desigualdad que existe en argentina, ciertos procesos sobre cómo nuestros ricos se hicieron ricos, que tiene que ver principalmente con la valorización financiera y la fuga de capitales. La gran mayoría de los activos que tienen nuestros ricos se encuentran en el exterior y en activos financieros. Los ricos argentinos son más parecidos a inversionistas financieros que a los campeones de la industria.

"En la primera guerra mundial, el impuesto a las ganancias fue un aporte extraordinario que hicieron los ricos

—Cuando se movilizan estos proyectos el argumento es que va a generar una caída de la inversión o que afectará el clima de negocios.

—Este tipo de impuestos deberían existir desde hace bastante porque nivelan la cancha. Nuestros ricos, por ejemplo, fugan capitales. Si gravamos la riqueza estamos haciendo que no fuguen capitales. Son recursos que quedan en Argentina, divisas que quedan en el país y contribuyen a sortear la restricción externa. No es novedosa la discusión en el mundo sobre impuestos a los más ricos. En la primera guerra mundial, el impuesto a las ganancias fue un aporte extraordinario que hicieron los ricos, quedó después quedó establecido como una obligación. Pasó lo mismo con el impuesto a la riqueza en la segunda guerra mundial. Las alícuotas en los márgenes diferenciales también se incrementaron. Acá se suele hacer un paralelismo entre pandemia y economía de guerra. Bueno, hay algunos limitantes y si se pone un tributo luego se puede discutir si se prorroga.

—¿Cómo se está dando la discusión en el mundo?

—Está más en el plano del debate. Y tiene que ver con los idas y vueltas que tuvo la cuarentena en Europa. Si hablamos de un proceso de larga data, de más de 40 años, en muchos casos lo que se está buscando hacer es gravar la herencia. Son nietos de los que asumieron los riesgos y la inversión necesaria para tener la riqueza. Hoy esos nietos no son los que están asumiendo el estado de riesgo. En nuestro país desgraciadamente el impuesto a la herencia se derogó en la última dictadura cívico militar.

—Vos trabajaste en el informe sobre el vaciamiento de Vicentin para el Banco Nación. ¿Encaja la situación de ese grupo en esta caracterización de los ricos en Argentina?

—Sí. Vicentin tiene que ver con eso, es ya la tercera generación. Es bastante complejo lo que sucedió allí porque era una empresa exitosa, incluso lo siguió siendo hasta 2019, cuando dijo que tuvo estrés financiero. Aunque no entregó los balances, se sabe que tuvo ganancias extraordinarias. La información a la que accedimos es que había tenido récord de ventas, ganancia y patrimonio neto en 2019. Hicimos un análisis en lo ocurrido en cuentas y subcuentas de balances de suma y saldo de la empresa en los últimos meses, en los que aparece una irregularidad. Al igual que todos nuestros ricos, Vicentin en los últimos años comenzó un proceso de internacionalización a través de estructuras o cáscaras en guaridas fiscales, mas que nada en Uruguay y Panamá. Y ahora se ve cómo fluye el capital desde Argentina a estos ámbitos. En estos días se está discutiendo la venta de Friar. Es una empresa del grupo Vicentin pero que está controlada por una cáscara en Uruguay y, por ende, no está en el concurso. Esa cáscara está a su vez controlada en los mismos accionistas que integran el grupo de control de Vicentin, pero no se puede tocar porque hicieron ese proceso de trasladar grandes empresas a cáscaras del Uruguay.

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