Martes 27 de Mayo de 2008
El ex intendente de Venado Tuerto, Roberto Scott, propuso una salida para el conflicto entre el gobierno y el campo. Admitió que "hay que regresar al 11 de marzo, volviendo al 35 por ciento de retenciones a la soja, pero los productores se tienen que comprometer a no vender un solo gramo de cereal en negro. Si lo hicieran, habría que reformar el Código Penal y ponerlos presos durante dos años".
Para Scott, reconocido militante peronista del sur santafesino que durante doce años estuvo al frente de la intendencia venadense (1995-2007) "el gobierno se equivocó adoptando una medida polémica que desencadenó estas rispideces. Al igual que las entidades agropecuarias se equivocaron con protestas extremas de las que no pueden volver, como los cortes de rutas".
De todos modos, avaló la postura de la presidenta Cristina de Kirchner tras sostener que "si aflojaba, la gobernabilidad se hubiera debilitado, pues cada sector que se considerara afectado por una decisión oficial se creería con derechos para cortar rutas".
Scott agregó que "hace pocos meses se votó por este gobierno para que ejerza el poder político, para eso fue votado mayoritariamente y no para ceder ante las corporaciones de cualquier índole. Caso contrario se podría entrar en un desgobierno que pondría en jaque la gobernabilidad".
Además de dirigente, Scott está vinculado al campo a través de su actividad privada. Fue uno de los titulares de una importante cerealera (Cereal Sur) durante los años 80 y su abuelo fue cofundador de la Sociedad Rural de Venado Tuerto.
Cárcel a evasores. Como propuesta, el dirigente venadense señaló que "la solución es retrotraer las retenciones al 11 de marzo, volviendo al 35 por ciento, y suscribir un compromiso con los productores de no vender ni un solo gramo de cereal en negro. Así, el gobierno recaudaría mucho más y la gente cumplidora del campo podría recobrar la tranquilidad, en tanto que los transgresores tendrían que caer presos por estafar al Estado".
"No quisiera equivocarme, pero calculo que hoy el 40 por ciento del cereal se vende en negro, y si estas medidas del gobierno se mantienen, será peor aún. Nadie dice nada de esto, ni el gobierno, ni el campo, ni el periodismo, pero alguien tiene que decirlo, aunque lo que diga yo no vaya a llegar muy lejos", estimó.
De su época al frente de Cereal Sur, el ex mandatario recordó que "la evasión en aquellos tiempos casi no existía. Sucede que con la caída de la Junta Nacional de Granos se acabaron los controles estatales y quedamos a expensas de los privados con estas consecuencias", dijo.
En este sentido, relató una anécdota de los años 90, durante los gobiernos de Carlos Menem. "El me ofreció un cargo en el gobierno y le dije que lo único que aceptaría es la dirección en la Junta Nacional de Granos, aunque sea por unos pocos meses. No sólo que no me convocó, sino que al poco tiempo disolvió la Junta, porque afectaba muchos intereses, sobre todo de los grupos exportadores".
Para lograr un control estricto que podría escapar a las posibilidades del Estado, Scott, propone que cada productor denuncie a su vecino que comercialice en negro, logrando así facilitar las tareas de control y al mismo tiempo evitando la competencia desleal.