Viernes 12 de Septiembre de 2008
Gerdau duplica su planta siderúrgica de Pérez A 30 años de la célebre frase un de ex ministro de Economía argentino quien vaticinó que era "igual fabricar caramelos que acero", la industria pesada se consolida en el país. La siderúrgica brasileña Gerdau invertirá 524 millones de dólares en la construcción de una nueva planta en la ciudad de Pérez, en la zona oeste del Gran Rosario, con el objetivo de multiplicar por cuatro su producción de acero en los próximos ocho años, para alcanzar 1,1 millón de toneladas. El proyecto generará 3.200 puestos de trabajo directos e indirectos.
Tal como anticipó ayer La Capital, el presidente y CEO de la compañía, André Bier Gerdau Johannpeter y otros directivos de la firma anunciaron su compromiso de inversión en la región a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, quien los recibió en su despacho junto al ministro de Economía, Carlos Fernández; el secretario de Industria, Fernando Fraguío; y el intendente de Pérez, Darío Corsalini.
La inversión se concretará en dos tramos. La primera etapa está previsto que concluya en 2011, cuando la planta llegará a una capacidad de producción anual de 650 mil toneladas de acero y de 710 mil toneladas de productos largos terminados. En la segunda etapa, que deberá concluir en el 2016, alcanzará una capacidad anual de 1,1 millones de toneladas de acero y de productos terminados. De este modo, saldrá a competir fuerte con Siderar (ex Somisa) de San Nicolás y con Acindar, que actualmente produce 1,3 millón de toneladas.
La infraestructura. La nueva planta de Gerdau ocupará un predio de 140 hectáreas linderas a la ruta nacional Nº 33 y a las vías del ferrocarril Nuevo Central Argentino (NCA) que fueron adquiridas por la compañía en dos tramos, durante los años 2005 y 2006 y donde actualmente sólo pastorean vacas, pero promete convertirse en una de las acerías más grandes de la Argentina.
El nuevo emprendimiento se montará a apenas 5 kilómetros de la planta de Sipar, la tradicional laminadora de la familia Censabella, que Gerdau compró en su totalidad en 2005, previa etapa asociativa.
Sipar Gerdau produce actualmente 260.000 toneladas de acero en productos terminados como perfiles, alambrón, alambres, hierro para construcción, clavos y mallas electrosoldadas. Con esta nueva inversión, el grupo brasileño construirá una acería expandible mixta e instalará un tren laminador, con lo cual estará en condiciones de fabricar palanquilla, la materia prima de la industria siderúrgica, y así convertirse en una industria de proceso integrado.
Actualmente en la Argentina la empresa debe importar este insumo o comprárselo a la competencia, en este caso Acindar.
La producción se realizará a partir de la chatarra metálica, bajo normas medioambientales mundiales. El 85 por ciento del producido por la nueva planta siderúrgica será para consumo interno de la Argentina.
Energía y empleo. El proyecto está garantizado energéticamente, tendrá gas y redes de alta tensión que traerán electricidad de la nueva planta termoeléctrica de Campana, aunque la energía es una preocupación permanente y por tanto no estuvo ausente en la charla entre la presidenta y los empresarios.
Gerdau tiene fuertes vinculaciones con Petrobras y miembros de su directorio son, a la vez, integrantes de la cúpula de la petrolera brasileña. Ayer trascendió en la Rosada que una fracción del nuevo predio que adquirió Gerdau serán preservadas para la construcción, en una segunda etapa, de un usina termoeléctrica propia (ver página 4).
La obras empiezan en noviembre próximo y según adelantaron los directivos de la firma demandará la creación de 3.200 puestos de trabajo directos e indirectos. En ese sentido, Fraguío precisó que la inversión tendrá un "alto impacto" en la creación de empleo. "Cuando entre en funcionamiento la planta dará trabajo a más de 3.200 personas, 700 de manera directa, 500 tercerizadas y más de 2.000 empleos indirectos", indicó.
Además, durante su construcción la obra generará mil puestos de trabajo en la zona.
"Gerdau invertirá por creer en el modelo productivo del país y en las oportunidades de seguir creciendo que tiene Argentina y detectar las importantes posibilidades que existen en el mercado interno y para la exportación", señaló Fraguío, poco después de que la presidenta cerrara el encuentro con una frase que expresa el espíritu de la complemantación público-privada: "Son bienvenidos, si traen inversiones y crean puestos de trabajo, somos socios".