La directora gerente del FMIl recorrió el principal yacimiento no convencional del país junto a Luis Caputo y Horacio Marín. El gesto fue interpretado como un respaldo al rol que tendrá la energía para sostener la recuperación económica y fortalecer el ingreso de dólares
18:14 hs - Martes 28 de Julio de 2026
La última actividad de Kristalina Georgieva antes de concluir su visita oficial a la Argentina fue también una de las más simbólicas. La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) viajó a Vaca Muerta para recorrer Loma Campana, el mayor desarrollo de petróleo no convencional del país, en un gesto que excedió el protocolo y dejó un mensaje político y económico: el organismo considera que el sector energético será una pieza central para consolidar la estabilidad macroeconómica y generar las divisas que la Argentina necesita.
La titular del FMI llegó a Neuquén acompañada por el ministro de Economía, Luis Caputo, y fue recibida por el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, y el gobernador Rolando Figueroa. La comitiva recorrió uno de los equipos de perforación de última generación del yacimiento y mantuvo reuniones con directivos de las empresas que operan en la formación.
“Tuvimos una reunión muy productiva y recorrimos un equipo de perforación de última generación, donde pudo conocer el trabajo de nuestra gente, de las empresas que nos acompañan todos los días y el nivel de tecnología y eficiencia que alcanzamos”, señaló Marín tras la visita.
La escala en Vaca Muerta no fue un hecho aislado. Llegó después de una agenda que incluyó reuniones con el presidente Javier Milei, funcionarios nacionales, empresarios y estudiantes universitarios, y se produjo apenas horas después de que Georgieva reiterara públicamente su respaldo al programa económico del gobierno.
Durante su exposición en el Ministerio de Economía, la titular del Fondo afirmó que la Argentina “está por un buen camino” y sostuvo que, si se mantiene el rumbo actual, “no habrá necesidad de financiamiento adicional por parte del FMI”. También destacó la baja de la inflación, el equilibrio fiscal y la continuidad de las reformas como pilares para estabilizar la economía.
En ese contexto, la visita a Vaca Muerta terminó de completar el mensaje. Si el orden macroeconómico constituye la condición necesaria para recuperar la confianza, el desarrollo energético aparece como uno de los principales motores para sostener ese proceso mediante la generación de divisas.
Los dólares genuinos
Desde hace varios años, Vaca Muerta es considerada uno de los activos estratégicos más importantes de la economía argentina. Sus recursos de petróleo y gas no convencional ubican al país entre los principales jugadores del mundo y abren la posibilidad de incrementar significativamente las exportaciones durante la próxima década.
Para el FMI, ese aspecto no es menor. La escasez de divisas ha sido históricamente una de las principales restricciones de la economía argentina y uno de los factores que explican sus recurrentes crisis cambiarias. Una mayor capacidad exportadora permitiría fortalecer las reservas internacionales, reducir la vulnerabilidad externa y afrontar los compromisos financieros con menor dependencia del endeudamiento.
En esa lógica, el crecimiento del sector energético se convierte en un complemento del programa económico. El equilibrio fiscal y la estabilidad monetaria necesitan, además, una fuente sostenible de ingreso de dólares que permita consolidar la recuperación.
La gran apuesta del gobierno
La administración de Javier Milei sostiene desde el inicio de su gestión que la estabilidad macroeconómica deberá apoyarse en un fuerte crecimiento de las exportaciones. En esa estrategia, Vaca Muerta ocupa un lugar central junto con la minería como sectores capaces de generar un salto en el ingreso de divisas.
La expansión de la producción de petróleo y gas, el avance de nuevas obras de infraestructura para ampliar la capacidad de transporte y exportación y el creciente interés de inversores internacionales forman parte de esa apuesta.
El propio Horacio Marín viene proyectando que, con los proyectos actualmente en marcha, el complejo energético podría convertirse en uno de los principales generadores de exportaciones del país durante los próximos años.
La presencia de Georgieva en el corazón de Vaca Muerta también fue leída como una señal hacia los mercados internacionales. Más allá del apoyo explícito al programa económico, la visita mostró que el FMI identifica al desarrollo energético como uno de los pilares sobre los que puede construirse una recuperación más sostenible.
No se trató solamente de recorrer un yacimiento petrolero. La directora gerente del Fondo eligió conocer el proyecto que tanto el Gobierno como buena parte del sector privado consideran la principal fuente de dólares genuinos de la economía argentina.
En un escenario donde el desafío ya no pasa únicamente por estabilizar las variables macroeconómicas sino por sostener el crecimiento, la recorrida por Vaca Muerta dejó un mensaje implícito: para el FMI, el potencial energético argentino no es solo una promesa de largo plazo, sino uno de los activos con mayor capacidad para fortalecer la posición externa del país y darle mayor sustentabilidad al programa económico.
El primer día de actividades de Georgieva en Argentina, y tras sus actividades junto a Milei y Caputo, la directora del Fondo se reunió con empresarios de forma reservada para conocer su mirada respecto al modelo económico, la situación del país en materia de actividad, empleo y consumo, la estructura impositiva, entre otros temas.
Del encuentro en el lujoso Palacio Duhau participaron Pierpaolo Barbieri (UALA), Jorge Brito (Banco Macro), Isela Costantini (Strategic Advisor), Eduardo Elsztain (IRSA), Mariana Schoua (AmCham), Marcos Bulgheroni (PAE), Martín Pérez de Solay (Glencore), Daniel Novegil (Ternium), Juan Martín de la Serna (Mercado Libre), y Catalina Cascio (Ferrosider).