Economía

Gastón Raggio: "La pandemia puede fortalecer al Mercosur"

El especialista consideró que se puede aprovechar el impasse que da el coronavirus para fortalecer el bloque regional, hoy en crisis.

Domingo 24 de Mayo de 2020

“Podemos aprovechar este impasse que nos da el coronavirus en el que todos de alguna manera estamos en boxes para poder empezar a tejer el sistema de la integración y volver a traerlo en términos productivos”, expresó el especialista en comercio internacional Gastón Raggio, sobre la oportunidad para reorganizarse a la que se enfrenta el Mercosur luego de que pase la urgencia de la pandemia por el Covid-19 y comience a definirse con más claridad la “nueva normalidad” global.

En medio de una crisis interna del Mercado Común del Sur (Mercosur) —el bloque comercial formado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay y que en conjunto serían el equivalente a la quinta economía del mundo— producto de las tensiones por las negociaciones comerciales encaradas con terceros Canadá, Corea del Sur, Singapur y Líbano y también con India, Vietnam, Israel e Indonesia, en la que Argentina se desmarcó y pateó el tablero, Raggio presenta su libro “Mercosur: la única opción de suramérica” donde plantea argumentos para la construcción de la Patria Grande. El próximo jueves 28 de mayo, a las 18.30, se realizará el lanzamiento oficial de forma virtual, a través del canal de YouTube https://www.youtube.com/channel/UCUDeRbg0nM8En8FczPMZNew.

“El bloque comercial sudamericano está en crisis, pero ante el panorama económico sombrío provocado por la pandemia es necesario actualizarlo y fortalecerlo: la mejor vía para enfrentar la situación será hacerlo de manera regional”, señaló el director ejecutivo de la Unión Industrial Región Rosario (Unirr). Durante una entrevista en el programa “La banda cambiaria”, que se emite por FM Meridiano, contó que “la finalidad que tiene el libro es retomar la épica del integracionismo suramericano desde un modelo industrialista”.

Raggio considera que el “Mercosur permitirá iniciar el proceso de integración plena e ir hacia la creación de una Federación de Naciones”. En ese sentido, sostiene: “Tenemos que convertirnos en los Estados Unidos de Sur América. La evolución del concepto Nación, más que nunca en el mundo actual es el continentalismo, no el nacionalismo obsoleto y fragmentario. Necesitamos crear Estado e instituciones supranacionales que limiten las discrecionalidades de cada gobierno nacional, que garanticen la continuidad del orden democrático y puedan imponer resistencia a la injerencia internacional”.

El consultor en el desarrollo de negocios internacionales apunto que “Sur América ha sufrido en los últimos 30 años muchas alteraciones del orden democrático y eso atenta contra el desarrollo y la industrialización”. Raggio consideró que “el gran mérito, entre otros, de la Unión Europea en los últimos 70 años es que después de haber concebido el nacionalismo y populismo de la Segunda Guerra, que intentó apropiarse de Europa y dejó 50 millones de muertos fueron hacia la integración, y nunca nadie más hasta ahora ha alterado el orden constitucional, y eso es una enormidad”.

“América del Sur es una región fragmentada y por ello dominada desde hace 200 años y a la fecha por la asociación entre el poder concentrado interno y la injerencia de los países centrales, a los que no les conviene entender que podemos ser una región industrializada y agropecuaria de cara al mundo, en lugar de una agrominero exportadora, y en esa diferencia hay 40% de pobreza. Mercosur es la llave. Mercosurianos a las cosas”, subrayó.

Raggio se enfocó sobre la idea de concretar la segunda independencia definitivamente. “Nuestra América debe dejar de ser rica para los demás y pobre para sí misma; esto lo dijo hace muchos años Manuel Ugarte y a partir de las independencias de la región de la corona española hace 200 años es algo que no hemos podido lograr, entiendo que porque no hemos logrado integrarnos”, señaló al tiempo que agregó que “de alguna manera se cambió el rol de depender de la corona española para empezar a depender del poder concentrado industrialmente en el mundo”.

Sobre la base de que el Mercosur es la puerta de ingreso a un nuevo estadio, porque tiene una estructura jurídica que permitiría ir hacia una integración plena, Raggio recordó que tras un transcurrir de 28 años el Mercosur “es una unión aduanera imperfecta” que no pudo concretar la conformación de un mercado común y por eso “los éxitos no han sido demasiados”.

Pero sí, destacó, que en términos de acercamiento, integración, sí ha mostrado alguna evolución como es una integración social bastante incorporada y un intercambio comercial entre los miembros del bloque bastante interesante. “En los últimos 30 años se ha multiplicado por 8 el comercio intrabloque, Mercosur ha sido más positivo que negativo para la región”, señaló.

Raggio analizó que “confluyen intereses internos que de alguna manera fueron los que hicieron fracasar todos los movimientos integracionistas a través de la historia”. En rigor, remarcó que “los poderes concentrados internos y la injerencia internacional que se han aplicado sobre la política doméstica, han hecho fracasar todos los intentos de ir hacia la conformación de un bloque en términos políticos y en términos económicos”.

Sobre el presente y frente a la actual situación pandémica Raggio indicó que la coyuntura “le puso un freno a la globalización que venía a una velocidad vertiginosa”.

“Hoy la globalización dejó de ser una cuestión ideológica para hacer una cuestión tecnológica. No se puede estar a favor o en contra de la globalización en términos ideológicos porque la globalización es un hecho real. En consecuencia es un hecho tecnológico y se puede subirse o quedarse abajo o mirarla como pasa o aprovechar las oportunidades pero ya no es una discusión ideológica. Esta pandemia lo que ha hecho es que todos tuvimos que entrar a boxes, eso nos da una oportunidad”, indicó.

El analista internacional tomó en cuenta que el 70% de las materias primas que utiliza en general la industria en términos globales está en Sudamérica y esto permite tener la materia prima cerca de la producción. “Somos de alguna manera indiscutiblemente competitivos en ese ámbito y no tenemos ningún contraste con el resto del mundo en que Sudamérica es una proveedora de materias primas e insumos. Ahora nosotros no entendemos desde Suramérica que esto se pueda transformar. Va a haber un tiempo en el que la regionalización de las diferentes partes del mundo puedan tener un rol protagónico. Ahí es donde planteamos la oportunidad de retomar la ética integracionista, es una gran oportunidad para que focalicemos regionalización y hablemos de glocalización en lugar de globalización. Ahí podemos aprovechar este impasse que nos da el coronavirus en el que todos de alguna manera estamos en boxes para poder empezar a tejer el sistema de la integración y volver a traerlo en términos productivos”, detalló Raggio, quien se preguntó si los líderes actuales van a estar a la altura de las circunstancias y se lamentó porque “en dos meses de pandemia no habido una sola reunión de los líderes sudamericanos para planificar absolutamente nada”.

¿Pero qué se viene? Consolidar la región a partir de la oportunidad que da el coronavirus ¿es como proveedores de materias primas o como proveedores de otro tipo de productos de mayor valor agregado? Raggio subrayó que “los países que son el núcleo fundante de Sudamérica (Argentina y Brasil) no tienen posibilidad de mantenerse sustentablemente en un modelo exportador de materias primas, o en un modelo agro minero exportador porque eso excluye a mucha gente y esos modelos, y más Brasil que en Argentina, son modelos para países pequeños, para países con poca población”.

“En el mundo se discute por exportar mano de obra, exportar trabajo, en consecuencia necesitamos que las negociaciones con el resto del mundo tengan incluida esta cuestión”, puntualizó.

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