El organismo bajó su previsión de 3,5% a 2,1% en 2026. El ministro Caputo se reunió con Georgieva para destrabar un desembolso
08:29 hs - Miércoles 14 de Octubre de 2026
El Fondo Monetario Internacional (FMI) realizó un fuerte recorte a su previsión de crecimiento sobre la Argentina. Para 2026, las expectativas de expansión bajaron del 3,5% al 2,1%. El organismo también redujo en medio punto, a 3,5%, el pronóstico para 2027.
A pesar del recorte, estas cifras siguen siendo más optimistas que las proyectadas por el consenso de los economistas. El más reciente Relevamiento de Expectativas de Mercado que informa el Banco Central proyecta un aumento del PBI de 1,5% en el año en curso y de 3% para el venidero.
El documento fue presentado en la reunión anual del FMI que se lleva a cabo en Tailandia. Si bien para el Fondo el proceso de recuperación continuará a una velocidad bastante menor que la observada durante el rebote de 2025, también anticipa mejoras graduales en los principales desequilibrios macroeconómicos. Así, prevé una reducción de la inflación, una mejoría en el sector externo y estabilidad en el desempleo.
El factor energético
El escenario energético constituye uno de los factores favorables para Argentina. El FMI calcula que el precio del petróleo promediará este año u$s 96 por barril, una suba superior a 40%respecto de 2025. Si bien se espera una baja a u$s 87 para el año próximo, las cotizaciones siguen siendo elevadas en términos históricos.
Y con precios del gas también más elevados que los observados antes de la guerra, el sector hidrocarburífero aparece como uno de los principales beneficiarios del nuevo contexto internacional.
De esta forma, los mayores precios internacionales incrementan el atractivo de los proyectos energéticos, particularmente en Vaca Muerta, fortalecen las perspectivas exportadoras y potencian la capacidad de generación de divisas del sector.
No obstante, el encarecimiento de fertilizantes e insumos energéticos también aumenta costos para sectores productivos y agrega presión sobre algunas cadenas industriales y agropecuarias.
El peso de la deuda
Mientras la energía aparece como una oportunidad, las condiciones financieras internacionales representan uno de los principales desafíos. El FMI advierte que la deuda pública mundial continúa creciendo y que los rendimientos de los bonos soberanos se encuentran en niveles máximos de varias décadas.
Esta situación implica costos de endeudamiento más elevados, menor liquidez para economías emergentes, mayor volatilidad financiera y menor tolerancia de los mercados frente a desequilibrios macroeconómicos.
Para Argentina, esto significa que el acceso al financiamiento seguirá condicionado por un entorno internacional menos favorable que el que predominó durante buena parte de la década pasada.
El retraso relativo de la región tampoco ayuda. El FMI proyecta que América Latina crecerá apenas 2,3% en 2026 y 2,5% en 2027, muy por debajo de Asia emergente.
Caputo a la gorra
El ministro de Economía, Luis Caputo, y el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, participan de la cumbre de Bangkok con el foco puesto en la negociación con el FMI, ya que todavía no está cerrada la tercera revisión del programa vigente.
El punto central de la agenda oficial fue el encuentro con la directora gerente del Fondo, Kristalina Georgieva, quien destacó la “disciplina fiscal” de la Argentina como ejemplo a nivel global.
La discusión pasó por cerrar la evaluación correspondiente al primer semestre, que se negociaba desde hace largas semanas, y habilitar luego el tratamiento del caso en el directorio ejecutivo, paso indispensable para liberar el desembolso pendiente de u$s 869 millones. Al respecto, Caputo destacó en redes sociales que “los equipos seguirán trabajando para finalizar la tercera revisión”.
La revisión quedó atravesada por el incumplimiento del objetivo fiscal acordado con el organismo. Entre enero y junio, el gobierno acumuló un superávit primario de $ 6,29 billones, frente a una meta de $ 6,86 billones, con un desvío de $ 573.974 millones. Por esa diferencia, el equipo económico necesita que el FMI le conceda un waiver (perdón) para que el proceso pueda continuar.
En cambio, el Banco Central sí logró cumplir con la meta de reservas netas después de que el Fondo flexibilizara esa exigencia. La variación acumulada desde fines de 2024 fue de u$s 3.111 millones de reservas negativas, dentro del límite de u$s 8.600 millones establecido para junio. En las dos auditorías previas el BCRA había incumplido este objetivo.
La eventual aprobación del desembolso permitiría compensar parcialmente los últimos pagos realizados al Fondo. La Argentina giró recientemente cerca de u$s 795 millones y tiene por delante nuevos vencimientos por u$s 865 millones en noviembre y u$s 340 millones en diciembre.