Economía

"Financiarse en el mercado de capitales es 45% más barato que en el sistema tradicional"

El ejecutivo estimó que este año la demanda de financiación avalada por SGR crecerá en actividades agropecuarias y de energía.

Domingo 07 de Abril de 2019

El mercado de capitales continúa fortaleciéndose como una excelente opción para financiar a las pequeñas y medianas empresas. Así ocurrió el año pasado, necesitadas de capital de trabajo, esencialmente las del sector industrial, y ante un escenario de tasas muy elevadas en el sistema financiero, se volcaron a instrumentos alternativos.

Pablo Pereyra, gerente general de Acindar Pymes, que lidera el segmento de SGR, señaló que esa el descuento de cheques avalados por SGR se consolida como la opción más elegida: el 2018 cerró con un volumen de operaciones de $ 40.000 millones con un crecimiento del 167% respecto al año anterior.

—¿Qué características tuvo el mercado de SGR en 2018?

—El 2018 fue un año de crecimiento para el sistema a nivel nacional. Desde el gobierno se trabajó intensamente para que las pymes se apoyaran en las SGR para obtener capital de trabajo y para avanzar en materia de inclusión financiera. Hoy son cada vez más las pequeñas empresas que reparan en los beneficios que otorga este sistema, a la hora de buscar financiamiento. Según datos de la Sepyme, en 2018 se otorgaron garantías por $55.280 millones, duplicando el monto de $27.615 millones de 2017. Fueron 9.078 las pymes que recibieron avales, concentrando 199.331 garantías, 84% más que el año anterior.

—¿Qué ventajas representa en materia de costos para una pyme argentina el hecho de invertir en la Bolsa con el aval de una SGR respecto de hacerlo en el sistema financiero tradicional?

—En promedio, financiarse en el mercado de capitales cuesta un 45% menos que en el sistema financiero tradicional. Esto se debe a que todos los costos y gastos son anuales y proporcionales, no hay costos directos. Pero la diferencia no sólo reside en la tasa de interés sino, además, en el plazo de los cheques. En la Bolsa de Comercio los plazos son más extensos y, en promedio, se opera en 150 días. Por todo esto, hoy el mercado de capitales representa una excelente oportunidad para que las pymes se financien con costos más competitivos. Está en pleno crecimiento el número de empresas chicas que se animan a ingresar por primera vez a este mercado, avalando los cheques con una SGR, o que deciden volver a él, atraídas por las mejores tasas y plazos. La cartera de Acindar Pymes es un claro ejemplo de esta tendencia: registramos un crecimiento del 100% en cheques de pago diferido. Esto también queda reflejado en un reciente informe de la Comisión Nacional de Valores (CNV), en el que se destaca que mientras en el 2018 caía 70% el financiamiento total en la Bolsa, la operatoria de cheques de pago diferido se disparó 101%.

—¿Cuáles son los instrumentos que tuvieron mayor movimiento el año pasado, los volúmenes que se manejaron en cada caso y porcentajes de crecimiento?

—Claramente el instrumento más demandado en 2018 fue el descuento de cheques de pago diferido, con un volumen de operaciones de $40.000 millones, en el segmento de Avalados del Mercado Argentino de Valores (MAV). Esto representó un crecimiento del 167% respecto al año anterior. Este ránking lo encabezó Acindar Pymes con un volumen avalado de $ 6.500 millones, teniendo una participación de mercado del 16% a nivel nacional, según datos del MAV.

—¿Qué características poseen las empresas que decidieron utilizar la financiación vía mercado de capitales avalados por la SGR?

—A nivel nacional está muy atomizado, pero fundamentalmente fue demandado por las pymes necesitadas de capital de trabajo por su ciclo económico. La industria en general concentró el 35% de nuestros avales en 2018, seguida por el rubro agro y agroindustria con 25% y comercio con el mismo porcentaje. El 15% restante se dividió entre actividades como construcción, servicios y minería. Estimamos que para este 2019, el porcentaje demandado se moverá en ascenso hacia la actividad agrícola ganadera, energías y determinadas industrias con presencia en los mercados externos.

—¿Con qué destino se utilizó ese financiamiento?

—Podríamos dividir el 2018 en dos semestres, con diferencias y particularidades muy marcadas entre sí. Durante el primer semestre, teníamos herramientas de financiamiento de inversiones con tasas muy por debajo de los niveles actuales, haciendo muy propicio el mercado para tomar deudas a largo plazo. En ese momento el destino era claramente financiar bienes de capital. Ya comenzado el segundo semestre, sufrimos un deterioro de las condiciones de financiamiento por la suba de tasas a nivel general, convirtiéndose en ese escenario la herramienta de capital de trabajo lo más requerido y postergando lógicamente decisiones de largo plazo. Se registró una necesidad muy fuerte de capital de trabajo y se modificó la estrategia de financiamiento de las pymes. En nuestro caso, el año pasado se terminó invirtiendo la relación entre inversión y capital de trabajo, pasando de un 60% vs 40% en 2017 a un 20% vs 80% en 2018.

—En un escenario de tasas altas ¿Por qué es conveniente utilizar una herramienta como la SGR?

—El sistema de SGR es un sistema virtuoso que ayuda a las pymes a obtener mejores condiciones de financiamiento. Incluso es la llave de entrada para muchas pymes excluidas del sistema bancario, que de la mano de las SGR pueden acceder al financiamiento en el mercado de capitales e incluso al mismo escenario bancario. Destinamos gran parte de nuestros recursos en difundir los beneficios que obtienen las pymes al contar con un certificado de aval. Habitualmente son tasas muy por debajo del sistema bancario, en las que el plazo máximo es de 360 días. Y este plazo nunca lo hemos reducido, ni siquiera en los contextos recesivos y de crisis como los que estamos pasando ahora.

—La SGR Acindar Pymes hoy lidera el mercado. ¿Qué la diferencia de la competencia? ¿Qué volúmenes de operatoria manejaron en 2018?

—Una de nuestras claves de éxito fue flexibilizar los métodos de calificación lanzando el año pasado dos herramientas de calificación rápida en 24 y 48 horas, con distintos montos y combinaciones de productos para cada una. También lanzamos un motor de decisión digital que permite una calificación online en el momento de hasta un millón de pesos, monto que próximamente será extendido a $6 millones. Adicionalmente realizamos un esfuerzo en asumir mayores riesgos sin endurecer la política de contragarantías, basando nuestras líneas fundamentalmente en garantías personales. De la mano de estas iniciativas, Acindar Pymes cerró el 2018 con $8.500 millones de garantías emitidas, lo que marcó un crecimiento del 52% con respecto a 2017. Además, durante el año pasado la compañía logró incorporar 1.300 pymes nuevas al sistema, finalizando el año con 2.500 compañías activas. Octubre de 2018 marcó también un récord histórico en la emisión de avales: solo en ese mes alcanzó los $1.356 millones de garantías emitidas, el mayor monto en sus 13 años de vida. Además la compañía se posicionó como líder en la Región Centro. En la provincia de Santa Fe, Acindar Pymes avaló $1.546 millones, el 77%se canalizaron por el mercado de capitales.

—¿Qué previsiones de mercado tienen para 2019?

—Estamos registrando un descenso paulatino de tasas, que se hace extremadamente necesario para recomponer la caja de las pymes. Creemos que más que nunca este año tenemos que estar cerca de todas las pymes para poder darles mayor asistencia en capital de trabajo y que así puedan sostener los niveles de actividad y bajar sus costos de financiamiento. Las proyecciones nos indican que este año creceremos un 50% respecto al 2018.

El mercado de capitales continúa fortaleciéndose como una excelente opción para financiar a las pequeñas y medianas empresas. Así ocurrió el año pasado, necesitadas de capital de trabajo, esencialmente las del sector industrial, y ante un escenario de tasas muy elevadas en el sistema financiero, se volcaron a instrumentos alternativos.

Pablo Pereyra, gerente general de Acindar Pymes, que lidera el segmento de SGR, señaló que esa el descuento de cheques avalados por SGR se consolida como la opción más elegida: el 2018 cerró con un volumen de operaciones de $ 40.000 millones con un crecimiento del 167% respecto al año anterior.

—¿Qué características tuvo el mercado de SGR en 2018?

—El 2018 fue un año de crecimiento para el sistema a nivel nacional. Desde el gobierno se trabajó intensamente para que las pymes se apoyaran en las SGR para obtener capital de trabajo y para avanzar en materia de inclusión financiera. Hoy son cada vez más las pequeñas empresas que reparan en los beneficios que otorga este sistema, a la hora de buscar financiamiento. Según datos de la Sepyme, en 2018 se otorgaron garantías por $55.280 millones, duplicando el monto de $27.615 millones de 2017. Fueron 9.078 las pymes que recibieron avales, concentrando 199.331 garantías, 84% más que el año anterior.

—¿Qué ventajas representa en materia de costos para una pyme argentina el hecho de invertir en la Bolsa con el aval de una SGR respecto de hacerlo en el sistema financiero tradicional?

—En promedio, financiarse en el mercado de capitales cuesta un 45% menos que en el sistema financiero tradicional. Esto se debe a que todos los costos y gastos son anuales y proporcionales, no hay costos directos. Pero la diferencia no sólo reside en la tasa de interés sino, además, en el plazo de los cheques. En la Bolsa de Comercio los plazos son más extensos y, en promedio, se opera en 150 días. Por todo esto, hoy el mercado de capitales representa una excelente oportunidad para que las pymes se financien con costos más competitivos. Está en pleno crecimiento el número de empresas chicas que se animan a ingresar por primera vez a este mercado, avalando los cheques con una SGR, o que deciden volver a él, atraídas por las mejores tasas y plazos. La cartera de Acindar Pymes es un claro ejemplo de esta tendencia: registramos un crecimiento del 100% en cheques de pago diferido. Esto también queda reflejado en un reciente informe de la Comisión Nacional de Valores (CNV), en el que se destaca que mientras en el 2018 caía 70% el financiamiento total en la Bolsa, la operatoria de cheques de pago diferido se disparó 101%.

—¿Cuáles son los instrumentos que tuvieron mayor movimiento el año pasado, los volúmenes que se manejaron en cada caso y porcentajes de crecimiento?

—Claramente el instrumento más demandado en 2018 fue el descuento de cheques de pago diferido, con un volumen de operaciones de $40.000 millones, en el segmento de Avalados del Mercado Argentino de Valores (MAV). Esto representó un crecimiento del 167% respecto al año anterior. Este ránking lo encabezó Acindar Pymes con un volumen avalado de $ 6.500 millones, teniendo una participación de mercado del 16% a nivel nacional, según datos del MAV.

—¿Qué características poseen las empresas que decidieron utilizar la financiación vía mercado de capitales avalados por la SGR?

—A nivel nacional está muy atomizado, pero fundamentalmente fue demandado por las pymes necesitadas de capital de trabajo por su ciclo económico. La industria en general concentró el 35% de nuestros avales en 2018, seguida por el rubro agro y agroindustria con 25% y comercio con el mismo porcentaje. El 15% restante se dividió entre actividades como construcción, servicios y minería. Estimamos que para este 2019, el porcentaje demandado se moverá en ascenso hacia la actividad agrícola ganadera, energías y determinadas industrias con presencia en los mercados externos.

—¿Con qué destino se utilizó ese financiamiento?

—Podríamos dividir el 2018 en dos semestres, con diferencias y particularidades muy marcadas entre sí. Durante el primer semestre, teníamos herramientas de financiamiento de inversiones con tasas muy por debajo de los niveles actuales, haciendo muy propicio el mercado para tomar deudas a largo plazo. En ese momento el destino era claramente financiar bienes de capital. Ya comenzado el segundo semestre, sufrimos un deterioro de las condiciones de financiamiento por la suba de tasas a nivel general, convirtiéndose en ese escenario la herramienta de capital de trabajo lo más requerido y postergando lógicamente decisiones de largo plazo. Se registró una necesidad muy fuerte de capital de trabajo y se modificó la estrategia de financiamiento de las pymes. En nuestro caso, el año pasado se terminó invirtiendo la relación entre inversión y capital de trabajo, pasando de un 60% vs 40% en 2017 a un 20% vs 80% en 2018.

—En un escenario de tasas altas ¿Por qué es conveniente utilizar una herramienta como la SGR?

—El sistema de SGR es un sistema virtuoso que ayuda a las pymes a obtener mejores condiciones de financiamiento. Incluso es la llave de entrada para muchas pymes excluidas del sistema bancario, que de la mano de las SGR pueden acceder al financiamiento en el mercado de capitales e incluso al mismo escenario bancario. Destinamos gran parte de nuestros recursos en difundir los beneficios que obtienen las pymes al contar con un certificado de aval. Habitualmente son tasas muy por debajo del sistema bancario, en las que el plazo máximo es de 360 días. Y este plazo nunca lo hemos reducido, ni siquiera en los contextos recesivos y de crisis como los que estamos pasando ahora.

—La SGR Acindar Pymes hoy lidera el mercado. ¿Qué la diferencia de la competencia? ¿Qué volúmenes de operatoria manejaron en 2018?

—Una de nuestras claves de éxito fue flexibilizar los métodos de calificación lanzando el año pasado dos herramientas de calificación rápida en 24 y 48 horas, con distintos montos y combinaciones de productos para cada una. También lanzamos un motor de decisión digital que permite una calificación online en el momento de hasta un millón de pesos, monto que próximamente será extendido a $6 millones. Adicionalmente realizamos un esfuerzo en asumir mayores riesgos sin endurecer la política de contragarantías, basando nuestras líneas fundamentalmente en garantías personales. De la mano de estas iniciativas, Acindar Pymes cerró el 2018 con $8.500 millones de garantías emitidas, lo que marcó un crecimiento del 52% con respecto a 2017. Además, durante el año pasado la compañía logró incorporar 1.300 pymes nuevas al sistema, finalizando el año con 2.500 compañías activas. Octubre de 2018 marcó también un récord histórico en la emisión de avales: solo en ese mes alcanzó los $1.356 millones de garantías emitidas, el mayor monto en sus 13 años de vida. Además la compañía se posicionó como líder en la Región Centro. En la provincia de Santa Fe, Acindar Pymes avaló $1.546 millones, el 77%se canalizaron por el mercado de capitales.

—¿Qué previsiones de mercado tienen para 2019?

—Estamos registrando un descenso paulatino de tasas, que se hace extremadamente necesario para recomponer la caja de las pymes. Creemos que más que nunca este año tenemos que estar cerca de todas las pymes para poder darles mayor asistencia en capital de trabajo y que así puedan sostener los niveles de actividad y bajar sus costos de financiamiento. Las proyecciones nos indican que este año creceremos un 50% respecto al 2018.

—Qué análisis realiza de la economía argentina para este año?

—Las pymes del agro, de no mediar ningún evento climático, inyectarán una importante fuente de divisas, un hecho tan esperado por el gobierno. Esto derramará en la agroindustria en general y de manera indirecta en otros sectores, como construcción y comercio. Creemos que las pymes van a necesitar de fuentes de financiamiento atractivas. Somos optimistas a futuro y creemos que vamos a tener un segundo semestre de recuperación.

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