Domingo 24 de Agosto de 2008
La incertidumbre del campo se expresa con más vehemencia en la maquinaria agrícola, un sector que sintió con más intensidad la caída de las expectativas de compra por parte del productor y el corsé que impuso sobre su rentabilidad el incremento de los costos de insumos básicos por la inflación.
Si bien algunas empresas empiezan a vislumbrar un mayor ritmo comercial tras la derogación de la resolución 125, otras —sobre todo aquellas que requieren de mayor inversión— empiezan a interrogarse sobre si este escenario impuso un nuevo techo a la demanda.
Por otra parte y a ritmo muy lento están apareciendo los bancos como fuente de financiación para el sector.
Este clima fue el que se vivió en Agroactiva 2008, una muestra testigo de los fierros del campo, que tuvo lugar esta semana en la localidad cordobesa de Oncativo, donde cada rubro y cada empresa en particular expresaron las singularidades que imprimió el conflicto a su esquema de negocios.
Si bien el último el informe de coyuntura del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) señala que las ventas de maquinaria agrícola durante los primeros seis meses de 2008 fue un 9,1 por ciento mayor de las que se registraron en el mismo período en 2007, desde las firmas del sector aseguran que hasta la caída de la resolución la desaceleración del sector fue notoria y atrás quedaron los tiempos en que el stock no alcanzaba.
"El hombre de campo, después del parate del conflicto, tuvo cautela" explicó Silvia Armando, gerente territorial de ventas de John Deere y agregó que lentamente se está retomando el ritmo de negocios. A su juicio, el productor invierte en el campo todo lo que tiene y consideró que los ventas se van a ir acentuando, pero con cautela.
Para Marcelo Cavaglia, gerente de marketing de Pla , hay decisiones demoradas por el conflicto y tardarán un buen tiempo en volver a la normalidad, aunque también se interroga sobre si este ritmo actual de ventas es "la nueva normalidad, ya que no es el mismo escenario que el año pasado".
El cambio de humor, por ejemplo, obligó a la firma Metalfor un mes atrás a cambiar proyecciones y estrategias de ventas, aunque el impacto del conflicto no fue tan fuerte por tratarse de una empresa grande. Así lo señaló Javier Grasso, gerente comercial de la firma.
En épocas de vacas flacas es notoria la aparición —aunque tímida— del financiamiento bancario para la adquisición de bienes de capital, aunque también persiste el tradicional apalacamiento vía las propias compañías. "Si bien no hay muchas alternativas crediticias, se está empezando ver algún movimiento en los bancos, con financiaciones en pesos que tiene tasas fijas en el orden del 12 al 17 por ciento", dijo..
Desde la firma líder en tractores nacionales, Agco Allis, el gerente de territorio, fue optimista en cuanto al ánimo del productor aunque reconoce que el sector "está más retraído".
