El economista director de la consultora C-P explicó por qué la actividad no reacciona al intento del equipo económico de reactivarla por vía del crédito. Trabajo e ingresos en una economía que no logra salir del estancamiento
06:15 hs - Lunes 25 de Mayo de 2026
“En general, cuando se baja la tasa de interés o cuando hay más dólares y baja el tipo de cambio, hay expansión, pero pese a que esas dos situaciones se dan hoy en Argentina, la economía sigue estancada”. Federico Pastrana, director de la consultora C-P, entiende que la estrategia del gobierno para reanimar el nivel de actividad choca con una “trampa de liquidez” en la que la demanda no responde a los efectos de la política monetaria. El nivel de mora y las bajas expectativas neutralizan el intento del Banco Central de enfrentar la recesión por la vía de una mayor oferta de crédito.
El economista señaló que por el contexto internacional, al gobierno “le llueven dólares y los usa para controlar el tipo de cambio”. Explicó que, en general, esa estabilidad cambiaria se relaciona con una expansión económica pero “hoy estamos en una paradoja en la que el gobierno tiene viento de cola y la economía está en estancamiento o recesión”.
A su juicio, en lugar de relajar su política de ingresos, "permitiendo que crezcan un poco más rápido", o hacer una política fiscal que "permita aliviar la situación de los sectores vulnerables", el equipo económico optó por relajar un poco la política monetaria para bajar la tasa de interés y motorizar el crédito.
Esta estrategia funcionó en la segunda mitad de 2024 pero ahora esa mayor liquidez no llega a las familias ni a las empresas. “Lo que está pasando tiene que ver con los últimos debates de teoría económica porque, como explicó Keynes, hay ciertos momentos de elevada incertidumbre en los que el dinero de una baja en la tasa de interés queda atrapado en el sector financiero, que demanda esa liquidez pero la pone títulos públicos en lugar de prestarla”, señaló.
Explicó que en la coyuntura, “con un contexto de elevada mora, en el que las empresas tienen problemas para devolver los créditos y no hay mucha claridad sobre el futuro, los bancos compran títulos y esperan”. Por eso, agregó, “la política que el gobierno cree que puede ser expansiva, está fracasando”.
Estrategia riesgosa
De cara a los meses que vienen, Pastrana advirtió que el gobierno “está jugado a una estrategia muy riesgosa, de bajar la inflación para que la actividad se recupere”. Esto ocurrió, aunque en forma heterogénea, en 2024, luego de la dura caída provocada por la devaluación inicial. Pero ya el 2025 fue de estancamiento. “Aparecen estas ideas de la economía de dos velocidades, con poquitos ganadores, pero el freno es generalizado y se ve claro la caída de ingresos y del mercado de trabajo”, explicó.
En 2026, el mismo contexto internacional que valoriza las exportaciones presiona sobre la inflación y las finanzas públicas. “El gobierno quedó con un esquema pensado antes de la guerra pero, en el medio, recibió un shock de precios vinculados al petróleo y alimentos”, señaló durante una entrevista con el programa radial La Banda Cambiaria.
“El contexto global le da más dólares pero al mismo tiempo presiona sobre los precios, lo más probable es que los esfuerzos de política monetaria y cambiaria no den resultados, y que la economía termine estancada”, subrayó.
Empleo sin refugio
En este escenario, el mercado de trabajo se seguirá resintiendo. “Veníamos de un panorama escalofriante en el segundo semestre del año pasado, con caídas ininterrumpidas y generalizadas hasta en los sectores ganadores, y en enero y febrero, que son meses muy particulares, se vio un estancamiento”, destacó. De todos modos, al interior de los numeros oficiales, el economista observó que “el sector industrial no deja de contraerse y, cuando se ven los datos adelantados, el programa no es el mejor”.
“Esto no tiene que ver solo con la actividad deprimida sino también con la reforma laboral, estamos en un mercado de trabajo en el que las empresas despiden más y eso genera un cambio estructural muy grande”, dijo. Y analizó que, hasta el tercer trimestre de 2025 la caída en el empleo formal era absorbida en una parte importante por el empleo refugio, donde el ingreso promedio es la mitad que el de un asalariado en relación de dependencia. Pero este traspaso masivo aumentó la presión laboral y bajó los ingresos, de modo que el cuentapropismo “dejó de ser un refugio razonable”.
“En el cuarto trimestre de 2025 se vio que ese empleo refugio ya no logra captar el excedente de mano de obra y aumenta el desempleo directamente, el mercado de trabajo ya no tiene como protagonista al cuentapropismo o monotributismo”, concluyó.
Paritarias duras
Las consecuencias en el salario son directas. La consultora C-P releva en forma permanente las 21 paritarias más importantes del país. En abril, un mes activo de negociaciones, detectó una mejora a partir de “saltos discretos y sumas fijas” que se pactan en forma trimestral. Pero estos incrementos reales “ocasionales” luego se alinean con una tendencia general a la contracción. “Los sindicatos y las cámaras patronales están firmando aumentos porcentuales de entre 1,5% y 2% en forma bastante generalizada, como consecuencia del cumplimiento de una pauta muy dura que pone el gobierno”, subrayó.