Economía

Expectativas adaptativas

Anunciar un presupuesto en por un canal y en el alternativo despachar un nuevo impuesto/devaluación del 35%? Las inversiones y empresas sacan turno para huir. ¿Viviremos improvisando?

Domingo 20 de Septiembre de 2020

Septiembre por calendario suele ser un mes en el que se renuevan las expectativas cuando trazamos un paralelismo con la naturaleza, colores, aromas. Se re configura un nuevo paisaje que nos invita a pensar que lo mejor del año está por venir. Claro que este año tan particular la naturaleza y la mano del hombre han causado verdaderos estragos, cobrando la vida de millones de personas a mano de esta pandemia, el incesante fuego de las islas y más cercano aun, el triste escenario de las calles rosarinas bañadas de sangre.

Una Rosario cada día más alejada de aquellas imágenes de trabajadores orgullosos, de fábricas productivas. La política viene ganando la pulseada entre la miseria de quienes sólo se afanan por vivir a costa de los que producen versus la de quienes siguen apostando a que el trabajo, la libertad individual y la propiedad privada sean los pilares sobre los que indefectiblemente deba renacer este país sin rumbo.

En 1956 el Prof. Philip Cagan formulaba su teoría sobre las expectativas adaptativas de los agentes económicos. Aquellas expectativas “adaptativas” consideran la historia y lo que el hombre aprende de ella (e incorpora) en los presentes y futuros ejercicios de cálculos sobre los que individuos, empresas y organismos toman decisiones. Desde que el hombre acredita su racionalidad, se entiende que aquello sobre lo que no ha sido exitoso y le ha generado un trauma, no sólo no repetirlo sino actuar de forma diametralmente opuesta. Digo, para superar un escollo y progresar.

¿Por casa cómo andamos? La pandemia no la esperaba nadie (o casi). Si algo queda claro es que corrió el velo de una argentina raquítica, enferma y absolutamente indefensa. La administración de argentina es un fiasco (para los contribuyentes), no así para quienes detentan posiciones de poder, quienes han sabido enriquecerse con una obscenidad difícil de soterrar.

Parece que nuestros servidores públicos hace décadas, se han empecinado en recorrer un camino que luce plagado de desaciertos en salud, educación, seguridad, justicia y la lista es tan grande como los nidos que se han creado para albergar a 55 empleados públicos de cada 100.

No sería sólo el problema de la cantidad, sino la calidad de los servicios por los que tributamos una maraña de 165 impuestos, la presión más alta del planeta (junto a Noruega, Francia y Finlandia). La pregunta es si, gracias a la burocracia y los millones de empleados públicos es más fácil la gestión del contribuyente, es más simple hacer negocios, y si en definitivas, este mega Estado es una mochila de piedras o un potenciador de negocios.

Esta escurriéndose el primer año de gobierno de A.F. y confieso no haber encontrado documento alguno que declare cuál será su plan de vuelo para su gobierno. No conocer el plan de vuelo es tan irresponsable como no tenerlo. Desde una simple caminata comienza con un paso y un plan de dirección. ¿Cuál es el que en materia económica guía esta etapa? Por ahora las contradicciones.

Cada día la peste, estrella dos Boeing 737 cargados de pasajeros, por tanto es ridículo no saber el rumbo de nuestro vuelo cuando la suerte de millones de argentinos está atada a los caprichos del capitán piloto o a los de su copiloto (capitana).

¿Simplemente es re plantearnos hacia donde nos llevan de las narices? El progreso individual y social colectivo jamás vendrá de la mano de un IFE o de las migajas rentadas del Estado en sus múltiples variantes, sino de los valores centrales que conforman a ser humano digno: su familia, el trabajo, la resiliencia, el apego a la ley, sus derechos, las obligaciones, el mérito al esfuerzo diario, la capacitación y la responsabilidad individual. Todos valores que hoy han sido degenerados y no puede conducirnos a un final feliz.

¿De verdad es este el plan de gobierno? Anunciar un presupuesto en un canal y en el alternativo despachar un nuevo impuesto/devaluación del 35%? Las inversiones y empresas sacan turno para huir. ¿Viviremos improvisando?

Es evidente que la misión de la dupla piloto es la in-justicia y el menoscabo a los valores que dignifican la vida del individuo y la de una nación.

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