Economía

Entre la devaluación de Cambiemos y la incertidumbre de la oposición

El oficialismo ve en jaque su futuro, al tiempo que las restantes fuerzas se dejan arrastrar por una ola de indefiniciones.

Lunes 03 de Septiembre de 2018

La crisis económica que mantiene en vilo a la Argentina, además de devaluar el peso y la palabra presidencial, jaquea el futuro político de Cambiemos y potencia las chances de una oposición que, paradójicamente, se deja arrastrar por una ola de incertidumbre referencial.


Rosendo Fraga (Centro de Estudios Nueva Mayoría) aseguró a La Capital que a lo largo de los últimos días, "más que la palabra, se ha deteriorado la credibilidad económica del presidente Mauricio Macri, quien ya a mediados de junio pasado reconoció públicamente que el mundo tenía una crisis de confianza en la Argentina, y lo ocurrido con el dólar es una evidencia de ello".

Al respecto, advirtió que "también es cierto que el miércoles por la tarde el Fondo Monetario Internacional (FMI) hizo público un comunicado respaldando la política económica del gobierno, diciendo que iba a examinar y reprogramar las cuotas de la Argentina, y eso tampoco tuvo credibilidad en los mercados" al día siguiente.

Mario Riorda, director de la Maestría en Comunicación Política en la Universidad Austral, señaló que "cada acción pública del presidente en estos días tiene más efectos negativos que positivos". Y fundamentó: "Tras la anunciada conferencia de prensa en julio, el rechazo a sus palabras en redes sociales fue de 75 por ciento en todo el país, según QSocialNow (principal herramienta de monitoreo de redes sociales de América latina)".

"Más de dos terceras partes de los usuarios cuestionó también la entrevista presidencial en Instagram. Su imagen tiene más de 65 por ciento de rechazo, la de su gestión cerca de 70 por ciento. Su video del jueves generó la devaluación más intensa de los últimos tiempos por una nueva corrida financiera. Y, en la actualidad, en Rosario una hipotética intención de voto en una reelección no superaría el 27 por ciento", alertó.

Acerca del futuro de Cambiemos, Riorda fue prudente: "El sistema de partidos en la Argentina no logró estabilizarse tras la debacle de 2001. Es evidente que, como marca partidaria, se desplomaron sus acciones (por el oficialismo), pero no es menos evidente que cualquier marca partidaria compite contra otras marcas, y ahí no hay nadie que estridentemente surja como alternativa incuestionable o consolidada en la actualidad".

"A eso hay que sumarle que, cuando los sistemas de partidos políticos se rompen, las personas son más importantes que los partidos", puntualizó el experto.

Por su parte, y de cara al año electoral en puerta, Fraga enfatizó que con la actual crisis económica "la oposición aumenta las posibilidades de ganar los comicios presidenciales".

"A fines de 2017, eso parecía casi imposible. Ahora cabe determinar su probabilidad. Lo que resta hasta las elecciones es mucho tiempo en política, mucho más cuando tiene lugar una crisis económica, pero es factible que los próximos acontecimientos mejoren y no empeoren las chances de la oposición" aseveró.

No obstante, al posar la lupa sobre la principal fuerza opositora del país, Fraga resaltó que "también es cierto que el rol de la ex presidenta Cristina Kirchner y la división del PJ son situaciones políticas que el gobierno puede aprovechar".

En tanto, para Riorda la crisis no modifica la suerte de la oposición sino que, "y de modo potencial, le otorga mayores chances, que no necesariamente pueden ser aprovechadas". Y añadió: "Sí es verdad que el ánimo de cambio político —en desmedro del oficialismo— en el país supera el 60 por ciento, quizás más en estos días. Eso, presumiblemente, le adjudica una mayor posibilidad de expansión electoral a las fuerzas antagónicas".

"Pero la oposición no es una. Ni siquiera el peronismo, que se presenta de modo tribal. No se sabe hasta dónde llegará la causa de los cuadernos (de las coimas) y cuánto dañará al kirchnerismo. Si Cambiemos no mejora, siendo un extremo electoral, y hay daños en el otro extremo K, es factible alguna opción centrista que aglutine a actores del PJ y, por qué no, de un progresismo más moderado", aseveró.

De todos modos, Riorda apeló a la cautela: "Para que ello ocurra falta mucho en el contexto nacional, y también falta mucho trabajo de coordinación de egos de los actores de ese espacio centrista. Pero, como síntesis, la erosión de los extremos electorales otorga chances a un centrismo moderado".

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