Economía

En Idea saborearon el cambio de ciclo

Los grandes empresarios escucharon las propuestas de los presidenciables. Aunque se reconocen beneficiarios del modelo, esperan un "mejor clima de negocios". 

Domingo 18 de Octubre de 2015

El cambio de ciclo político que se viene en Argentina, a apenas una semana de las elecciones presidenciales, fue la melodía de fondo que más sonó a lo largo del 51º Coloquio de Idea realizado en Mar del Plata esta semana, donde durante tres días el gran empresariado privado debatió la agenda por venir y reiteró sus reclamos de mayor institucionalismo y reglas claras ante los cuatro candidatos con chances de acceder a la Casa Rosada.

   El final de la larga década kirchnerista, más dura con los empresarios desde el relato que desde la realidad, es vista masivamente como un alivio por la mayoría de los actores del sector privado, que si bien tienen su corazón y su ADN con Mauricio Macri, no ven con desagrado una eventual presidencia de Daniel Scioli, oficialista moderado que buscó seducirlos al recordar su pasado como emprendedor y deportista de elite y con la promesa de generar —si gana— “un clima de negocios inmejorable para invertir”.

Transición. Es que, como sintetizó el analista y director de Abeceb, Dante Sica, el país atraviesa “la mejor transición económica desde el regreso de la democracia”, lo que ayuda a entender por qué, a pesar de los rezongos de los ejecutivos, las promesas de los candidatos recorrieron más el camino de los retoques formales del modelo económico, que de la necesidad de una cirugía mayor sin anestesia.

   Esto, sin embargo, no esconde que existe una lista amplia de problemas por resolver, sobre los cuáles —de vuelta según Sica— existen diagnósticos parecidos por parte de los presidenciables con chances de llegar a la Casa Rosada: “El camino va por lo que llamamos la devaluación fiscal, no la monetaria, todos los saben y con sus matices, van a ir por ese camino”, dijo.

   Inflación, presión fiscal, generación de empleo privado, reactivación de las economías regionales y encorsetamiento del gasto público aparecieron en la agenda desplegada por todos los candidatos, interesados en reconciliarse con los privados después de los chisporroteos de los últimos años.

Ida y vuelta política. Más que nunca, el Coloquio estuvo teñido de política. Las elecciones fueron tema de charla predominante, y el desembarco de los candidatos con mayores chances de acceder a la presidencia (Scioli, Macri, Sergio Massa y Margarita Stolbizer) acompañados en todos los casos por parte de sus futuros gabinetes económicos, así lo demostró.

   En los discursos inaugurales, los directivos de Idea — un gran conglomerado de firmas privadas que reúne a empresas que explican casi la mitad del PBI argentino entre bancos, constructoras, automotrices, petroleras y otras— dejaron en claro qué pretenden del nuevo gobierno: ser más escuchados y tener una mayor participación en la elaboración de las políticas públicas fue una de las demandas preponderantes, lo que se complementa con el deseo de una menor intervención estatal en la economía.

   Ignacio Stegmann, presidente de 3M Argentina y también presidente de Idea, marcó la cancha apenas empezó el partido, durante el discurso de apertura de un encuentro con récord de participantes (más de mil inscriptos). “Lamentablemente, en los tiempos de confrontación y desacuerdos que hemos vivido últimamente, no se ha percibido al empresariado como un actor importante en la construcción de una sociedad mejor”, dijo.

   “Creemos que esto es un error, para enfrentar los múltiples desafíos que tiene por delante, nuestra sociedad necesita de un empresariado que genere valor agregado, trabajo formal privado. Un empresariado no prebendista, con valores éticos, fuerte y pujante”, señaló.

   Y agregó: “En este período, los procesos de desarrollo económico han sido inestables en sus resultados y pendulares en sus políticas, la pobreza ha crecido fuertemente y las instituciones no se han consolidado en la medida de nuestros anhelos”.

   Los candidatos captaron el nuevo clima que genera el final del segundo mandato de Cristina Fernández y por eso todos se anotaron a la cita empresarial, completamente obviada por los principales funcionarios del gobierno desde hace años.

   Con una platea atenta y demandante de cariño dirigencial, la agenda que propusieron los políticos fue amplia, y buscó abarcar las principales preocupaciones que una y otra vez exponen los representantes del sector privado: tipo de cambio, reservas, inversión, inflación e infraestructura fueron algunos de los temas más debatidos.

   Scioli, el encargado de inaugurar la serie de “reflexiones” de los candidatos, buscó seducir recordando su pasado como emprendedor pyme y sus valores de deportista de elite, acostumbrado “al esfuerzo, la disciplina y el trabajo en equipo”.

   Prometió crecimiento sin mega ajuste ni mega devaluación, y una mejora sustancial de eso que se llama “clima de negocios”.

   Massa, quien tuvo su intervención durante la segunda jornada, fue un poco más allá, y tal vez por eso se llevó más aplausos que el candidato oficialista.

Dijo que era tiempo de un “cambio cultural” en relación a la necesidad de reemplazar los planes asistenciales por trabajo genuino, y en ese sentido garantizó beneficios impositivos a los empresarios que generen primeros empleos.

   “A mí no me entra la vacuna del miedo que impone el gobierno con la dependencia hacia los planes”, sostuvo ante una mini ovación del mundo empresarial.

   El empleo privado, sostenido con lo justo durante el último año en buena parte gracias a las políticas oficiales al respecto (como los Repros o los incentivos al consumo), también ocupó parte de las exposiciones de los empresarios y de los candidatos.

Números a favor. Más allá de los discursos de los políticos y de los grandes popes del sector privado, existe un mundo donde mandan los números, y que marca que la situación económica (aún con sus desequilibrios) está lejos de ser una tragedia.

   Así quedó demostrado durante la presentación de los resultados de la encuesta sobre expectativas empresarias para el próximo semestre presentada por la consultora D´Alessio Irol, que señala que por primera vez en cinco años el grueso de las firmas privadas (75%) espera un año “mejor o mucho mejor”.

Corazones y bolsillos. El relevamiento, verdadero electrocardiograma del corazón de los privados, muestra además que ese optimismo se apoya en el relanzamiento del dinamismo del mercado interno, el eje central de las políticas económicas desplegadas por los dos gobiernos de Cristina Fernández.

   De manera paradójica y hasta por momentos contradictoria, mientras desde Idea piden menos intervención estatal (“precisamos un Estado fuerte y ágil pero no omnipresente, que no ahoge ni pretenda reemplazar la actividad privada”, dijo Stegmann), es justamente la intervención estatal a través de programas de inyección al consumo como el de financiamiento con tarjeta Ahora 12 lo que levanta las expectativas empresariales para el año próximo.

   Así lo expresó Sica durante la presentación de la encuesta: “Mejorar las expectativas fue un claro objetivo del Ejecutivo con una inyección al consumo, a través de la tranquilidad que trajo el swap con China, al aumento de las transferencias sociales y al atraso cambiario que redundó en una mejora de los salarios”, dijo.

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