Economía

Empresarios y CGT cambian el eje de las demandas ante el gobierno

Ayer se reunieron, por separado los empresarios del G-6 y la CGT. Se habló poco de las paritarias. La Justicia laboral preocupa a patronales y el impuesto a las ganancias a gremios.

Jueves 03 de Febrero de 2011

Las cumbres de empresarios y sindicalistas, que ayer por separado se reunieron para fijar posiciones de cara al nuevo escenario político y económico para 2011, mostraron la previa de una puja que se perfila avanzará sobre cuestiones estructurales, vinculadas mucho más con posicionamientos de clase que con reclamos puntuales sobre el porcentaje de las paritarias o sobre la puja de precios y salarios.

Pocas horas después de que la presidenta Cristina Fernández le reclamara "responsabilidad" a la dirigencia gremial en referencia a los reclamos de los aceiteros en el cordón industrial del Gran Rosario e instara a los trabajadores a no dar pelea contra un modelo económico que les conviene, los empresarios reunidos en el Grupo de los 6 (G-6) bajaron el tono a la disputa en torno a las demandas salariales de los distintos gremios y apuntaron su artillería a cuestiones de fondo. Así, en un comunicado que emitió la entidad tras el encuentro, plantearon su "preocupación" por las designaciones en la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo entre los que se encuentran figuras cercanas al líder de la CGT, Hugo Moyano, entre las que figura Graciela Craig, esposa del diputado oficialista y asesor legal de la central obrera, Héctor Recalde.

"Nos corresponde llamar la atención acerca de lo perjudicial que es para superar este clima que nos preocupa, promover a quienes tienen posición tomada frente a temas como la participación de los trabajadores, la legislación sobre accidentes de trabajo, e incluso la metodología de protesta, cuando inexorablemente deberán pronunciarse, ya en su carácter de magistrados del fuero, acerca de estos mismos temas", señalaron enfáticamente los empresarios quienes eludieron manifestarse contra el congelamiento de precios (combustible, acero, etcétera) y por la inflación o el reclamo sindical por las paritarias.

Por la tarde, la cúpula de la CGT encabezada por su titular, Hugo Moyano, también esquivó la confrontación y al término de un prolongado encuentro —en el que entre otras cuestiones se analizaron los términos de la conciliación obligatoria en torno al conflicto de los aceiteros que ayer dispuso el Ministerio de Trabajo de la Nación— los dirigentes de la central anunciaron que le plantearán a Cristina una “actualización” del mínimo no imponible del impuesto a las ganancias, basado en los índices del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) para negociar los incrementos salariales.
  Por otra parte, la central sindical consideró “exagerado” el cuestionamiento del empresariado respecto de las protestas del movimiento obrero.
  El integrante del consejo directivo de la central sindical, Juan Carlos Schmid, titular del sindicato de Dragado y Balizamiento, afirmó que la CGT va a reiterar ante el Poder Ejecutivo los reclamos que venía haciendo en otras ocasiones “en relación con los salarios familiares y el mínimo no imponible del impuesto a las ganancias” a los efectos de que “lo que se gana en la negociación paritaria no sea diluido después por el impacto que esto tiene desde el punto de vista fiscal”. Por ese motivo le pedirán una audiencia a la presidenta Cristina.

Paritarias. El vocero del G-6, Carlos de la Vega —titular de la Cámara Argentina de Comercio— consideró ayer “apresurados” los reclamos salariales superiores al 30% que manifestaron algunos sectores con “inusual anticipación”. Según la visión empresarial esos pedidos de aumentos son “de una magnitud que no se compadece con la realidad”.
  Al respecto, De la Vega comentó que “la posición de la CAC es que si las negociaciones van a ser a partir de marzo, abril, mayo, salir hoy con pedidos que consideramos exagerados, lo único que se logra es generar expectativas inflacionarias, lo que es contraproducente”.
  Del cónclave empresario participaron, además de De la Vega, los presidentes de la Unión Industrial Argentina (UIA), Héctor Méndez; de la Cámara Argentina de la Construcción, Carlos Wagner; de la Asociación de Bancos Argentinos (ABA), Jorge Brito; de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Hugo Biolcati; y de la Bolsa de Comercio, Adelmo Gabbi.
  Desde el frente sindical, Schmid dijo que la central sindical tampoco ha definido niveles de discusión para la paritarias, aunque “siempre hemos manifestado que una referencia muy clara que fue la última negociación que llevó a un promedio de entre el 23 y 25 por ciento”.
  No obstante dijo que “la CGT hace un planteo político del punto de vista de la situación económica del país y de los trabajadores, pero cada negociación colectiva tiene su dinámica, su característica y su modalidad”.
  Admitió que el tema volverá a “discutirse con el Ejecutivo”, y que “hay organizaciones que se van a sentar a discutir en estos días”, pero negó que “el aumento a las jubilaciones mínimas anunciado ayer de un 17 por ciento, sea un parámetro”.

Viviendas y plata. Durante el encuentro de ayer, los sindicatos nucleados en la CGT cerraron filas en torno a temas comunes y con una extraordinaria celeridad decidieron fijar una nueva agenda de reclamos al gobierno que —tal como desde su lugar hicieron los empresarios— excluya las peleas en la cancha chica y en cambio permita ganar posiciones sectoriales más firmes. En este universo, desde la CGT volvieron al ruedo con el pedido al gobierno para que se ponga al día con los fondos adeudados a las obras sociales sindicales que alcanzaría los 6.000 millones de pesos sobre los cuales el Estado ya liberó 250 millones.
  También Schmid adelantó que el gobierno anunciaría la semana próxima un mega plan de 17 mil viviendas para los trabajadores. l

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