Economía

El Usda recortó la producción de soja en Argentina

Los valores de los granos lograron escapar a un mercado externo altamente volátil. La sequía sigue golpeando a los cultivos.

Domingo 11 de Febrero de 2018

Los mercados granarios lograron surfear la alta volatilidad externa tras la estrepitosa caída de Wall Street en los últimos días. Esta situación fue apalancada por un dato negativo: la sequía en la Argentina, que pone en serias dudas el resultado de la campaña de soja. Los precios también sintieron el impacto del conflicto desatado en el sector de los transportistas de granos que dificultó el ingreso de mercadería a los puertos y aceleró la demanda de mercadería a cualquier valor. Por otra parte, la apreciación del dólar _en buena parte por la reducción de las liquidaciones de los exportadores de granos_ también sumó un condimento adicional al alza.

Esta semana, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (Usda), a través de su informe mensual de oferta y demanda mundial de granos, redujo la estimación de producción de soja en Argentina en 2 millones de toneladas, al mismo tiempo que aumentó la de Brasil e incrementó las existencias finales estadounidenses.

La baja en la estimación de la cosecha argentina fue en concordancia con el promedio esperado por el mercado, que previó una producción de 54,1 millones de toneladas de soja.

Al mismo tiempo, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires volvió a recortar la proyección de trilla y la ubicó en 50 millones de toneladas de soja debido a las condiciones climáticas secas presentes en gran parte del área agrícola nacional, un millón menos que lo estimado la semana pasado y cuatro millones menos que lo previsto por la entidad en su primera previsión.

Por otro lado, aumentó la proyección de cosecha de Brasil a 112 millones de toneladas, 2 millones más que lo calculado el mes pasado y 800.000 toneladas más que lo esperado por el mercado.

Dado este incremento, el Usda también engrosó su saldo exportable en 2 millones de toneladas al situarlo en 69 millones de toneladas.

Este dato influyó en la medición realizada sobre los stocks finales estadounidenses y la previsión de exportaciones. Según el cartera agrícola de Estados Unidos, las existencias finales saltaron 1,62 millones de toneladas al pasar de 12,8 a 14,42 millones de toneladas con respecto al mes pasado, mientras que los operadores esperaban un incremento de 1,19 millones de toneladas.

"Este incremento, que se constituye en una noticia bajista para los precios de la oleaginosa, fue la consecuencia de la previsión de ventas externas por 57,15 millones de toneladas, por debajo de los 58,79 millones calculados en enero", explicaron desde la consultora y corredora de granos Granar.

"Imposible no hilar esta caída del potencial exportable estadounidense con el incremento de la previsión del Usda sobre las ventas externas de Brasil, que así se consolida como el principal abastecedor global de poroto de soja", agregaron.

A nivel mundial, se calculó la producción 346,92 millones de toneladas, 1,65 millones menos que en el informe previo y los stocks finales en 98,14 millones de toneladas.

En lo que respecta al maíz, el Usda recortó las existencias finales estadounidenses de 62,93 a 59,75 millones de toneladas, por debajo de los 69,69 millones de toneladas previstas por los operadores.

"Este recorte, que implica un fundamento alcista para las cotizaciones del cereal, fue la consecuencia del incremento proyectado por el organismo sobre las exportaciones, que pasaron de 48,90 a 52,07 millones de toneladas", indicaron desde Granar.

Por el lado de la producción sudamericana, la cosecha de Brasil se mantuvo en 95 millones de toneladas y la Argentina fue rebajada a 39 millones de tonelada, 3 millones de toneladas menos que en el informe previo y 1,7 millones por debajo de lo esperado por los operadores.

Finalmente, el Usda incrementó las existencias finales de trigo en 550.000 toneladas hasta los 27,47 millones de dólares de tonelada, producto de una caída en las previsiones de exportación de dicho país, las cuales pasaron de 26,54 a 25,86 millones de toneladas.

Pocas lluvias en la zona

Hasta el viernes, la Guía Estratégica para el Agro (GEA) indicaba que el mal tiempo seguiría en la zona agrícola central de la Argentina pero habría una rápida mejora. "Las precipitaciones y el mal tiempo seguirán pero se prevé una rápida mejora en el sur de la región pampeana y las jornadas que sobrevienen presentarán tiempo bueno y relativamente fresco", indicó.

Los modelos de pronóstico, "a pesar de los importantes desarrollos nubosos, siguen anticipando milimetrajes modestos para la zona núcleo, con sectores más generosos sobre áreas de Córdoba", apuntó el GEA.

Centro norte

En el centro norte provincial "el deficit hídrico es una realidad que viene afectando a la producción agrícola del área", indicó el informe del Sistema de Estimaciones Agrícolas (SEA) que elabora la Bolsa de Santa Fe y el Ministerio de Producción.

El sector central del área de estudio, fue el más afectado, con mayor impacto en los cultivos y en sus diferentes estados fenológicos. Los síntomas manifestados, fueron el cambio de coloración del área foliar, colores pálidos, menos intensos, enrollamiento de hojas, amarillamiento de las hojas inferiores, pérdida de flores y vainas, marchitamiento y poco desarrollo de las plantas.

"Todos estos indicadores tendrían efecto directo en la producción y el rendimiento final de los cultivos, dado los períodos críticos de floración y fructificación en que se encontraron la soja de primera, sorgo y algodón", precisó el SEA. "En fructificación (madurez fisiológica), el maíz de primera, arroz. En desarrollo y crecimiento en soja de segunda, maíz de segunda y sorgo", puntualizó.

También aclaró que "cada uno de ellos en diferentes grados de acuerdo a su posición geográfica, en las tres áreas bien definidas, donde la central fue la que padeció y manifestó dicho déficit hídrico con mayor incidencia, ante las condiciones ambientales enunciadas".

El informe consigna que continuó el proceso de siembra de sorgo y maíz de segunda, especialmente en los departamentos del norte santafesino; y finalizó la siembra de soja de segunda no cubriendo las intenciones de siembra estimadas en un comienzo y fue baja la presión de insectos en los cultivos, consecuencia de este período seco.

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