Economía

El temor por la gripe A ya se siente en la actividad económica local

La gripe A modificó los hábitos de los rosarinos y este cambio de conducta comenzó a afectar la economía de algunos sectores. Durante esta semana se retrajeron las ventas en los comercios en niveles que, en algunos casos, superan el 30 por ciento, bares y restaurantes tuvieron menos comensales, mermó la asistencia a los shoppings, se suspendieron espectáculos, los cines llevaron entre un 15 y 20 por ciento menos de público a las salas, en los hoteles se paralizaron las reservas...

Viernes 03 de Julio de 2009

 y el transporte público de pasajeros en la ciudad se vio resentido entre un 30 y 40 por ciento. Además, el creciente aumento del ausentismo en empresas o industrias comenzó a preocupar a los hombres de negocios por la probabilidad de que se frene la producción.

Además del riesgo sanitario, en todo el planeta los efectos de la difusión de la gripe A se instalaron como una preocupación económica. El año pasado el Banco Mundial calculó que una pandemia de gripe costaría aproximadamente unos u$s 3 billones y el producto bruto interno mundial caería en un 5 por ciento. Algunos especialistas locales consideran que en la Argentina podría verse afectado entre un 2 y 3 por ciento del PBI.

Desde el gobierno de la provincia todavía no se realizó un análisis del impacto en la economía santafesina pero el ministro de la Producción, Juan José Bertero, adelantó que los primeros días de la próxima semana se podría contar con algunos números concretos.

La viceministra de Trabajo, Alicia Ciciliani, se reunió ayer con el sindicato de gastronómicos para analizar la situación y armar en forma conjunta, con los empresarios del sector, una estrategia a seguir. "Evidentemente habrá una baja en el sector gastronómico, turismo y servicios; esperamos que otros sectores imiten esta actitud para poder planificar el impacto, que seguramente afectará de diferente formas a uno y a otros según su capacidad financiera o el tamaño de la empresa", apuntó.

Una de las primeras medidas adoptadas oficialmente fue la suspensión de las clases en las escuelas y las universidades y esta decisión repercutió directamente en el transporte de pasajeros. Sin embargo, la merma se acentuó cuando la población comenzó a restringir su circulación.

Transporte. Héctor Zanda, gerente general de la Sociedad del Estado Municipal para el Transporte Urbano de Rosario (Semtur), se mostró alarmado por la baja en la demanda. "Desde la semana pasada cayó entre un 30 y 40 por ciento la cantidad de pasajeros, cuando por razones estacionales como suelen ser las vacaciones de invierno la baja es del 15 por ciento", afirmó.

La vida hogareña también modificó la conducta de compra en granjas y minimercados. Juan Milito, presidente de la Unión de Almaceneros de Rosario, dijo que bajaron las ventas en ciertos horarios. "Por la presencia de los chicos en casa y por el frío nadie sale a hacer compras temprano, entre las 8.30 y las 10.30 estás casi sin clientes. Después se concentran al mediodía", reveló el dirigente.

"La gente está comprando lo diario y no quiere ir a grandes centros comerciales donde hay mucha gente. Además, estimamos que el fin de semana se realizarán muchas reuniones grupales en los hogares en lugares de ir a comer afuera", detalló el referente de los almaceneros.

Rodrigo Pastor, presidente de la cámara de Hoteleros y gastronómicos de Rosario, contó que como primera medida hoy lanzarán una campaña con folletos en bares y restaurantes para informar a la población sobre la enfermedad y así derribar mitos sobre la forma de contagio y también instructivos sobre cómo manejarse para los empleados.

Temporada. En cuanto al sector hotelero, Alfredo Angiuli, vicepresidente de la cámara que los agrupa, se lamentó por la alta inversión que se realizó en medios de Buenos Aires para promover la ciudad durante las vacaciones. "Creemos que no va dar sus frutos como en otros años", destacó al tiempo que destacó que durante junio se registraron muchas consultas en los hoteles de la ciudad pero no se concretaron reservas.

Por el lado del turismo, Gustavo López, referente del área minorista de Transatlántica, aseguró que las ventas están dentro de lo esperado y no tuvieron muchas cancelaciones, aunque sí pasajeros que decidieron reformular su destino.

Sebastián Taleb, gerente de ventas de Grupo 3, dijo que "la semana pasada se estancó un poco la demanda pero hay mucho que estaba cerrado por la proximidad de las vacaciones".

Espectáculos. La tendencia a la baja también se repite en las salas de cine de la ciudad, aunque en menor proporción. Daniel Greco, gerente del complejo de cines Monumental, precisó que bajó entre un 15 y 20 por ciento la cantidad de público. No obstante, destacó que continúa siendo buena la afluencia de público. Le preocupa que se cancele oficialmente cualquier actividad. "Si tenemos que cerrar por 15 días nos veremos afectados seriamente", subrayó.

En tanto, Gustavo Granato, productor de espectáculos, decidió suspender el show de los Babasónicos que se iba a realizar hoy en Willie Dixon . "Vendemos divertimento y no nos parece adecuado hacer un espectáculo cuando las autoridades recomiendan no hacerlo" Sin embargo, la decisión conlleva un alto costo económico. "Reprogramar implica gastar de nuevo en muchas cosas", puntualizó.

Sergio Grimolizzi, productor de espectáculos, agregó que también tiene un costo seguir adelante frente a un público temeroso. "Las ventas de entradas se frenaron y por lo visto los espectáculos programados van al fracaso", subrayó.

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