Economía

El régimen simplificado restó un 17 por ciento la carga tributaria a empresas

El beneficio alcanzó a unas 100 mil firmas en un año. Por medio de internet se redujo la carga burocrática para los pequeños contribuyentes.

Lunes 12 de Febrero de 2018

El gobierno santafesino informó que a un año de la creación del Régimen Simplificado para Pequeños Contribuyentes, mediante la ley 13.617, más de 106.000 pequeñas empresas adhirieron al mismo y abonaron un 17 por ciento menos que si hubieran continuado en el régimen general del impuesto sobre los ingresos brutos, un ahorro que representa mil pesos de promedio por contribuyente.

"Cuando impulsábamos la creación de este régimen dijimos que simplificaría la vida a los pequeños contribuyentes, iba a implicarles menos carga burocrática e iban a pagar menos impuesto. Esta adhesión masiva y rápida, como también el beneficio tangible que hoy podemos determinar con números concretos es una clara muestra que lo hemos hecho realidad", expresó el ministro de Economía provincial, Gonzalo Saglione.

Durante el pasado enero tuvo lugar el proceso de recategorización anual por el cual los pequeños contribuyentes, en forma on line vía internet, deben redefinir la categoría de tributación a la que pertenecen en virtud de determinadas variables, especialmente el monto de ventas del año anterior.

Como resultado de dicha instancia, un 20 por ciento de los pequeños contribuyentes incrementó la categoría en la cual tributan, mientras que sólo un 5 por ciento bajó de categoría.

Al respecto, el gobernador Miguel Lifschitz sostuvo que "desde el gobierno provincial tenemos que acompañar el esfuerzo de los santafesinos y seguiremos estando al lado de cada una de ellos con medidas como estas y otras que ponen el eje en mantener las fuentes de trabajo y mejorar las posibilidades a futuro".

"La creación de dicho régimen surgió del consenso con las entidades de la producción en el año 2016 y constituye una de las medidas que mayor progresividad permitiera incorporar al impuesto sobre los ingresos brutos, implicando beneficios especialmente a la franja de contribuyentes más pequeños", señaló Saglione.

En ese orden, el secretario de Finanzas e Ingresos Públicos, Pablo Olivares, señaló que "debemos monitorear en forma anual las pautas del régimen a los fines de evitar que se desvirtúen los objetivos buscados, como sucedería en el caso de que algunos contribuyentes puedan resultar excluidos del régimen por el mero efecto del proceso inflacionario o también que otros contribuyentes, por similar motivo, deban pasar a tramos superiores de la escala de tributación. Por eso la API procedió a actualizar los importes de ventas anuales que definen cada una de las categorías del impuesto, aumentándolas un 25 por ciento y, de esta forma, nos aseguramos que sólo deban subir de categoría aquellos que tuvieron incrementos de ingresos por encima de la inflación".

Siguiendo esta línea, la suba de categoría de casi 20 mil contribuyentes fue en razón de haber incrementado sus ventas no solo en términos nominales sino también en términos reales.

Además de pagar un menor impuesto del que resultaría bajo el régimen general del impuesto sobre los ingresos brutos, la adhesión a este régimen simplificado implica otras ventajas.

En primer término, el pequeño contribuyente ya no es objeto de regímenes de retenciones y percepciones, lo que generaba una carga administrativa relevante para una pequeña empresa.

Además, la gestión del contribuyente es totalmente on line. La adhesión al régimen, la recategorización anual y la obtención de las boletas para el pago del impuesto son efectuadas por el contribuyente vía internet, sin ninguna necesidad de trámite presencial ante las oficinas de API.

El monto que el pequeño contribuyente debe pagar cada mes se determina en forma automática una vez al año en virtud de la categoría a la cual pertenece.

Antes de la creación del régimen simplificado, el pequeño contribuyente debía hacer cada mes una liquidación impositiva, lo cual implicaba una combinación de cálculos para lo cual debía utilizarse un software especial. Luego debía presentar esa liquidación como declaración jurada mensual y pagar el importe en una entidad bancaria.

Ahora, la determinación del impuesto es efectuada automáticamente por API una sola vez al año y en base a los datos de categorización que aporta vía internet el contribuyente. De esta forma el contribuyente sabe al comienzo del año qué importe va a pagar todos los meses.

Inclusive ya se encuentra disponible la posibilidad de que el contribuyente, además de pagar el impuesto por la vía convencional pueda hacerlo mediante banca electrónica, a través de la función volante electrónico de pago, conocido como VEP. "Con esta última incorporación llegamos al objetivo de tener un régimen de gestión ciento por ciento on line" concluyó Olivares.

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