Economía

El poder adquisitivo de la asignación universal por hijo

La asignación por hijo fue implementada por el gobierno nacional a través del decreto de necesidad y urgencia 1.602 de octubre del 2009.

Domingo 27 de Junio de 2010

La asignación por hijo fue implementada por el gobierno nacional a través del decreto de necesidad y urgencia 1.602 de octubre del 2009.

La iniciativa otorga una prestación no contributiva similar a la que reciben los hijos de los trabajadores formales “a aquellos niños, niñas y adolescentes residentes en la Argentina, que no tengan otra asignación familiar prevista por la presente ley y pertenezcan a grupos familiares que se encuentren desocupados o se desempeñen en la economía informal”, beneficio que es financiado con recursos del fondo de garantía de sustentabilidad de la Ansés.

El monto de la asignación es de $180 por hijo, de los cuales las familias reciben mensualmente $144, mientras que $36 se depositan a nombre del titular y pueden ser retirados una vez al año, en la medida que se cumplimenten los requisitos establecidos (vacunación, concurrencia escolar, etcétera).

Es decir que los destinatarios de dicha iniciativa son hogares, que por su condición laboral, están en situación de riesgo y/o vulnerabilidad social. Muchos de ellos en situaciones de pobreza o indigencia. De aquí se desprende que el mantenimiento de la capacidad de compra, o el poder adquisitivo de la asignación por hijo, constituye para estos sectores sociales un paliativo importante para salir o permanecer en situaciones de pobreza o indigencia.

En estas líneas analizaremos el impacto que tuvo la evolución de los precios y en particular el costo de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) y la Canasta Básica Total (CBT), en la capacidad de compra de la asignación por hijo. Se utiliza estas variables ya que constituyen los instrumentos que definen la línea de pobreza e indigencia.

El valor monetario de la CBA representa la denominada línea de indigencia, mientras que si se adicionan los consumos en materia de servicios se obtiene el costo de la CBT, que equivale a la línea de pobreza.

Los valores de la CBA y CBT se obtienen del análisis mensual que realiza la Fundación para el Fortalecimiento de las Instituciones y la Equidad (FIE), la cual refleja el consumo de una familia tipo —dos adultos y dos menores— del aglomerado Santa Fe, utilizando para ello los precios de los productos correspondientes al Indice de Precios al Consumidor (IPC) de la ciudad de Santa Fe, elaborado por el Instituto Provincial de Estadística y Censos (Ipec).

El impacto de la inflación

De este análisis se desprende que el monto de la asignación desde el momento de implementarse en noviembre del 2009, hasta marzo del 2010, se mantuvo constante, en tanto, la CBA se fue incrementando paulatinamente, alcanzando un aumento del 22,1%, en dicho período.

Del mismo modo, ha evolucionado el costo de la CBT, cuyo costo se incrementó desde noviembre del 2009 en 17,8%.

De esta manera, mientras en noviembre del 2009 la asignación por hijo para una familia tipo, alcanzaba a cubrir el 35% del costo de la CBA, en marzo del 2010, como resultado del sostenido incremento de los precios de los productos que la componen, dicha cobertura se redujo a 29%, es decir 6 puntos porcentuales menos.

Por otra parte, el costo de la CBT que equivale a la línea de pobreza, registra una pérdida de capacidad, disminuyendo la cobertura del 16% al 13% de la canasta en el período analizado.

Este deterioro que se advierte, obedece al incremento sostenido de los precios de los principales productos que componen la dieta mínima. En este sentido, hay que recordar que la inflación acumulada desde noviembre del 2009 a marzo 2010, medido por el Ipec fue del 11,9%.

Para graficar con ejemplos concretos, se analizó la capacidad de compra de la asignación por hijo para una serie de productos seleccionados que componen la canasta alimentaria. Mientras en noviembre del 2009 la asignación permitía adquirir 104 litros de leche, en marzo del 2010 sólo alcanza para 88,9 litros, es decir una caída del 14,5%.

En síntesis, la información disponible permite concluir que tomando como base el mes de noviembre del 2009, la caída del poder adquisitivo de la asignación por hijo, a marzo del 2010 fue del 18,3%.

Sin duda, la asignación por hijo constituye una iniciativa importante, que permitió mejorar los ingresos de sectores vulnerables.

Sin embargo, los ingresos percibidos por estos sectores son altamente sensibles a las variaciones en los precios, por lo que el aumento de la canasta alimentaria ha ido diluyendo paulatinamente el impacto inicial, lo que requeriría una recomposición de los 180 pesos iniciales para mantener el poder adquisitivo de este beneficio.

(*) Diputado nacional, ex ministro de Hacienda de Santa Fe
 

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