Economía

El nuevo plan económico

A cambio de un adelanto del FMI, el gobierno profundiza el ajuste fiscal y monetario. Habrá una tablita de devaluación.

Domingo 30 de Septiembre de 2018

El gobierno nacional firmó en la semana un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), por el cual se adelantan desembolsos por 19 mil millones de dólares correspondientes al stand by firmado en junio pasado, además de recibir otros 7 mil millones de dólares para intentar despejar el fantasma del default. A cambio, se comprometió a profundizar el ajuste en todos los frentes: el déficit cero para el año que viene, la emisión cero de pesos desde el 1º de octubre, y la instrumentación de una tablita cambiaria con banda de flotación que busca un horizonte de devaluación constante pero controlada de la moneda.

Todo esto se dio en un clima enrarecido por la salida abrupta de Luis Caputo del Banco Central y la designación de Guido Sandleris, un hombre de confianza del ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, que es el principal interlocutor de la virtual jefa de la economía argentina, la jefa del FMI, Christine Lagarde."Volvemos a enfocarnos en la política monetaria como el ancla", insistió el funcionario, quien descartó volver a las metas de inflación.

El economista Andrés Asiain, titular del Centro de Estudios Scalabrini Ortiz (Ceso), recordó que a cuatro meses firmarse el primer acuerdo stand-by con el FMI, el gobierno debió solicitar un pedido de waiver al incumplir las metas de reservas y de inflación.

El nuevo acuerdo implicó una renegociación del monto de los créditos, el cronograma de entregas y del manejo de la política monetaria y cambiaria. A cambio, el gobierno implementó un brusco ajuste de las cuentas públicas que incluyó el cierre de 10 ministerios y un proyecto de presupuesto con déficit cero para 2019. "Los u$s 7.000 millones agregados al acuerdo inicial intentan despejar las dudas de un posible default, al cerrar el faltante para cubrir el cronograma de compromisos de deuda que debe enfrentar el Estado hasta el final del mandato de Mauricio Macri", señaló el Asiaín. Sin embargo, desde Ceso se advirtió que ese cálculo no toma en cuenta el déficit externo del sector privado que, en una estimación conservadora, "requiere unos u$s 50.000 millones adicionales hasta diciembre de 2019".

Respecto de la nueva política cambiaria, subrayó que el establecimiento de bandas móviles donde la única relevante es la superior, implica el establecimiento de una "tablita cambiaria" similar a la implementada por Martínez de Hoz en tiempos de la última dictadura. "La evolución del dólar sería en torno a los $44 pesos en septiembre, $45,32 en octubre, $46,68 en noviembre hasta los $48 hacia fin de año", dijo. "La evolución en 2019 dependerá de si se mantiene la tasa de devaluación del 3 por ciento mensual proyectada para este año", dijo.

Explicó que el establecimiento de un límite a la devaluación diaria y mensual, busca dar una mayor certidumbre al rendimiento que generan las inversiones en pesos a los inversores internacionales. Así, si una Lecap tiene un rendimiento del 4 por ciento mensual, quien la suscribe tendría asegurado un rendimiento en dólares de, por lo menos, el 1 por ciento mensual. "El objetivo de esa política cambiaria es disminuir el ritmo de la corrida cambiaria, al incentivar las inversiones financieras en pesos tanto de los locales como de los fondos internacionales", indicó.

Para mantener la tasa de depreciación en torno al 3 por ciento mensual, el BCRA pone a disposición del mercado unos u$s 150 millones. La cifra luce baja en relación a los u$s 250 millones diarios que viene perdiendo en promedio desde que el FMI desembolsó el primer tramo del crédito. De esa manera, advirtió, "la tablita parece sostenerse en bases endebles que difícilmente puedan restablecer la bicicleta financiera y aminorar el ritmo de la corrida".

El pedido de adelanto de fondos al FMI fue respondido con una solicitud de acelerar el ajuste del déficit primario pactado para 2020. Así renace la política de "déficit cero", plasmada en el proyecto de presupuesto 2019 que debe ser aprobado en el Congreso donde el oficialismo no tiene mayoría.

"El acuerdo con el FMI pone al gobierno en riesgo de caer en un doble default político. Por un lado, de no conseguir los votos suficientes para aprobar el presupuesto 2019, que derrumbaría el acuerdo con el FMI. Por el otro, si logra su aprobación parlamentaria, el previsible costo social de los fuertes recortes de gastos planteados por el presupuesto, le restan chances de lograr la reelección de Macri. La perspectiva de un gobierno en retirada, no es halagadora para contener la fuga de capitales propia de la fase descendente de los programas liberales de endeudamiento externo", advirtió Asiaín.

"El deterioro acelerado del empleo y los ingresos de la población en una fecha sensible como es la de los finales de año, marcan un elevado riesgo de default social al programa económico pactado con el FMI", dijo el economista.

Para Claudio Loser, ex director del FMI para América latina, el dinero que desembolsará ese organismo en el país "no alcanza" para estabilizar la economía, por lo cual recomendó al gobierno "traer más plata de afuera", como por ejemplo del Banco Mundial.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario