Economía

El municipio crea la Agencia Municipal de Inversiones

Eleonora Scagliotti, titular de la nueva área, dijo que la intención es acompañar a las firmas en todo el proceso de radicación o relocalización.

Domingo 10 de Abril de 2016

Buscar un terreno, comprobar si es apto para uso productivo o industrial, obtener los permisos de edificación, las habilitaciones, gestionar con los prestadores de servicios y finalmente ponerse en funcionamiento. Ese es un camino que, a grandes rasgos, transitan todas las empresas que deciden radicarse en algún lugar del país. Ese proceso, que lleva una sucesión de gestiones que demoran la puesta a punto, es un problema que en Rosario buscaron agilizar desde el Estado. Mediante la creación de la Agencia Municipal de Inversiones, el gobierno municipal intenta concentrar en una suerte de “ventanilla única” los trámites con la intención de fomentar el proceso inversor en la ciudad y despojarlo de la maraña burocrática que muchas veces ahuyenta a las compañías.

   “La idea de la conformación de la Agencia surgió el año pasado porque se veía que era necesario tener en un único espacio para atención a empresas y trámites administrativos de habilitación sumado a los espacios de asesoramiento a inversores (dónde localizarse, información económica por rama o guías productivas) que teníamos originalmente en la Secretaría de Producción”, señaló la titular de la nueva área, Eleonora Scagliotti.

   La funcionaria agregó además que la nueva pata de este servicio a empresas es una nueva función que consiste en vincularlas con las áreas prestatarias de servicios como energía eléctrica, gas o agua.

   “Muchas veces las empresas tienen vinculación directa con los municipios pero cuando deben hacer un trámite de habilitación o de renovación a lo largo de la vida de empresa, tienen muchas necesidades vinculadas con demandas a empresas prestatarias de servicios como Assa, Litoral Gas, EPE o las telefónicas y les resulta difícil canalizarlas como empresa individual”, dijo Scagliotti y frente a eso, “se fue materializando la idea de conformar una agencia que nuclee esos tres ejes”, resumió.

   El antecedente de esta nueva área surgió en el Concejo con la aprobación de una ordenanza que impulsó el ex concejal del PRO Roy López Molina, quien había propuesto la creación del centro de atención al inversor. Luego, se materializó en la Agencia.

   “La idea es desde acá acompañar a las empresas en todo el proceso: la instalación y luego, cuando tengan que crecer, en las necesidades futuras, a través de asesoramiento, de regímenes de promoción o gestionando los trámites administrativos”, dijo la funcionaria.

   El espacio exclusivo de atención a empresas no sólo se circunscribe al aspecto industrial que demanda una radicación o una relocalización. También incluye habilitaciones, renovación de habilitaciones, ampliaciones y cambio de rubro de todas las firmas grandes de la ciudad. Esto es, aquellas que ocupen una parcela de más de 5.000 metros cuadrados (m2) o más de 3.000 m2 construidos, que tengan más de 30 empleados, y con límites de facturación que varían según los parámetros de la Secretaría Pyme de la Nación (Sepyme).

   Scagliotti precisó que actualmente hay unas 1.550 empresas (aquí se trata de compañías independientemente del número de locales) de la ciudad que entran al sector de atención a empresas, no sólo del segmento industrial sino además comercio y servicios.

   “La realidad es que las que tienen mayor requerimiento en términos de demanda con los trámites vinculados a las prestatarias de servicios son las industrias, pero no es exclusivo para este sector”, aclaró Scagliotti.

   Recordó que el año pasado por atención a empresas ingresaron muchas demandas por problemas de suministro de gas en el sector gastronómico. “Todas las grandes cadenas de gastronomía cuando tenían que abrir un nuevo local tenían complicaciones con el gas. Frente a eso hicimos un grupo ad hoc para trabajar conformado por Litoral Gas, la Municipalidad y los empresarios para agilizarlas habilitaciones”, recordó.

   “Cada sector tiene su particularidad y por eso acá la idea es tratarlo por ventanilla única y atender todos los problemas en conjunto”.

   En ese marco, todas las semanas o cada quince días se reúne una comisión para atender estos temas conformada por las distintas áreas de gobierno que intervienen en un proceso de radicación o habilitación, como Planeamiento, Obras Particulares, Inspección, los Distritos, el Instituto del Alimento, Producción y la Secretaría de Gobierno.

Las demandas. A la hora de cuantificar y calificar la actividad en esta área, dijo que en cantidad de trámites, el segmento de atención a empresas lo que más atiende son las renovaciones, debido a que las habilitaciones, que antes eran permanentes, ahora tienen una validez de cinco años y por tanto, se mueven más.

   “El año pasado por atención a empresas tuvimos más de 700 trámites, de los cuales 400 fueron habilitaciones; 100, nuevas aperturas y 100, pedidos de publicidad y el resto, varios. El grueso es habilitación y renovación”, reiteró.

   La funcionaria explicó que la renovación se lleva al ámbito de la comisión de atención a empresas porque con el nuevo Código Urbano, cuando es una industria y se pide el uso suele ocurrir que es admitido —quiere decir que donde estaba radicada la empresa puede seguir estando porque el suelo es categorizado como industrial—, o bien que la empresa esté o no admitida como localización preexistente. En el caso de que se reconozca como una localización preexistente puede seguir donde está, pero si no se lo admite, por cuestiones ambientales, complicaciones en la ingeniería de tránsito o problemas con el entorno, hay que firmar un convenio de traslado.

   “Estos casos son los menos frecuentes. El 95% de los dictámenes establecen que la localización es admitida como preexistente”, aclaró.

   La intención del municipio es no buscar problemas donde no los hay. “Es inviable pensar en relocalizar miles de establecimientos productivos en términos de empleo y de pérdida de oportunidades en cuanto a las propias radicaciones. Sólo aplica para casos muy complejos en sectores como la galvanoplastía, por ejemplo”, dijo.

   El paraguas regulatorio que dispuso Rosario está enmarcado por tres ordenanzas. Una es la 9144 de suelo productivo, que crea 2.000 hectáreas nuevas con ese fin. El mismo está pensado para las nuevas radicaciones que deben buscar estos espacios. Luego se aprueban otras dos ordenanzas sucesivas que crean la figura de Distrito Productivo y la que crea la figura de Convenio Urbanístico Productivo. Esta última establece pautas especiales para firmar un convenio urbanístico cuando éstos tienen características productivas. También habla de un régimen de promoción a través del cual se exceptúa del pago de una plusvalía durante los próximos dos años, hasta fines de 2017. “Desde la Agencia estamos trabajando con la figura de Convenio Urbanístico Productivo, que es un poco más flexible”, dijo Scagliotti y recordó que en todos los casos las empresas que busquen radicarse o relocalizarse en la ciudad con más de 5.000 metros cuadrados deben firmar un convenio urbanístico. Esto va al Concejo Municipal ya sea para su aprobación si es necesario un cambio en los indicadores o en términos informativos si no lo requiere.

Los primeros casos. La Agencia de Inversiones y el espacio de atención a empresas tuvo su bautismo de fuego con tres casos de compañías que se están buscando radicarse o relocalizarse en otros suelos en la ciudad. La primera es Metalbo, del rubro de la refrigeración que actualmente tiene dos localizaciones separadas en Rosario y busca un único espacio más amplio. “Esta empresa encontró dos terrenos linderos que puede unir y comprar pero necesita hacer un convenio urbanístico para cambiarle el uso al suelo porque es frutihortícola”, dijo Scagliotti.

   La otra empresa es Rehaü, de origen alemán, que tenía una localización muy chica en la ciudad y se ampliará en Rosario. “Eligieron un terreno que por localización —sobre calle Uriburu— era frutihortícola y necesitan cambios de uso”, agregó.

   Finalmente, la tercera es Congelados del Sur, una empresa familar rosarina que “también donde estaba localizada tenía problemas porque venía creciendo mucho y necesitaba salir del macrocentro en calle Riobamba. Encontró un lugar al cual le vemos una gran potencialidad para convertirse en un distrito alimenticio que es la zona de Mendoza y Wilde”, contó Scagliotti y dijo que en ese lugar lograron firmar un convenio de leasing (alquiler con opción a compra) en lo que eran los terrenos de ex Jugos Asunción. Allí tienen posibilidades de ampliación, según explicó.

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