Economía

El gobierno terminó de pagar el corralito y anunció un aumento en las jubilaciones

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunció ayer el pago del último vencimiento del Boden 2012, el bono entregado a los ahorristas atrapados en el corralón financiero, y el aumento...

Viernes 03 de Agosto de 2012

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunció ayer el pago del último vencimiento del Boden 2012, el bono entregado a los ahorristas atrapados en el corralón financiero, y el aumento del 11,42 por ciento a jubilados y pensionados, correspondientes al segundo incremento anual que prescribe la ley de movilidad previsional.

"Honramos la deuda financiera pero también la deuda social", dijo la presidenta en su discurso en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, donde presidió el acto por el 158º aniversario de la institución. Su intervención pública había generado amplias expectativas, ya que hoy comienza el proceso de cancelación de los últimos 2.197 millones de dólares del Boden 2012.

El 78 por ciento de esos recursos, reconoció Cristina, irán a manos de tenedores que están fuera del país. Y opinó que, además de las ventas de papeles realizadas por las urgencias de ahorristas atrapados en los primeros años de la posconvertibilidad, el cambio de tenencia fue estimulado por los rumores interesados que sembraron dudas sobre el pago del título y la moneda de pago.

"¿Cómo puede ser que todavía no nos demos cuenta de cómo mienten para hacer grandes negocios?", se preguntó la presidenta antes de repasar los pronósticos y análisis de economistas y calificadoras antes de la crisis de 2001, durante y actualmente. Incluyó, como perlita, una funesta predicción sobre la economía argentina de un funcionario del fallido banco Lehman Brothers.

Cristina historió el proceso de endeudamiento de la Argentina desde el primer préstamo de la casa Baring y llegó a la crisis de 2001, apalancada por lo que consideró el mismo proceso que se ve actualmente en Europa, por el cual los préstamos sindicados fondean la fuga de capitales de los bancos de los países de la periferia europea.

En medio de permanentes referencias al derrumbe económico global, la presidenta se negó a "festejar" el pago de deuda con el sector financiero, pero subrayó la cancelación de esos fondos como parte del desendeudamiento iniciado con el canje de deuda y con el pago al FMI. Mostró numerosos gráficos indicativos de la reducción de la deuda respecto del PBI (176 por ciento en 2002 a 41,8 por ciento en 2011), las reservas internacionales (815 por ciento contra 88 por ciento) y la recaudación (21 por ciento a 6 por ciento). Esta línea, inversamente proporcional a la que indica el crecimiento y los indicadores sociales, llevó el endeudamiento per cápita de 2.250 dólares a 962, en una década.

En ese punto invitó a "reflexionar" sobre los sucedido e instó a tener "mucho cuidado" con "el club del endeudamiento" y defendió las medidas adoptadas para reducir el peso de los pasivos. Respondió, en tal sentido, a las críticas de hombres de negocios contra las restricciones a la compra de dólares. Explicó que las divisas del comercio exterior es la única vía para obtener dólares sin endeudarse y subrayó que esa metodología brinda "una enorme independencia económica" que permite cubrirse del "club de los devaluadores".

Y evitar, de ese modo, una depresión del mercado interno, que "es lo que permitió salir de la crisis de 2008 y 2009". Y, como consecuencia de haber evitado la restricción externa y una brusca depreciación del peso, asegurar también el pago de los Boden. La presidenta defendió, en ese sentido, la necesidad de "gestionar y articular permanente" frente a los diferentes frentes que presenta la economía para hacerla sustentable. "Los muertos no pagan la deuda, y eso es lo que en Europa todavía no entienden", dijo.

Se quejó entonces de que los hombres de negocios recelan del gobierno porque "somos peronchos" pero les recordó que "nunca ganaron tanta plata como con este gobierno". Entre otros, puso como ejemplo el propio índice Merval de acciones líderes que cotizan en la Bolsa porteña, que se valorizó 234 por ciento en la gestión kirchnerista.

"Estoy orgullosa de conducir un gobierno en el que ganen mucho", dijo Cristina, para luego subrayar la necesidad de articular la inversión y el consumo con un cambio en el perfil de los créditos al sector privado.

Desde que se emitió el bono en 2002, más las ampliaciones que se hicieron en la gestión de Néstor Kirchner, se pagaron en total 19.600 millones de dólares. El próximo gran pago de deuda es la cancelación en diciembre del vencimiento del cupón PBI, por 3.500 millones de dólares.

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