Viernes 04 de Noviembre de 2022
El gobierno reclamó al Congreso que discuta el proyecto de ley a la renta inesperada que envió en junio pasado. La iniciativa pretende introducir en Argentina un tributo que ya se aplica o está en vías de explicación en economías avanzadas de Occidente.
La portavoz de la Presidencia, Gabriela Cerruti, pidió ayer en su habitual conferencia de prensa que las fuerzas políticas acompañen la iniciativa .
“El gobierno envió en junio de este año el proyecto de renta inesperada, que quiere que se discuta en el Congreso y que está vigente en otros países con muy buenos resultados”, agregó la portavoz.
Tras lo cual, explicó que “es un tema que el presidente habla con los líderes internacionales” y precisó que el tributo ya fue implementado en países como Italia, España y Gran Bretaña.
El proyecto para crear un impuesto a la renta inesperada fue anunciado por el ex ministro de Economía Martín Guzmán e ingresó al Congreso el 8 de junio pasado.
En tres artículos, propone una sobrealícuota de 15% y “por única vez” del impuesto a las ganancias de sociedades de capital en el ejercicio fiscal 2022. Alcanza a empresas con ganancia neta imponible o ganancia contable de más de $ 1.000 millones y que cumpla con al menos una de estas condiciones: su margen de ganancia (ganancia contable sobre sus ingresos) sea superior al 10% en 2022, o bien haya tenido un aumento del margen de ganancia respecto al ejercicio anterior de, al menos, 20%.
En junio se estimaba que alrededor de 350 empresas se encuadraban con una recaudación que rondaría los u$s 1.000 millones.
En diversos países europeos ya se implementó un impuesto de este tipo y la Unión Europea planea avanzar en un gravamen común. Allí están orientados, fundamentalmente, a las firmas energéticas y petroleras, por considerarse que las mismas en la región han tenido rentas extraordinarias, no por una mayor productividad o inversión, sino como consecuencia directa de la guerra, y el incremento de precios de las commodities.
Lo recaudado, en todos los casos, se utilizó para subsidiar y colocarle un techo a los incrementos de las facturas de hogares y empresas.
En Italia el impuesto, creado en marzo pasado y con carácter retroactivo, abarca a firmas del sector que han registrado aumentos de, al menos, 5 millones de euros a las que se les aplica una tasa del 25%.
En Reino Unido, el ex premier Boris Johnson estableció el llamado “Windfall Tax” el cual grava el 25% de las ganancias de las firmas energéticas aunque presenta deducciones de hasta 80% en caso de reinvertir las mismas en nuevas inversiones.
El actual primer ministro Rishi Sunak, planea extenderlo hasta 2028 e incrementarlo al 30%. Grecia aplicó un gravamen del 90% sobre la ganancia incremental, mientras que Alemania pretende avanzar en un proyecto que también gravará ese porcentaje siendo retroactivo a septiembre de este año. Hungria creó un impuesto temporal que no sólo abarca al sector energético sino a bancos, aseguradoras, cadenas minoristas, telecomunicaciones y aerolíneas.
En tanto, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, advirtió este lunes que, podría aplicarlo si las energéticas no bajan los precios.