Economía

El girasol, un cultivo en peligro por la caída del precio

La producción mundial subió y cayó el precio del aceite. Confederaciones Rurales denuncia maniobras oligopólicas.

Domingo 06 de Enero de 2019

La baja del precio internacional del girasol, más la concentración del mercado a nivel local acechan al cultivo en Argentina.

La Asociación Argentina de Girasol (Asagir) llamó la atención sobre las "horas difíciles" que atraviesa el complejo girasolero argentino, como consecuencia de la caída de precios, el aumento de las retenciones y la eliminación de reintegros a las exportaciones.

Asagir monitorea constantemente la evolución de los precios internacionales del aceite recordando que de ellos depende, en un 85%, la formación del precio del grano, la materia prima.

La entidad explicó que a nivel global se dio una coyuntura extremadamente compleja para la Argentina, aunque muy favorable para los competidores externos: la producción mundial subió más de un 5% lo que, asociado a una situación económica internacional preocupante (dólar fuerte, tasas altas), se tradujo en una caída del 14,7% en el precio del aceite (noviembre, interanual).

El informe de la entidad de los girasoleros subrayó que tres circunstancias internas y desfavorables se asociaron para disminuir el valor de la producción de la cadena. A mediados de agosto se redujeron los reintegros de impuestos indirectos que promovían la exportación de subproductos: regían alícuotas del 3% y 2,5% para aceite y harina y ambas fueron reducidas al 0,5%.

Además, se introdujo a comienzos de septiembre un impuesto a las exportaciones equivalente a 3 pesos por dólar exportado, lo que equivale a un derecho de exportación del 7,6%.

Asagir lamenta que los productores y los demás eslabones de la cadena no reciban los precios y remuneraciones que, por justicia, le corresponden. Como entidad representativa de la totalidad de la cadena de valor, la asociación trabaja en las gestiones para que, al menos, se restauren los reintegros a la exportación y se disminuya el impacto de los derechos de exportación implantados en setiembre.

El productor

Por su parte, desde Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) expresaron las históricas dificultades que el girasol presenta a nivel local por tratarse de un mercado cartelizado, en el cual una oferta atomizada compite contra una demanda oligopólica en la cual solo tres firmas concentran un 70% del mercado. "Sin un valor de referencia claro en los mercados, la transparencia en la dinámica de precios está condenada, y su presencia se nota con mayor sensibilidad en momentos de baja de precios, donde los demandantes frente a estos escenarios continúan manteniendo sus brechas de precios poco claras con respecto a Rotterdam, que finalmente ajustan sobre el eslabón más débil: el productor", advirtieron.

El precio de referencia del aceite en Rotterdam bajó hasta tener un equivalente en girasol de u$s 293 /tn a los cuales todavía queda restarle los costos de Fobbing y los derechos de exportación de $4/dólar, hoy cercamos al 10%, detallaron.

Hoy en cosecha el valor más repetido en las operaciones de venta es de us$ 217 /tn, sensiblemente menor a la capacidad de pago real de la industria, que hoy afirma que solo puede pagar $8.400/tn. Y así lo informa en las "pizarras de referencia", que parece que empezaron a funcionar después de mucho tiempo de no informar precios. "La distorsión es tan grande que ya llega a los u$s 43/tn. Y se riñe no sólo con las matemáticas sino también con los cálculos oficiales, el Ministerio de Agroindustria pública una capacidad de pago de la industria que hoy marca una diferencia con la pizarra de $830/tn", apuntaron.

El cultivo de girasol ha sido tradicionalmente importante durante años en regiones como el NOA, Sudoeste y Sudeste pampeanos. En los últimos 40 años se han logrado avances genéticos que nos permiten obtener mejores cosechas, desde aquellas primeras variedades hasta los híbridos actuales con mejoramientos en rendimiento y sanidad. Un reflejo de esto es la importancia que está tomando en el NOA este cultivo que permite una primicia y a su vez la combinación con un maíz de segunda una herramienta importante en el esquema productivo; solo en Chaco se sembraron 468.000 hectáreas que aportaran el 30% de las 3,5 millones de toneladas esperadas para este cultivo.

Sin embargo, CRA advierte que este avance productivo no tiene como correlato, un desarrollo de mercados que permitan una transparente y ágil comercialización.

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