El frío llegó también a la economía
El paro del campo trajo consigo una ola polar para la economía doméstica. Las ventas cayeron en todos los sectores, la morosidad subió, la cadena de pagos está dañada y por si esto fuera poco, las compras de dólares no cesan, con un Banco Central (BCRA) que toma medidas cada vez más fuertes para que no le tuerzan el brazo.

Domingo 01 de Junio de 2008

El paro del campo trajo consigo una ola polar para la economía doméstica. Las ventas cayeron en todos los sectores, la morosidad subió, la cadena de pagos está dañada y por si esto fuera poco, las compras de dólares no cesan, con un Banco Central (BCRA) que toma medidas cada vez más fuertes para que no le tuerzan el brazo.

Desde el exterior el mundo comienza a darle la espalda a la Argentina. En EEUU se produce una brusca y fuerte suba de tasas que coloca a la tasa de corto plazo en el 2% anual y a diez años por encima del 4% anual.

Esta suba de tasas invita a una revaluación del dólar frente al resto de las monedas del mundo, lo que más tarde o más temprano traerá aparejado una caída en el precio de los productos primarios.

BCRA y dólar

El gobierno está decidido a vender todos los dólares necesarios para mantener el tipo de cambio en el rango 3,10-3,20 pesos. La consecuencia inmediata es el retiro de efectivo de la plaza, lo que eleva la tasa de interés a niveles del 17,5% anual para imposiciones a plazo fijo por grandes montos. La iliquidez del sistema no es un problema para el Banco Central, ya que inyecta pesos en el mercado vía el mercado de pases a tasas cercanas al 10% anual, y ahora lo hará con dólares a tasas cercanas al 4% anual.

El poderío del ente rector es enorme, saldrán dólares por las orejas de los operadores.

En el mercado de futuros los que compraron dólares se ven arrepentidos, perdieron cerca de 3.000 dólares por cada 100.000 dólares apostado. El gobierno contento, los especuladores apesadumbrados.

Mientras prosiga el conflicto con el campo, el gobierno nacional no mostrará debilidad alguna en materia financiera. No sólo venderá dólares sino que también comprará bonos. Así conviviremos con tasas de plazo fijo que son más altas que las que observábamos un mes atrás y tasa de retorno de los bonos que serán más bajas que hace 30 días.

No es momento para salir a comprar bonos en pesos a estos precios, más bien si compró prepárese para vender si el precio le gusta; si ganó un 10% en menos de 30 días, no lo dude, venda. Si hace tiempo que está comprando espere la baja para promediar. Los bonos en pesos subirán si el Banco Central sigue con una política cambiaria de tipo de cambio fijo.

En el mientras tanto las acciones no tiene salida. Entre el paro del campo, la suba de la tasa de interés y la escasez de crédito, no hay posibilidades de que las empresas aumenten sus ganancias.

Merval y tasas

El Merval muestra un recorrido lateral, con muchos papeles ligados al petróleo que subieron mientras el precio internacional lo llevaba a 130 dólares; sin embargo, una toma de ganancias podría sobrevenir y el índice está más cerca de una contracción en precios que una expansión alcista.

En el exterior la economía estadounidense sigue mostrando signos de desaceleración. Esta semana una licitación de bonos de tesorería de EEUU al plazo de dos años no logró la atención deseada por parte de los inversionistas. La tasa trepó al 2,7% anual a dos años, 3,5% anual a cinco años y a 4,1% a diez años de plazo.

Estas fuerte subas de tasas revelan un escenario con inflación para el mundo desarrollado. Las subas de tasas llegaron para quedarse y esto complica a la Argentina.

En primer lugar, porque cambia el costo de oportunidad para invertir en el país. Hoy es muy fácil conseguir un bono corporativo en el exterior a una tasa del 5% anual a cinco años, que luce mucho más atractivo que iniciar un emprendimiento en Argentina con tanta incertidumbre por delante.

En segundo lugar, las subas de tasas impulsarán al dólar frente al resto de las monedas del mundo, lo que nos hace pensar que es hora de tomar ganancias en el euro que ya se ha apreciado demasiado.

En tercer lugar, la suba del dólar traerá como correlato una caída en el precio de los productos primarios; esto sería muy malo para Argentina que tanto depende del valor de la soja.

Conclusión:

- Luce más lindo invertir en el exterior que en Argentina, con una tasa en dólares al 5% anual a cinco años.

- En Argentina una tasa en pesos al 17,5% anual a 30 días está muy bueno, máxime cuando el gobierno pretende mantener fijo el tipo de cambio.

- Diversificar es la clave, un poco en el exterior, otro poco en Argentina. La incertidumbre se combate poniéndole al dinero distintos paraguas institucionales.

- Los precios en la economía pueden bajar, en especial autos sobrestockeados, artículos del hogar, propiedades, etcétera. Si encuentra una oportunidad no la desaproveche, a pesar de que estos activos pueden bajar más durante el segundo semestre.

stefano@citynet.net.ar