Economía

El FMI advierte sobre la deuda y el proteccionismo

El organismo prevé un crecimiento del 3,7% del PBI internacional para 2018 y 2019. América latina se estanca y Argentina baja

Domingo 21 de Octubre de 2018

La economía mundial mantendrá en 2019 el ritmo de crecimiento de los últimos dos años, pero con marcada diferencia en la evolución de los distintos bloques de países y en medio de una creciente incertidumbre por el alto endeudamiento y los riesgos de crisis financiera. Esas fueron las conclusiones del

Fondo Monetario Internacional (FMI), al cabo de la asamblea semesral que realizó en Indonesia, en forma conjunta con el Banco Mundial.

A 10 años del estallido de la crisis de las hipotecas subprime, el FMI consideró que el sistema financiero mundial está mejor protegido financieramente pero observó riesgos a mediano plazo.

En la edición de octubre de su "Informe sobre la Estabilidad Financiera Mundial", constata que os mecanismos y herramientas de garantías establecidos en la poscrisis, así como como nuevos estándares de supervisión y regulación, redundaron en bancos son "más estables".

Sin embargo, Tobias Adrian, director del departamento monetario y de capitales del FMI, advirtió que también surgieron nuevas vulnerabilidades.

El FMI destacó que la expansión económica continúa pero es menos uniforme . Y advirtió que se ahondaron las diferencias entre países emergentes e industrializados. Las condiciones financieras empeoraron en algunas economías emergentes desde el anterior informe de abril de 2018.

Una escalada de las tensiones comerciales, los riesgos geopolíticos en aumento y la incertidumbre política en algunas grandes economías "pueden producir un repentino deterioro en la percepción del riesgo que genere una extensa corrección en los mercados de capitales globales y un fuerte endurecimiento de las condiciones financieras globales", dijo el informe.

El informe destaca que en Estados Unidos sigue el crecimiento y las condiciones financieras se mantienen estables en China, donde las autoridades flexibilizaron la política monetaria para compensar las presiones externas y el impacto de unas regulaciones financieras más estrictas.

En la mayoría de las economías emergentes, sin embargo, las condiciones financieras se endurecieron. La suba de las tasas de interés en Estados Unidos, un dólar más fuerte y la intensificación de las tensiones comerciales han hecho retroceder el flujo de capital hacia los emergentes.

Si continúa escalando la guerra comercial podría socavar la confianza de los inversores y dañar la expansión económica. "La incertidumbre política podría afectar de forma adversa el sentimiento en el mercado y llevar a un pico de aversión al riesgo", señala el informe.

Finalmente, con la inflación al alza los bancos centrales podrían acelerar la suba de tasas de interés, lo que derivaría en un empeoramiento de las condiciones financieras.

La poscrisis

Respecto del camino recorrido desde la grave crisis financiera que comenzó en 2008 con la quiebra del banco estadounidense Lehman Brothers, el FMI destaca algunos avances positivos: la agenda regulatoria que reforzó el sistema bancario mundial, las restricciones a algunas de las formas más perniciosas de la llamada "banca en la sombra" y el hecho de que la mayoría de los países cuentan ahora con autoridades y herramientas de control para supervisar y contener los riesgos financieros.

Sin embargo, advirtió que "una serie de factores llevaron a cierta fragmentación de la financiación y la liquidez en los mercados", advierte el FMI.

"Aunque no hay evidencia clara de un amplio deterioro de la liquidez de mercado" es necesario mantenerse vigilantes, añadió.

La deuda mundial llega a u$s 164 billones, el equivalente a 225% del PIB mundial. El 63% es deuda del sector privado no financiero y 37% es del sector público. Tanto la deuda pública como la privada aumentaron marcadamente en la última década, lo cual expone el financiamiento de los gobiernos a cambios bruscos en la actitud del mercado. También limita la posibilidad de apuntalar la economía en caso de una desaceleración o crisis financiera.

La mayor parte de la deuda mundial corresponde a las economías avanzadas. Sin embargo, en los últimos diez años, las economías de mercados emergentes fueron las responsables de la mayor parte del aumento. Las relaciones deuda/PIB en las economías avanzadas se encuentran en niveles no vistos desde la Segunda Guerra Mundial. Los coeficientes de deuda aumentaron constantemente en los últimos cincuenta años. En los emergentes, la deuda pública se encuentra en niveles sólo observados en la crisis de la década de 1980.

El organismo con sede en Washington destacó que se deben completar las reformas reguladoras para mejorar la resistencia del sistema financiero y que no se debe dar marcha atrás en aquellas ya adoptadas. También recomendó a las autoridades de supervisión ser más proactivas en el uso de las herramientas regulatorias "para hacer frente adecuadamente a los potenciales riesgos sistémicos".

"Tenemos que trabajar juntos para desescalar y resolver las diferencias comerciales actuales", dijo la directora gerente del Fondo, Christine Lagarde, en una conferencia en la isla indonesia de Bali, donde el FMI y el Banco Mundial realizan su reunión anual.

Lagarde, sin embargo, dijo que no se sentía demasiado pesimista sobre las condiciones globales. "Es tentador deprimirse un poco con esta perspectiva, pero en realidad tengo esperanzas porque hay un claro apetito por mejorar y expandir el comercio", dijo.

Comercio trabado

El secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde), Angel Gurría, subrayó que las tensiones comerciales ya tenían sus repercusiones económicas.

"Este año el crecimiento no parece tan bueno" como el año pasado, y "la diferencia es el comercio, , el proteccionismo", señaló.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) dijo que el crecimiento económico mundial para 2018 y 2019 está lastrado por la guerra comercial desatada entre Estados Unidos y China. En su informe dijo que espera un crecimiento global de 3,7% en estos dos años, una caída de 0,2 puntoscon respecto a lo estimado en julio.

El FMI también mostró preocupación por las crisis cambiarias de algunos países emergentes , com el caso de Argentina.

"En general, el crecimiento económico mundial sigue siendo sólido en comparación con el principio de esta década, pero parece haberse estancado", señaló el economista jefe del FMI, Maurice Obstfeld, al señalar que el crecimiento de 3,7% proyectado es igual al alcanzado en 2017.

Perspectivas

Para la zona euro, el Fondo también degradó las perspectivas de expansión a 2% este año, incluyendo a Alemania (1,9%) y Francia (1,6%). También dijo que prevé un debilitamiento de la actividad económica en Irán por el regreso de las sanciones de Estados Unidos, y una aguda desaceleración en Turquía, impactada por el desplome reciente de su moneda.

El Fondo Monetario Internacional también redujo, por segunda vez este año, su expectativa económica para América latina y el Caribe. Proyectó un crecimiento regional de 1,2% en 2018 y 2,2% en 2019.

La tasa prevista para 2018 está 0,8% por debajo del pronóstico que había emitido en abril y 0,4% por debajo del pronóstico que había actualizado en julio, coincide con las contracciones de Argentina y Venezuela, y una desaceleracion del magro crecimiento brasileño.

Según el Fondo, Argentina y Venezuela serán los únicos países de la región que verán contraer sus economías este año. La economía venezolana caerá este año 18% y otro 5% en 2019. El FMI estimó que el PBI per cápita se redujo más del 35% en Venezuela entre 2013 y 2017, y pronosticó que la reducción se acercará al 60% durante la década 2013-2023.

Brasil superará con 1,4% este año la tasa de 1% registrada en 2017. Sin embargo, el FMI redujo en casi un punto porcentual su expectativa original para la economía más grande de la región.

Para México, prevé una expansión de 2,2% este año, gracias al crecimiento del 2,9% experimentado por Estados Unidos.

América en dos velocidades

El crecimiento de apenas 0,6% este año en Sudamérica palidece frente al 2,8% en Centroamérica, 4,4% en el Caribe y 3,7% para la economía global.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) revisó a la baja sus pronósticos de crecimiento para la Argentina, con una caída del 2,6% en el Producto Bruto Interno (PBI) este año, y 1,6% en 2019. También revisó al alza las proyecciones de inflación: 40% este año y 20% en 2019.

La revisión que hizo el organismo respecto de sus propios pronósticos para la economia argentina es drástica. En abril auguraba un crecimiento de 2% para 2018.

Para el FMI, estos cambios en las perspectivas "reflejan las recientes disrupciones del mercado financiero, las altas tasas de interés y la rápida consolidación fiscal bajo el acuerdo stand by aprobado en junio".

La luz al final del túnel, dijo el organismo, se vería recién en 2023, es decir dentro de cinco años. En ese momento, en los papeles del Fondo, la Argentina tendría un crecimiento del 3,2%.

En materia de inflación, el reporte consigna que, medida a fin de período, este año alcanzará el 40,5% y un 20,2% el año próximo.

El informe también alerta sobre el impacto de la devaluación _el dólar saltó de $ 20 a $ 38 entre abril y septiembre_ en el aumento de precios.


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