El dólar cerró su segunda semana en alza y el BCRA desaceleró las compras

El tipo de cambio trepó 5% en junio. Cayeron las reservas. En una plaza agitada, se derrumbaron los ADR y aumentó el riesgo país

20:38 hs - Viernes 26 de Junio de 2026

El dólar oficial encadenó su segunda semana consecutiva al alza y acumula una de casi un 5% en lo que va de junio. El tipo de cambio mayorista cerró a $ 1.477 para la venta. En la jornada se operaron más de u$s 734,2 millones en el segmento de contado.

De acuerdo a un reciente informe del Banco Provincia, entre las razones para el salto del tipo de cambio oficial destaca una a menor oferta del sector agropecuario y la desaceleración de la emisión de obligaciones negociables (ONs). También la depreciación del real brasileño y un escenario adverso para las monedas emergentes a nivel global. “En contraste, la moderación de las compras del BCRA, que tuvo su segundo peor mes del año, solo detrás de enero, atenuó las presiones alcistas”, indica el texto.

En el Banco Nación (BNA), el billete volvió a cerrar $ 1.495 para la venta. Entre los paralelos, el MEP operó a $ 1.500,31, mientras que el contado con liquidación (CCL) lo hizo a $ 1.545,49. En tanto, el dólar blue retrocedió a $ 1.515 para la venta, pero registró un aumento semanal de 2,4%.

El Banco Central (BCRA) volvió a comprar dólares el viernes, aunque mantuvo una participación limitada en el mercado oficial. La autoridad monetaria adquirió u$s 50 millones y elevó el saldo comprador de junio a u$s 1.346 millones.

Con este resultado, las compras netas acumuladas en 2026 ascendieron a u$s 11.093 millones, por encima del piso de la meta anual de u$s 10.000 millones. El dato confirma que el BCRA sigue sumando divisas, pero con una intensidad menor a la registrada durante los meses previos.

Las reservas internacionales brutas tuvieron un balance semanal negativo: el stock retrocedió u$s 287 millones, en una señal de que la acumulación efectiva sigue condicionada por factores que van más allá de las compras en el mercado oficial.

El cierre de la semana dejó una señal ambivalente. Por un lado, el BCRA ya superó los u$s11.000 millones comprados en el año y mantiene saldo positivo en junio. Por el otro, la acumulación mensual perdió velocidad, las reservas bajaron casi u$s300 millones en la semana y el mercado sigue atento a la demanda privada de divisas.

El desafío para el gobierno será sostener el ingreso de dólares sin que la menor participación del BCRA alimente expectativas de corrección cambiaria. La oferta todavía alcanza para que la autoridad monetaria compre, pero el margen para acumular reservas sin tensionar precios aparece cada vez más ajustado.

Roll over

Por otra parte, el Ministerio de Economía enfrentó vencimientos de deuda en pesos por unos $16 billones durante la jornada pero renovó $ 13,2 billones, lo que resultó en una tasa de rollover del 81%. Así, liberó pesos al mercado y aflojó el apretón monetario.

El Tesoro recibió esta vez ofertas por $ 14,93 billones, lo que indica que aún habiendo aceptado todas las propuestas no habría llegado a renovar el 100%.

Caída de activos

El mercado argentino terminó la semana con un cambio de tono. Esto se reflejó en la debilidad en los activos, tanto de renta fija como en las acciones. Así, el S&P Merval cayó 5% en pesos y 8% medido en dólares, en su peor registro semanal en cuatro meses, mientras que el riesgo país avanzó 1,8%.

La corrección no respondió a un único factor, sino que fue una reacción a una combinación de señales locales, como la dinámica del tipo de cambio, la licitación del Tesoro, los datos de actividad, empleo y balanza de pagos, donde tuvo predominancia el peso de mantenimiento de Argentina en la categoría de Standalone de parte de MSCI, mientras que las influencias del frente externo marcado por la Fed, el fortalecimiento global del dólar, la baja del crudo y el sell-off tecnológico en Wall Street.

En el plano local, el mercado procesó datos que dejaron una lectura menos lineal sobre la economía. Por un lado, la actividad mantuvo señales de recuperación, con un PIB que creció 2,3% interanual en el primer trimestre. Sin embargo, el desempleo se ubicó en 7,8% y los ingresos continuaron con un rendimiento débil frente a los salarios, por lo que la mejora del nivel de actividad no alcanzó para despejar las dudas sobre la dinámica del consumo y del mercado laboral.

A esa lectura se sumó el dato de la balanza de pagos. Según informó el Indec, el primer trimestre, la cuenta corriente registró un déficit de u$s1.651 millones, pese al saldo positivo de bienes, por el peso de servicios e ingreso primario. Por ese motivo, el dato reforzó la atención del mercado sobre la disponibilidad de divisas, justo en una semana en la que el tipo de cambio volvió a mostrar mayor presión.