Economía

El desempleo, un fantasma que vuelve a recorrer la región

A los despidos del Estado se suma el impacto de una menor actividad económica. El 2016 arrancó con presión sobre el empleo.

Domingo 13 de Marzo de 2016

A poco de cumplir sus primeros cien días de gestión, al equipo económico de Mauricio Macri se le abre un frente de conflicto con diversos sectores de la industria, que todavía no encuentran su lugar bajo el paraguas del nuevo modelo. A la hora de los planteos, quienes destinan su producción al mercado interno perciben la caída de la demanda tras la devaluación. Aquellos que apuntan a vender afuera indican que Brasil no muestra signos de recuperación y aún no se ha podido llegar a los mercados. Entre tanto, la inflación y la suba de tasas, es cuestionada por todos los industriales, sin importar su escala, el rubro o el destino de su producción.

   En Santa Fe, las complicaciones se hacen visibles con una serie de fábricas que suspendieron personal, achicaron horas extras, decidieron despidos o incluso cerraron sus puertas.

Los conflictos que aparecieron en estas horas se dan también en fábricas de mayor porte, como en Acindar, que parará su planta de Villa Constitución del 18 de marzo hasta fin de mes. En la misma localidad, Paraná Metal, que pertenecía a Cristóbal López desde 2010, cerró sus puertas tras un conflicto que duró varios años. En Chabás hay conflicto en la aceitera Ricedal. Los empleados de Vasalli, en Firmat, vienen enfrentando suspensiones por la caída en ventas que la empresa tenía comprometida a Venezuela. En línea blanca, la rosarina Bambi cesó a 60 operarios contratados. En Fray Luis Beltrán, la multinacional Glencore decidió el cierre definitivo de Ar Zinc, y desde ATE denuncian que en Fábrica Militar, hay dos áreas prácticamente sin funcionar. Aunque el panorama dista de ser el de la década del 90, hay miles de trabajadores en riesgo.

Alerta en la industria. El presidente de la Unión Industrial de Santa Fe, Alejandro Taborda, señaló en diálogo con La Capital: “Salvo el sector alimenticio, que todavía está trabajando a nivel razonable, todas las ramas industriales están en caída. La industria láctea ni hablar”.

   Respecto de las medidas que se tomaron agregó: “Lo que vemos es que había decisiones que tomar, no somos necios y veníamos con problemas. Pero las medidas hasta ahora, conspiran contra el consumo. Quizás retraer la demanda sea la estrategia para combatir la inflación. Pero en cien días, lo que notamos es que cayó la demanda, que no hay crédito y nos aumentaron los costos y las tarifas”.

   Respecto a las perspectivas, el dirigente santafesino dijo que “algunas voces dentro del gobierno nacional aspiran a otra cosa y apuntan a defender el rol de la industria nacional. Esperamos que puedan consolidar esa posición. En temas como la importación, por ejemplo, es clave que nos escuchen”.

Autopartes y autos. Según los datos de la Asociación de Fabricantes de Automóviles (Adefa) a nivel nacional en febrero se produjeron un 25,1% menos que en igual mes de 2015. Mientras que las exportaciones cayeron 41,5% con respecto al mismo mes del año pasado. “El mercado automotor está en franco retroceso, encima con Brasil un 50% de baja respecto al año pasado, tanto en repuestos como en vehículos”, dijo Taborda, que además de su rol dirigencial en Uisfe es titular de la firma santafesina Facorsa, que fabrica radiadores. Y agregó: “En cuanto a las autopartistas de reposición, con fuerte en el mercado interno, el dato que tenemos del sector es que la baja de pedidos va del 20 al 40% según el producto, en los primeros dos meses del año”.

   A la hora de buscar las causas, Taborda responsabilizó a la suba de precios y a la situación económica , que “hace que la gente estire un poco más una decisión como arreglar el auto”. Lo mismo pasa con la industria de línea blanca, porque “en una familia, cambiar el lavarropas o la heladera se lo deja para otro momento”.

   Aunque no se haya resuelto todavía la paritaria de estos sectores industriales, los empresarios señalan que ya convinieron un bono de 2.600 pesos para los empleados metalúrgicos. Y alegan que está impactando negativamente el aumento de la energía. El gobierno nacional comunicó la quita de subsidios, lo que resultó en una fuerte suba en las facturas de electricidad. “A la tarifas había que readecuarlas, pero no se puede recuperar en un bimestre lo que no se hizo en diez años. Nosotros lo que estamos asesorando a las empresas es juntar los últimos tres bimestres, para luego ir a hacer un reclamo colectivo. Dependerá de la decisión política”, dijo.

   El ministro de la Producción, Luis Contigiani, se reunió esta semana con directivos industriales y se comprometió a hacer gestiones ante la EPE y a nivel nacional (ver aparte). Entre las más afectadas por la suba, se encuentras las llamadas empresas “electrointensivas”. El sector fundidor es el principal, que además es transversal a otras actividades como la autopartista-automotriz, maquinaria agrícola, bienes de capital, artefactos domésticos, ferroviario, etcétera.

Sin cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), para conocer la realidad del mercado de electrodomésticos, se debe acudir a los propios fabricantes, que registran una caída en las ventas del 25 al 30% en los artículos de línea blanca, en estos primeros dos meses del año. “En la primera semana de marzo, todavía se está empeorando”, dijo preocupado Roberto Lenzi, de la fábrica rosarina de heladeras Briket.

   Lenzi, que además integra la cámara industrial del sector, advierte: “Vamos a solicitar una audiencia al ministro Cabrera. Hemos notado que desde diciembre se ha liberado un mayor cupo de importación de productos terminados, sobre los que venían cuotificando por las Declaraciones Juradas Anticipadas de Importación (DJAI)”, explicó.

Lenzi agregó: "Hasta ahora no llegaba al 5 por cientodel total del mercado de heladeras que ingresaban desde afuera con relación al abastecimiento interno. Ahora estamos por encima y viendo una tendencia a incrementarse. En este contexto, si dejan entrar libremente de Brasil nos inundan en poco tiempo de mercadería, sabiendo que están en recesión y disponiendo de industrias que fabrican grandes volúmenes a las que le sobra capacidad".

Según el empresario, lo mismo ocurre con lo que ingresa desde China y Turquía. "Estamos pidiéndole al gobierno nacional que mantenga el Plan Ahora 12, así como iniciativas que ayuden a mejorar la capacidad de compra en el mercado interno, al que nosotros destinamos el grueso de la producción", indicó Lenzi.

Briket tenía en sus inicios 40 empleados y hoy cuenta un equipo de 300 personas. "Nosotros crecimos acompañando la suba de la demanda, mediante importantes inversiones y optimizando los productos.

El cierre de AR-ZINC. A fines de febrero, se supo que Ar-Zinc (ex Sulfacid) cerraba sus puertas, tras haber estado dos meses bajo procedimiento de crisis. Con unos 400 empleados entre efectivos y empresas contratistas, enseguida estalló un conflicto, que involucró incluso a paro de todo el cordón industrial. Pero la multinacional Glencore, con despliegue de negocios en cereales y minería en varios continentes, no se dio por aludida y tras haber participado de varias reuniones conciliatorias con representantes sindicales, Nación y provincia, comunicó formalmente esta semana el cierre definitivo "tras haberse acogido al retiro voluntario el 88 por ciento del personal", consignó mediante un comunicado.

A la fecha, los únicos que permanecen como empleados de la firma son 35 técnicos y profesionales, que tendrán la misión de limpiar la planta, liquidar indemnizaciones y cerrar balances. Mientras tanto, la multinacional, mantiene absoluto hermetismo respecto a los proyectos que podrían desembarcar en el predio de Ar-Zinc.

Una fuente de la empresa que pidió estricta reserva relató: "El 80 por ciento de lo que se procesábamos nosotros venía de Minera Aguilar, de Jujuy, que también es de Glencore. De ahí salían plata, plomo que va a Palpalá, y el zinc con el que trabajábamos nosotros. En los últimos dos años, el precio internacional de los metales bajó. Ya veníamos con problemas. Y en noviembre, la rotura del horno apuró la definición del cierre. Reparar el horno hubiera significado una gran inversión, que la empresa no está dispuesta a hacer".

Según los datos de Glencore, sus áreas de negocios más fuertes en Sudamérica son la mina de cobre Alumbrera, aquí en Argentina; el complejo Sinchi-Wayra, en Bolivia; la mina de cobre Collahuasi, en Chile; la mina de carbón Cerrejón, en Colombia y el Complejo Antamina, en Perú. Una matriz diversificada de negocios, que se supone podría haber colaborado para evitar el cierre de Ar-Zinc. Pero en el país, con la asunción del nuevo gobierno, hay un clima que parece avalar este tipo de decisiones para los grandes empresarios.

Acero. Acindar, integrada hoy al grupo transnacional Arcelor Mittal, cuenta con más de 200 líneas de productos para atender los mercados de construcción civil, industria en general, petróleo, energía, automotriz, agro y herrería. Por estas horas comunicó que ante la merma en la actividad, decidió parar su planta de Villa Constitución del 18 al 31 de marzo".

Silvio Acosta, miembro de la junta interna de delegados de Acindar, explicó: "A nosotros nos dicen que hay 87 mil toneladas de palanquilla que este año estaba previsto mandar a Sipar. Y que por los problemas en Brasil no las van a necesita. Esto en horas de trabajo son en total unos 25 días".

En Acindar trabajan unos 2400 empleados. Casi 1200 efectivos, y la otra mitad entre contratados y empresas tercerizadas. Desde la Junta Interna denuncian que hay secciones "como la SBQ, que trabaja en laminado especial, alambrón, y barras bombeo para petróleo, que estaban trabajando en cuatro turnos. Ahora los bajaron a tres y se nos comunicó que van a seguir así todo el año. Solamente contando eso ya tenemos 24 compañeros menos en la fábrica".

El dirigente obrero revela que en los últimos años, "antes de cada paritaria, para esta época del año siempre sobreactuaban un poco cada problema que había, para obligarnos a discutir retrocediendo y no buscar mejoras en las condiciones de laburo". En 2016, a esa lógica de negociación empresarial, se le suman los problemas de mercado que tiene la producción metalúrgica.

"Los contratados son el eslabón más delgado. Los que pertenecen a empresas contratistas, la segunda capa. Aunque ahora, vamos a parar 13 días, todos. Se nos obliga a tomar vacaciones viejas y compensatorios. Y a los que no tenían vacaciones viejas, se les paga el 85 por ciento. En asamblea, se decidió aceptar la propuesta porque no queremos que quede nadie afuera. Pero estamos dispuestos a pelearla", advierte el delegado de UOM. Los metalúrgicos advierten que otra importante planta en la región como es la de Techint -en el límite entre Ramallo y San Nicolás- también se están viviendo horas de preocupación.

Acindar vende el 75 por ciento al mercado interno y el 25 por ciento afuera. En estas horas, la firma comunicó a la Subsecretaría de Comercio Interior una reducción de precios del 5 por ciento en su cartera de productos, con el propósito de "contener la inflación". José Ignacio Giraudo, director general ejecutivo de la empresa, consideró: "No estamos ajenos a la realidad del país, y es por ello que hemos tomado esta medida para colaborar con el trabajo argentino y favorecer la competitividad de los distintos sectores. La decisión beneficiará a diferentes segmentos de mercado locales como la metalmecánica, el agro y la construcción entre otras, con quienes estamos fuertemente comprometidos".

Respecto a esta defensa de la mano de obra nacional, los trabajadores metalúrgicos advierten: "Si es así, entonces que no avancen con lo que se rumorea adentro de la fábrica, que son los posibles despidos en la planta que tienen en Rosario, o la decisión de traer palanquilla y alambrón elaborados en Brasil. Allá, tienen mano de obra más barata, porque devaluaron el doble que acá y hacen entrar acero desde China o Turquía. En este tema, el gobierno tendría que ponerse firme en la defensa del empleo argentino".

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