Economía

El desempleo no encuentra su piso y crece en Rosario

Hay 80 mil rosarinos sin empleo, a pesar de que buscan trabajo activamente. Fuerte impacto entre los jóvenes.

Domingo 13 de Octubre de 2019

El empleo se deteriora en Rosario. La tasa de desocupación en la ciudad se ubicó en 15,2% en el tercer trimestre de 2019. La crisis económica desatada generó un salto en el índice de desempleo de 1,3 puntos desde el tercer trimestre de 2018 cuando el índice era del 13,9%, detalla el último informe elaborado por el Centro de Estudios Económicos y Sociales Scalabrini Ortiz (Ceso) y el Observatorio del Empleo de Trabajadores Judiciales de Santa Fe.

En este marco, los especialistas del Ceso destacan que en el primer informe realizado hace dos años, el tercer trimestre de 2017, la tasa de desempleo en Rosario era de 9,77%, es decir 5,43 puntos porcentuales menor al actual.

Otro dato sobresaliente del relevamiento es que en el último año la cantidad de desempleados aumentó de 69.790 a 80.027 en la ciudad de Rosario. Esto significa que en un año 10.237 personas más se quedaron sin empleo, y que lo buscan activamente.

Y más rosarinos necesitan trabajar. La tasa de actividad de la Ciudad de Rosario es de 60,8%; 60 de cada 100 rosarinos mayores a los 18 años presionan sobre el mercado laboral como demandantes de empleo o como trabajadores. Este resultado es 2,6 puntos porcentuales superior al de un año atrás, se detalla.

Además, los jóvenes tienen mayores dificultades al momento de encontrar un empleo. El desempleo en jóvenes de hasta 29 años alcanzó el 25% en el tercer trimestre de 2019, 10 puntos porcentuales mayor a la media.

Por otra parte, la tasa de desempleo de mujeres es mayor a la de los hombres. A pesar de ser la mayor parte de la población, el desempleo femenino es del 16,1% contra los hombres que es de 14,6%. La precariedad laboral en niveles alarmantes. El 44% de los trabajadores rosarinos no realizan aportes jubilatorios.

Largas búsquedas

El 92% de los desocupados están buscando trabajo hace máximo 6 meses. El desempleo reciente está relacionado principalmente con la crisis económica. Ante la pregunta “¿Por qué cree que no consigue trabajo?” La mayoría de los desocupados respondió “No hay trabajo”. Nuevamente, el informe constata que el desempleo es mayor para aquellas personas con menores niveles de educación.

“En el informe anterior preveíamos la ineficacia del plan oficial para reactivar la economía. Las políticas impulsadas por el gobierno nacional parecen ser insuficientes para revertir el ciclo”, se indicó.

Durante julio, primer mes del trimestre analizado, se observa que la actividad continúa estancada y la desocupación en aumento. Durante ese mes, el aumento interanual de salarios medido por el Indec alcanzó el 43%, mientras que la inflación el 54%, cristalizando la pérdida de poder adquisitivo del salario. El estancamiento de la actividad económica se sostiene a nivel nacional: el 0,6% de aumento interanual del Estimador Mensual de Actividad para julio apenas alcanza para mantener el bajo nivel de 2018.

La realidad local no logra escapar a la nacional. En la ciudad de Rosario, en el mes de julio, el indicador de facturación total de los locales habilitados arrojó una caída del 4% interanual en valores constantes. La industria manufacturera traccionó la caída, con una disminución interanual del 14% seguido por la construcción cuya caída fue del 10%.

Con respecto a la problemática de desempleo, el informe del Indec del segundo trimestre de 2019 confirma el gran deterioro de la situación a nivel local anticipado por el estudio. Desde el Ceso anunciaron un aumento interanual de 1,8 puntos porcentuales en la tasa de desempleo de la ciudad de Rosario: de 13,3% a 15,1%. Por su parte, Indec presentó un aumento de 2,6 puntos porcentuales en la del Gran Rosario, del 8% al 10,6%.

Tras la devaluación post Paso, nuevos aumentos en la tasa de interés e incertidumbre macroeconómica, disminuyen las posibilidades de observar una recuperación de la actividad económica durante el último trimestre de 2019.

El informe da cuenta de que la tasa de actividad de la ciudad de Rosario es del 60,8% para el tercer trimestre de 2019. Esto significa que 61 de cada 100 rosarinos mayores a los 18 años presionan sobre el mercado laboral como demandantes de empleo o como trabajadores. Este resultado es 2,6 puntos porcentuales superior al de un año atrás.

Respecto al nivel de empleo se detalla que en el tercer trimestre mostró una tasa de empleo del 51,5% para Rosario. La tasa de empleo es 1,4 punto porcentual mayor al del mismo trimestre del año anterior.

“Tal como señalamos en el informe anterior, este proceso tiene relación con el hecho que se produce en contextos de caída de poder adquisitivo del salario: el menor ingreso familiar empuja a nuevos miembros a buscar empleo, generando un aumento de la tasa de actividad”, indicaron los especialistas.

En lo referente a la tasa de desocupación, en Rosario el porcentaje de personas desocupadas con respecto a la Población Económicamente Activa, más conocida como la tasa de desocupación, es del orden de 15,2%, lo que representa un aumento de 1 punto porcentual en su comparación interanual.

En cuanto a la subocupación, el 14,3% de los rosarinos que pertenecen a la PEA trabaja menos de 35 hs. semanales y desearía trabajar más. Esta población figura como ocupado, sin embargo, sus ocupaciones señalan situaciones de vulnerabilidad laboral dado que las menores cargas horarias se asocian con la insuficiencia de empleo de tiempo completo, derechos previsionales restringidos y beneficios laborales incompletos o ausentes.

Tomando como referencia la Población Económicamente Activa (PEA), que esta compuesta por la población que posee trabajo y quienes no lo poseen y lo buscan activamente, un 70,5% se encuentra ocupada con una carga horaria mayor a las 35 horas semanales. Estos números muestran un descenso de 2,3 puntos porcentuales de caída de la ocupación plena en relación con 2018 y 9,6 pp en relación con 2017. Los subocupados y desocupados constituyen el resto de la PEA con una participación ya señalada en la Tabla 2 de 14,3% y 15,2%, respectivamente.

Puntualmente, en el informe se detallan los datos obtenidos respecto a la temporalidad del desempleo, es decir cuándo perdieron el empleo los desocupados rosarinos, se especifica que la cantidad de desempleados aumentó de 46.603 en el tercer trimestre de 2017, a 69.790 en igual trimestre de 2018 y 80.027 en la actualidad. Del 92% de los desempleados observados están buscando activamente empleo desde hace menos de 6 meses.

Por otra parte, en Rosario la tasa de desocupación registrada es del 15,2%. Sin embargo, si se desagrega este dato por rango etario podemos observar una fuerte presencia del “desempleo joven”. La tasa de desocupación para los jóvenes residentes de Rosario de hasta 29 años es 10 p.p. superior a la tasa registrada para el conjunto de Rosario, alcanzando el 25%. De cada 100 jóvenes de hasta 29 años, 79 presionan sobre el mercado laboral: 59 de ellos trabajando y los 20 restantes buscando trabajo. Queda en evidencia que de la totalidad de los desocupados para Rosario, un 50% se explica por la situación de los jóvenes menores de 29 años.

Problemática de género

El relevamiento toma en cuenta la problemática de género y advierte que mientras las mujeres son la mayor parte de la población, los varones representan la mayor parte de la Población Económicamente Activa y la población ocupada. Por otro lado, las mujeres tienen una mayor participación en la población desempleada que los varones. En el trimestre considerado, la tasa de desempleo femenino es superior a los de los hombres en un 10%.

“Estos datos constatan las mayores dificultades que impone la sociedad a la mujer a la hora de insertarse al mercado laboral”, se indicó.

Sobre el nivel educativo, se observa que la tasa de desempleo de las personas activas que a lo sumo han completado el secundario no solo está por encima del promedio rosarino, sino que además es un 28% superior a la tasa de desempleo de los niveles terciarios-universitarios.

“Tal como lo venimos sosteniendo en los informes anteriores, el mercado laboral toma las acreditaciones educativas como elementos de diferenciación social y brinda mayores posibilidades a aquellos individuos que acceden a mayores niveles educativos. Esto profundiza las desigualdades sociales de aquella franja poblacional impedida o marginada del ciclo educativo convencional demandado por el mercado. A esto se suma las tendencias inherentes a las crisis económicas donde las primeras poblaciones empujadas de los circuitos laborales son aquellas de por sí ya vulnerables. Los oficios, trabajos temporales, changas, sufren el impacto de las crisis en forma inmediata”, se precisó.

Se observa que un 56,21% de los trabajadores cuenta con aportes jubilatorios. De esta forma se advierte que un 44% del empleo no está registrado en los sistemas jubilatorios.

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