El conflicto por Pampa Energía llegó a la CGT nacional

El Soepu busca revertir la decisión de Pampa Energía, que dejaría al país sin producción nacional de caucho sintético y pone en riesgo más de 200 puestos de trabajo

19:10 hs - Miércoles 29 de Julio de 2026

El conflicto por el cierre de la única planta productora de caucho sintético del país sumó un nuevo capítulo. El Sindicato de Obreros y Empleados Petroquímicos Unidos (Soepu) llevó este miércoles su reclamo a la conducción nacional de la CGT, donde recibió el respaldo de la central obrera para intentar revertir la decisión de Pampa Energía de discontinuar la producción en su complejo de Puerto General San Martín.

La delegación del gremio se reunió con el secretario general de la CGT, Jorge Sola, a quien expuso las consecuencias laborales, industriales y económicas que tendría el cierre de una actividad considerada estratégica para la industria nacional. El encuentro se produjo mientras continúa abierta una instancia de negociación en el Ministerio de Trabajo de Santa Fe, luego de que las partes acordaran una conciliación voluntaria que suspendió los despidos hasta el próximo 3 de agosto.

El secretario general del SOEPU, Mauricio Brizuela, sostuvo que la decisión de la empresa excede el ámbito de un conflicto gremial y advirtió sobre su impacto en el entramado productivo del cordón industrial. "Cerrar la única planta de caucho sintético del país no es solo perder más de 200 puestos de trabajo. Es renunciar a una industria estratégica y profundizar un modelo que reemplaza producción nacional por importaciones", afirmó el dirigente.

El impacto en el cordón industrial

Brizuela aseguró además que las consecuencias del cierre alcanzarían a toda la región. "Esta pelea no es solo de los petroquímicos. Es una pelea por el trabajo, la industria nacional y el futuro del aparato productivo argentino. Cuando cierra una fábrica, pierde toda la comunidad", agregó.

Durante la reunión, Jorge Sola expresó la preocupación de la CGT por el impacto que tendría el cierre de la planta sobre el empleo y la producción nacional, y ratificó el acompañamiento de la central obrera al reclamo impulsado por el sindicato. También comprometió el respaldo de la organización a las gestiones que apunten a preservar los puestos de trabajo y sostener una actividad considerada estratégica.

Desde el Soepu destacaron que el apoyo de la CGT fortalece las gestiones que vienen desarrollando para revertir la decisión de la empresa y preservar las fuentes laborales. El gremio remarcó que la continuidad de la planta no solo implica resguardar más de 200 empleos directos, sino también mantener una producción clave para distintas cadenas industriales y para el entramado económico del Cordón Industrial del Gran Rosario.

El conflicto se desató cuando Pampa Energía anunció el cierre de la planta de caucho sintético ubicada en Puerto General San Martín. La decisión dejó en riesgo las fuentes laborales y abrió un proceso de negociación con la intervención del Ministerio de Trabajo de Santa Fe. Como resultado de una audiencia entre la empresa y el sindicato, las partes acordaron una conciliación voluntaria que suspendió temporalmente las desvinculaciones y abrió una instancia de diálogo hasta el 3 de agosto para intentar encontrar una salida al conflicto.

Un complejo histórico

El Complejo Petroquímico de Puerto General San Martín (Pampa Energía SA) fue inaugurada en 1966 bajo la razón social de Petroquímica Argentina S.A. (Pasa), resultado de una asociación estratégica entre cinco corporaciones norteamericanas —Continental Oil Co., Cities Service, U.S. Rubber, Fish International Corporation y Witco Chemical Company Incorporated— que reunieron experiencia industrial, conocimiento técnico y una inversión conjunta superior a los 500 millones de dólares. Fue, en su momento, el complejo petroquímico más importante de América Latina y la única planta de procesos totalmente integrada de la región: en una sola fábrica se transformaban nafta, propano y butano —derivados de la industria petrolífera— en una amplia gama de hidrocarburos, entre los que el caucho sintético ocupaba el lugar central.

A lo largo de los años siguientes, la planta atravesó sucesivos cambios de control accionario y de razón social, en sintonía con las transformaciones más amplias de la industria petroquímica argentina —privatizaciones, fusiones y reconfiguraciones de capitales que también alcanzaron a otros polos petroquímicos del país (Bahía Blanca, Ensenada, San Lorenzo)—, hasta quedar bajo la órbita de Pampa Energía SA en la actualidad, reseño Brian Tieppo, del Centro de estudios Colectiva.