El Banco Central volvió a comprar divisas y aflojó el dólar blue
El gobierno amplió el dólar agro. Subió el maíz, las acciones y los bonos. Se viene la pulseada por las excepciones al impuesto País

Martes 25 de Julio de 2023

El aumento del tipo de cambio diferencial para productos del agro comenzó a tener efecto en el mercado cambiario y el Banco Central cerró con compras netas por segundo día consecutivo: este martes adquirió u$s 85 millones. En el paralelo, el dólar blue bajó $ 14 pesos, recortando parte de la espectacular suba que tuvo el lunes, cuando se conocieron las nuevas medidas fiscales y cambiarias del gobierno. Las acciones y bonos subieron, lo mismo que el precio del maíz.

El lunes, el gobierno elevó el dólar agro de $ 300 a $ 340, mejorando el tipo de cambio para 60 economías regionales. Un día después incorporó la cebada cervecera y el maíz a ese régimen. Con el cereal espera recaudar u$s 2 mil millones adicionales. La medida reunió rechazo de las entidades del agro y de las Bolsas pero las operaciones comerciales saltaron a 368.696 toneladas y el precio del grano saltó $ 10 mil, a $ 62 mil.

En este contexto, el Banco Central compró u$s 85 millones en el mercado único y libre de cambios, con lo que sumó la segunda rueda consecutiva con saldo positivo. El dólar agro aportó liquidaciones por u$s 68 millones.

Al final del día, el dólar minorista oficial cerró a $ 284,65 en Buenos Aires, con una suba de 29 centavos. El blue, que el lunes había aumentado $ 24, bajó el martes $ 14, a $ 538 por unidad. El contado con liquidación (CCL) subió 1%, a $ 540,84, mientras que el MEP finalizó sin variaciones, a $ 495,67.

El índice S&P Merval subió 1,02%, en sintonía de los mercados de referencia que finalizaron con resultados positivos. Las acciones de empresas argentinas (ADRs) que cotizan en Nueva York operaron con altibajos. En el segmento de renta fija, los bonos en dólares finalizaron prácticamente sin cambios, mientras que los títulos en pesos con ajuste por CER cerraron con subas promedio del 0,3% en el tramo corto y del 0,5% promedio en el tramo largo de la curva. En este marco, el riesgo país retrocedió 0,46% para quedar en 1.951 puntos básicos.

Como parte de las negociaciones para cerrar un entendimiento con el FMI que permita aliviar el pago de los vencimientos de deuda que dejó Mauricio Macri, el ministro de Economía, Sergio Massa, dispuso recientemente un paquete de medidas. Por un lado, subió y generalizó el impuesto País, que grava la compra de divisas, para el pago de importaciones de bienes y servicios. Por el lado de la exportación, mejoró el tipo de cambio para economías regionales e incluyó el maíz.

Las grandes entidades empresarias, del agro y la industria, rechazaron las medidas y prometieron más inflación. La Unión Industrial Argentina (UIA) dijo que “impactan negativamente en la producción, limitando aún más el acceso a insumos necesarios para la industria”. También pasaron quejas puntuales: una es que el impuesto País aplica sobre importaciones pautadas con anterioridad generando costos retroactivos que no tenían cobertura cambiaria. La otra, que “no se ha contemplado eximir a todo lo que está en el marco de acuerdos de Precios Justos lo que presionará aún más sobre costos y precios”.

La Secretaría de Comercio que conduce Matías Tombolini quedó a cargo de reglamentar las “excepciones” a las subas del impuesto País. El pedido de las industrias es que todos los insumos de los productos que estén bajo el plan Precios Justos no tengan que pagar el recargo del 7,5% que se aplicará al resto de los bienes.

El economista Ricardo Aronskind, economista, magister en Relaciones Internacionales e investigador docente en varias universidades, analizó estas decisiones en diálogo con Ámbito y consideró que “no deberían tener gran impacto en precios”.

La lucha por los dólares es clave pero las medidas también buscan recomponer las cuentas fiscales, afectadas por la sequía. Según el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), el reciente paquete de medidas aportase 0,8% del PIB de recursos extras en lo que resta del año, el déficit primario de 2023 podría ser de 2% del PBI. “Si el anticipo extra de ganancias repitiese una recaudación similar a la de 2022, se generaría recaudación tributaria extra por 1,1% del PIB. Esto implicaría solventar la pérdida por la reducción de derechos de exportación producto de la fuerte sequía”, señaló.

Proyecciones del FMI

El Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé que, como consecuencia de la “muy difícil” situación derivada de la sequía, la economía argentina caerá 2,5% en 2023, aunque se recuperará con un crecimiento del 2,8% el año próximo.

En el marco de la presentación del nuevo informe de perspectivas mundiales, el Fondo expresó que “la Argentina atravesó una situación muy difícil por la sequía” durante el período en cuestión, y “prevé una tasa de inflación para 2023 de 120%”.

De esta forma, el organismo multilateral modificó su pronóstico sobre el país respecto del que dio a conocer en abril último, cuando proyectó un crecimiento del 0,2% para 2023. Las correcciones están directamente relacionadas con el efecto negativo producido por la sequía sobre la economía.

“La Argentina está enfrentando una situación muy difícil, particularmente empeorada por la sequía”, remarcó el economista jefe del FMI, Pierre Olivier Gourinchas, en una conferencia de prensa.

El Fondo también revisó al alza su proyección de inflación, al ubicarla en 120% para este año, mientras que en abril había sido del 88% para todo el 2023.

La economista del FMI Petya Koeva Brooks indicó que la inflación podría llegar al 120%, aunque estimó que la Argentina podría “moderar la tasa” en los próximos meses, por la implementación de “las políticas que han sido acordadas” en el nuevo entendimiento técnico pactado el domingo último, que se oficializaría en los próximos días.