Martes 16 de Mayo de 2023
El Banco Central subió 600 puntos básicos la tasa de interés de referencia y aumentó el rendimiento de los depósitos a plazo fijo, en el marco de las medidas anunciadas por el gobierno para responder a la aceleración inflacionaria de abril. En contrapartida, redujo el costo de refinanciamiento de deudas de tarjetas de crédito. El mercado reacción a las decisiones oficiales. La autoridad monetaria pudo comprar divisas en el mercado cambiario pero el dólar blue saltó $ 9.
El aumento de 8,4% en el Indice de Precios al Consumidor (IPC) de abril movilizó al equipo económico que conduce Sergio Massa, que se reunió el fin de semana para analizar medidas que permitan achicar el impacto de ese dato en el mercado de cambios. La suba de la tasa de interés y la orden al Banco Central para administrar el ritmo de devaluación del peso fueron las que más concitaron la atención del mercado.
Ayer, el BCRA subió 600 puntos básicos la tasa de política monetaria que regula a través de las Letras de Liquidez (Leliq) a 28 días, que de esta forma paso a ser de 97% (155% en términos efectivos anuales). De esa forma, los plazos fijos de hasta $ 30 millones realizadas por personas humanas tendrán una tasa de interés mínima garantizada de 97% nominal anual, equivalente a una tasa efectiva anual de 154%. El piso de rendimiento para los depósitos a plazo fijo de más de $ 30 millones o que efectúen empresas del sector privado será del 90% (138% de TEA).
Para aliviar este encarecimiento, se redujo dos puntos la tasa para la financiación de saldos impagos de tarjetas de crédito para personas humanas, de 88% a 86% desde junio, al tiempo que se mantuvieron sin cambios las tasas de las líneas subsidiadas para proyectos de inversión (76% TNA) y para capital de trabajo (88% TNA) de micro, pequeñas y medianas empresas.
“La decisión de la autoridad monetaria se basa en el objetivo de propender hacia retornos reales positivos sobre las inversiones en moneda local y de actuar de manera inmediata para evitar que la volatilidad financiera actúe como motor de las expectativas de inflación”, señaló el BCRA en un comunicado.
En cuanto a la administración del “crawling peg”, término con el que se denomina a las microdevaluaciones diarias del tipo de cambio oficial, fuentes de mercado señalaron que sobre el cierre de la rueda de ayer aumentó el volumen de negociación de bonos de deuda en pesos y dólares que permitieron morigerar el movimiento de las cotizaciones de dólar financiero.
También en el marco de los anuncios realizados durante el finde de semana, la Dirección General de Aduanas (DGA) realizó un operativo en el Mercado Central de Buenos Aires para controlar la trazabilidad de alimentos importados a fin de constatar su legal tenencia e introducción a plaza.
A esta medida se sumarán otras que en las próximas jornadas terminarán de ser definidas por el gabinete económico, que incluyen la aceleración de los acuerdos con el FMI para el adelanto en los desembolsos correspondientes a 2023; el swap con China; y la obtención de una garantía crediticia a través del Nuevo Banco de Desarrollo de los países que conforman el Brics (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica).
Las medidas de Massa dejaron gusto a poco a los operadores del mercado financiero, que reaccionaron en forma dispar. El dólar minorista cerró a $ 241,38 promedio, con una suba de $ 1,31 centavos. El blue aumentó nueve pesos, a $ 483 por unidad. En el segmento bursátil, el dólar contado con liquidación (CCL) y el MEP avanzaron 0,8%, a $ 472,71 y a $ 437,66, respectivamente.
El Banco Central cerró la jornada con compras netas por u$s 60 millones y apiló siete ruedas consecutivas con saldo positivo. El dólar soja aportó ayer casi u$s 79 millones. En la tercera etapa del régimen de tipo de cambio especial, la liquidación supera los u$s 2.500 millones.
El índice S&P Merval bajó ayer 0,29%, a contramano de los mercados de referencia, como Wall Street Así, cortó seis jornadas consecutivas con ganancias. Los bonos en dólares finalizaron con bajas de 25 centavos en promedio. Los títulos en pesos finalizaron prácticamente sin cambios.
“El mercado descontó que la suba de tasas fue insuficiente para evitar la dolarización de carteras, ya que quedó por debajo de la inflación y los instrumentos en pesos dejaron de ser atractivos”, dijo Natalia Motyl, economista y CEO de NM consultora.