Las costumbres cambian y durante la pandemia quedó en evidencia que el homeoffice y la semipresencialidad son posibles. El trabajo híbrido -presencial y remoto- ya no son una moda, llegaron para quedarse y este cambio en los espacios de trabajo tiene un fuerte acompañamiento de las nuevas miradas y formas de trabajo, sobre todo en las generaciones más jóvenes. En este contexto también surgen nuevos modos de gestionar los espacios comerciales.
Con el objetivo de facilitar la contratación, gestión y comercialización de espacios de trabajo y ofrecer servicios de espacio comercial e industrial flexible a empresas y profesionales en todo el país, a través de una un ecosistema colaborativo de propietarios directos, coworks e inmobiliarias nació EspaciosYa. La propuesta que asomó en 2019 tímidamente en Buenos Aires se expande hoy por todo el país y desembarcó en Rosario y la región.
Mabel Ciancio, cofundadora de EspaciosYa, contó detalles de la propuesta que funciona como una especie de Airbnb, pero en lugar de unir las partes para el alquiler de casas o departamentos para pasar unos días de vacaciones o una estadía en algún lugar del mundo se enfoca en la oferta y la demanda de lugares de trabajo, oficinas comerciales e industriales.
“Lo que hay que buscar, justamente, es adaptar los espacios de trabajo a modelos colaborativos y flexibles”, destaca Ciancio sobre la iniciativa que ya cuenta con dos espacios ofertados en la zona: Alma, Cuerpo & Mente Coworking en Rosario y Bioma Cowork en Funes.
La start-up digital ofrece soluciones para gestionar propiedades comerciales en los nuevos formatos. Los nómades digitales, freelancers, emprendedores y profesionales independientes son los que más demandan espacios tipo coworking pero también hay una alta demanda de espacios para profesionales del bienestar y cuidado personal, la categoría “wellness”. Ciancio contó que en Buenos Aires ya más demanda que oferta e invitó a los rosarinos a sumarse a la plataforma.
“Creemos en un futuro colaborativo, en la digitalización y en potenciar la posibilidad de compartir espacios”, relató y contó su propia experiencia.
Cuando nació EspaciosYa aprovechaban un restó que sólo abría sus puertas por la noche de miércoles a sábado y tenía ocioso el resto del horario “pero tenía un muy buen mobiliario, conexión y tranquilidad para trabajar”. Así, el emprendimiento pudo ver la luz y el chef dueño del restaurant cubrir mejor sus gastos en tiempos difíciles de pandemia.
La propuesta aún no cuenta con plataforma de pago, como sí ocurre en Airbnb, pero proyectan sumar esa posibilidad para darle más garantías y seguridad a los usuarios que ofrecen sus espacios y a los que alquilan.
Ahora están trabajando en un sistema de gestión de espacios para que cada dueño puede alquilar y administrar su espacio de forma más sencilla. “El que tienen un espacio necesita monetizarlo y buscamos facilitarlo”, apuntó Ciancio sobre EspaciosYa, feliz porque hasta el momento no registraron ningún problema en los contratos celebrados entre partes.