Jueves 14 de Abril de 2022
Ceyla Pazarbasioglu, economista turca encargada de evaluar la consistencia de los números locales de cara al acuerdo firmado con el Fondo Monetario Internacional (FMI), advirtió que la inflación “está paralizando la economía en la Argentina”. Según la especialista, “la inflación es más dura para las personas más vulnerables” y es imperioso “domesticarla”. En ese intento por domar la suba de precios es que “se están subiendo las tasas”.
Durante una entrevista televisiva, Pazarbasioglu aclaró que la decisión de Argentina de subir las tasas de interés al 47% “es parte del acuerdo que la Argentina cerró con el FMI”.
De hecho, también es parte del acuerdo con el Fondo el aumento de tarifas, que fogoneará la inflación en un año complejo para la economía local.
Pazarbasioglu agregó que el mundo está viendo “shock tras shock en la economía mundial”, incluyendo “crisis financiera, coronavirus y guerra”. Señaló que hay muchos países que tienen una deuda “insostenible” que requiere un trabajo cuidadoso por parte del FMI, los gobiernos y el sector privado.
En el posteo que hizo en Twitter, la economista llamó a “la comunidad internacional para que apoye urgentemente a los países vulnerables a través de acciones coordinadas que van desde la provisión de suministros de alimentos de emergencia, apoyo financiero, aumento de la producción agrícola y comercio abierto”.
Tras la difusión de la inflación de marzo, el Directorio del Banco Central de la República Argentina (BCRA) dispuso elevar en 250 puntos básicos la tasa de interés nominal anual de las Letras de Liquidez (Leliq) a 28 días, de 44,5% a 47%.
Respecto a la inflación de marzo, el Banco Central señaló que la aceleración registrada respecto de los meses anteriores “es, en gran parte, fruto de un shock internacional que afectó especialmente a los precios de los alimentos y la energía, causado por la guerra en Ucrania, a lo que se sumó la concentración de incrementos en precios de bienes y servicios regulados (naftas, electricidad y gas, educación y prepagas, entre otros) y aumentos estacionales (especialmente indumentaria)”.
“Dada la naturaleza transitoria de este shock de oferta externo, el BCRA espera que la inflación comience a desacelerarse gradualmente a partir de abril y mayo. En este sentido, los indicadores de alta frecuencia que monitorea el Banco Central ya han comenzado a dar cuenta de una desaceleración de los precios en lo que va del corriente mes”, agregó el organismo monetario.
Aseguraron además, que “el BCRA, en coordinación con el gobierno nacional, utilizará todas sus herramientas para contribuir a morigerar los efectos de segunda vuelta sobre la inflación del shock de commodities”.
“La determinación de los incrementos adecuados de la tasa de interés frente a un shock de oferta negativo requiere de una calibración diferente a la derivada de un shock de demanda, ya que el objetivo no es moderar la presión de demanda, sino cortar los efectos de segunda ronda del incremento inicial de precios, preservar la estabilidad monetaria y cambiaria y proteger el ahorro en pesos de las y los argentinos, evitando incentivos que aceleren la dolarización”, enfatizaron en el Banco Central.