Dólar y acciones siguen entonados tras la fuerte baja de tasas del BCRA
La licuación de ahorros en pesos provocó un repunte del blue y de los papeles de la Bolsa porteña. El Central sigue de compras

Miércoles 13 de Marzo de 2024

La decisión del Banco Central de bajar abruptamente la tasa de interés para licuar los ahorros en pesos provocó un movimiento importante de liquidez desde los plazos fijos bancarios al dólar y las acciones.

El blue cerró a $ 1.035 para la venta en la city porteña, con una suba de $ 15 en relación al último cierre. En la semana acumula una suba de $ 40. En Rosario, el paralelo cotizó a $ 1.046.

Tras la eliminación de las tasas mínimas por parte del Banco Central que regían para los plazos fijos y la baja de tipos de interés, los bancos ajustaron rápidamente la tasas de retribución de los plazos fijos con una fuerte reducción de alrededor de 40 puntos anuales, ya que pasaron del 110% que tenían hasta el lunes a un nivel de entre 70% y 75%.

La medida ejerció presión en el dólar paralelo que recibe ahorristas que buscan desesperadamente preservar sus ahorros.

Los dólares financieros, que el martes habían saltado 5%, este miércoles corrigieron a la baja entre 1,3% y 2,3%. En este caso, pesó más la oferta de los exportadores y el 20% que ofrecen de la liquidación “blend”, que la liquidez que provocó la baja de tasas. Así lo señaló el Head of research de Romano Group, Salvador Vitelli. “¿Es la única variable? No, pero sin dudas gran participante en la determinación de la cotización del CCL. El cepo es el que te permite esta brecha: mantienen restricciones y aumentan oferta por otra vía”, explicó.

Mientras tanto, el Banco Central (BCRA) dio la nota este miércoles al superar los u$s10.000 millones de compras netas en lo que va del gobierno del Javier Milei. Mediante la absorción de u$s297 millones, la autoridad monetaria logró acumular u$s10.251 millones desde el 10 de diciembre para sus reservas netas.

En la plaza accionaria, el S&P Merval se mantuvo en alza y subió otro 2,3%, por la llegada de liquidez fresca luego que el Banco Central (BCRA) redujera abruptamente la tasa de interés referencial. En ese marco, los ADRs bancarios volaron hasta 13%.

Las nuevas tasas

La autoridad monetaria sorprendió el lunes por la noche con un recorte de tasa de interés, que ya venía perdiendo contra la inflación. Los bancos ajustaron los tipos de interés que ofrecen por depósitos a plazo fijo, en un rango mayoritario de 75% ó 76%, aunque con umbrales mínimos de 70% y máximos de 77% anual. En el mínimo, el rendimiento mensual es del 5,75%.

Un relevamiento en el sistema financiero permite ver las tasa ofrecidas: Ualá, Uilo (77%), Supervielle (76,2%), Bica (76%), BiBank (76%), Macro (75%), Ciudad (75%), Hipotecario (75%), Meridian (75%), Banco de Corrientes (75%),

Nación (75%), Chubut (75%), Banco del Sol (75%), Comafi (73,5%), Tierra del Fuego (73%), Patagonia (71%), ICBC (70%), Galicia (70%), Santander (70%), BBVA (70%), HSBC (70%), Banco de Santa Fe (70%), Bancor (70%) y Credicoop (70%).

Al justificar su decisión de licuar los ahorros en pesos de quienes apostaron a los depósitos en plazo fijo, el presidente Javier Milei calificó a la Argentina como “un negocio enorme”.

En tanto, el informe internacional de marzo de FocusEconomics, que reúne los pronósticos de 40 economistas expertos de bancos y consultoras nacionales y extranjeras, estimó que el dólar mayorista cerrará el año en $1.702, unos $100 más abajo de las proyecciones del informe anterior para el mismo período.

En ese sentido, los economistas coincidieron en que no se mantendrá el crawling-peg de 2%, prefijado por el BCRA, ya que no es sostenible en el tiempo, porque la inflación mensual lo supera ampliamente.

En tanto, prevén que los precios aumenten un 287,7% en promedio en 2024. Si bien supone una reducción de 9,2 puntos porcentuales respecto a la encuesta del mes anterior, es una suba de 76,3 p.p frente al índice de 2023.

“Este año la inflación se verá impulsada por la eliminación de los controles de precios y la reducción de la brecha entre los tipos de cambio oficiales y paralelos”, resaltaron desde FocusEconomics.

Además, el informe alerta sobre una caída en la actividad y como consecuencia del crecimiento: los analistas proyectaron que el PBI se contraerá un 2,7% en 2024, 0,3 puntos porcentuales menos que hace un mes.

Inflación Milei

El presidente Javier Milei aseguró que está dispuesto a sacrificar aún más la actividad económica a cambio de lograr que baje la inflación. El mandatario festejó en una entrevista radial la desaceleración del ritmo de suba del IPC que se dio en febrero.

Aunque 13,2% de aumento que midió el Indec supera al peor mes de la administración anterior, el jefe del Estado dijo que “la inflación núcleo está por debajo del 10%”. El cosecretario general de la CGT, Pablo Moyano, dijo que Milei “vive en otra realidad”.

“Nadie cree en el dibujo sobre la inflación, el presidente se ha radicalizado con el hombre de trabajo, vive en otra realidad y vive encerrado en otro mundo”, dijo.

El gobierno celebró como un triunfo la inflación de dos dígitos mientras espera números ásperos en marzo. El ministro de Economía, Luis Caputo, pasó la semana presionando a los supermercados para que cambien el formato de promociones, de modo que el Indec pueda tomar precios menores.

En su cuenta de “X” publicó el miércoles una imagen con las modificaciones que realizaron en sus ofertas, que incluyen rebajas en porcentajes directos y no atados a la cantidad.

Por otra parte, el gobierno decidió flexibilizar las condiciones para las importaciones de determinados productos para acelerar el proceso de desinflación.

El economista Daniel Artana estimó que la inflación de marzo podría ubicarse “un poquito” por debajo de la de febrero y vaticinó que recién hacia mediados de año se llegaría a un dígito mensual. “La de febrero sigue siendo una inflación muy alta”, sostuvo.

“Hay una posibilidad de que solo veamos inflaciones de un dígito a mediados de año. Pero seguirá siendo un número altísimo”, añadió.

El ex ministro Hernán Lacunza alertó respecto de la euforia presidencial que “hay una necesidad de vender sobre exitismo para tapar una debilidad política”.