Economía

Del Repro a la capacitación: cómo lograr que el empleo acompañe a la reactivación

El debate sobre el crecimiento de la actividad económica en 2010 es sólo una cuestión de porcentajes. Con más o menos optimismo todos los analistas coinciden en que el repunte es un hecho. Sin embargo, cuando se habla de empleo las respuestas son unívocas: la recuperación tardará más en materializarse.

Domingo 18 de Abril de 2010

El debate sobre el crecimiento de la actividad económica en 2010 es sólo una cuestión de porcentajes. Con más o menos optimismo todos los analistas coinciden en que el repunte es un hecho. Sin embargo, cuando se habla de empleo las respuestas son unívocas: la recuperación tardará más en materializarse.

Frente a este escenario, tanto los actores públicos como privados, comenzaron a despuntar estrategias e iniciativas que buscan generar las condiciones para estimular la creación de empleo, así como el año pasado lo hicieron pero en ese caso, trazando una línea de defensa para contener la destrucción de puestos de trabajo.

Bajo esos ejes se realizó el la primera reunión de 2010 del Consejo Económico y Social de Rosario, del que participan los distintos niveles de Estado, instituciones empresariales y gremiales y organizaciones sociales relacionadas con la problemática, y que fue creado en plena crisis del empleo.

Los que participaron del cónclave destacaron la significativa variedad de recursos disponibles (tanto económicos como de formación) existentes para la región, y la necesidad de reformular algunos de esos programas, varios de los cuales —admiten desde el Estado— “fueron creados para otra realidad económica”.

Los empresarios coincidieron en la necesidad de “achicar la brecha creciente entre las capacitaciones existentes y lo que demanda el mercado laboral”. También en que la oferta es amplia en formaciones básicas, pero escasa en funciones más complejas, las cuales —de existir— redundarían para los trabajadores en mejores ingresos.

En ese punto, se presentó como un caso exitoso el que llevó adelante la Asociación de Industriales Metalúrgicos (AIM), que apuntó a la formación orientada a los nichos de demanda laboral más urgentes y escasos de la región.

En este sentido, explicaron que si bien en el universo del desempleo es amplio el segmento de jóvenes entre 20 y 29 años aparece como el grupo etario más golpeado. No es una novedad, pero las cifras actuales de desocupación en este segmento poblacional triplican las estadísticas oficiales promedio.

Empleo y calidad

  El secretario de la Producción de Rosario, Sebastián Chale, explicó que los que logran ingresar al mundo laboral se enfrentan a altas tasas de rotación y precarización de las condiciones laborales. En base a este diagnóstico, el foco del encuentro del jueves estuvo puesto en cómo intervenir frente a este núcleo duro de desocupados.

La directora del Servicio Municipal de Empleo, Gabriela Estrella, expuso la potencialidad del “innovador” programa de la cartera laboral a nivel nacional “Jóvenes con más y mejor trabajo” como herramienta para atacar este frente.

Aunque falta la rúbrica del convenio entre el municipio y el Ministerio de Trabajo de la Nación, la funcionaria señaló que el objetivo es que 4.000 jóvenes de entre 18 y 24 años ingresen a este programa, que demanda como contraprestación para su cobro la certificación mes a mes de que se está capacitando, ya sea en estudios primarios o secundarios como los establecidos para la formación profesional. Sólo en Villa Gobernador Gálvez se prevén 400 anotados.

El programa es complejo y diferente a los tradicionales de esta área como Jefes y Jefas de Hogar, ya que recupera también la figura que antiguamente era conocida como la de “aprendiz”. En esta oportunidad, bajo el paraguas de “prácticas calificantes”, el Estado nacional se hace cargo del salario del joven —que también obtendrá una certificación de su aprendizaje— para incentivar a las empresas a tomar personal.

Según una grilla de evaluaciones, durante los seis meses en que se puede extender estas “prácticas calificantes”, el trabajador puede percibir entre 550 a 900 pesos. Por esta vía, la empresa podrá, posteriormente, acceder a beneficios fiscales y aportes de la cartera laboral si decide contratar al trabajador, a través de los programas de entrenamiento para el trabajo y de inserción laboral privado.

El objetivo de alcanzar 4.000 participantes en Rosario parece menor, pero en rigor representa un punto porcentual de la masa de trabajadores asalariados del Gran Rosario y una quinta parte de los puestos de trabajo que fueron eliminados durante el 2009, si se toman en cuenta los datos oficiales de la región que publica el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).

Además, el programa, al igual que en sus inicios la asignación universal por hijo, presenta una serie de dificultades todavía, producto de las “innovaciones” de constatación mensual de las contraprestaciones, que demandan a los Estados locales una serie de herramientas informáticas que aún muchos distritos no cuentan así como tampoco con cursos o espacios físicos para la formación laboral. De allí la complejidad para su territorialización fuera de las grandes urbes, admitieron funcionarios y empresarios consultados por La Capital.

Nuevas herramientas

De todas formas, desde el sector empresarial destacaron que, así como el programa de Reconversion Productiva (Repro) permitió en 2009 por morigerar los despidos en la región, iniciativas como las “Jóvenes con más y mejor trabajo” deberían ir transformándose en herramientas llave para abrir el grifo de la contratación de nuevo personal.

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