Economía

Déficit fiscal: dudas más allá de las metas

El gobierno anunció que sobrecumplió los objetivos del rojo primario. Pero crece el desfase financiero por los pagos de la deuda.

Domingo 28 de Enero de 2018

El anuncio del ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, sobre el sobrecumplimiento de las metas fiscales en 2017 fue recibido con cierto escepticismo por las consultoras económicas, aún entre las más amigables con el gobierno de Mauricio Macri.

La dilución de ese "logro fiscal" en el aumento de la carga de la deuda y, por lo tanto, del déficit total del ejercicio 2017, sumado a la ayuda que se autoasignó el Ministerio de Hacienda con el efecto residual del blanqueo de capitales y el maquillaje utilizado al computar las rentas de la propiedad del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) estuvieron en el centro de las observaciones de los economistas.

La consultora Economía & Regiones, fundada por el actual ministro del Interior, estuvo entre las más duras, al concluir que durante la administración de Mauricio Macri "se perdieron dos años en los que no se bajó nada el déficit primario y creció el déficit financiero".

En cambio, el Instituto de Estudios de la Realidad Argentina y Latinoamericana (Ieral), dependiente de la Fundación Mediterránea, fue más condescendiente. Admitió que el rojo fiscal, en el mejor de los casos, no bajó respecto del último año de Cristina Fernández de Kirchner. Y advirtió sobre la dinámica del endeudamiento que le agregó la gestión de Cambiemos. Pero elogió el nuevo perfil de la política fiscal, al bajar la presión tributaria y reducir subsidios económicos.

El principio del debate fue el anuncio que hizo Dujovne sobre el déficit fiscal primario de 2017, que llegó a $ 404.143 millones. En relación al PBI, es un 3,9%. Esto significó un sobrecumplimiento de la meta que se autoimpuso el gobierno, del 4,2% del producto. Significa una reducción de apenas 0,1 punto respecto de 2015, cuando Macri recibió el gobierno.

Metas y mitos

En la definición de la meta hay una primera observación, que realiza E&R. Y es, precisamente, que "Dujovne relajó fuertemente las metas fiscales" que había anunciado a principios de la gestión, su antecesor Alfonso Prat Gay. Esto significa que los nuevos objetivos permiten 3,3 puntos porcentuales más de déficit respecto del PBI en dos años.

La otra consideración crítica es sobre la metodología de cálculo del resultado fiscal. La consultora subrayó que en 2017 "hubo un cambio por el cual se contabilizaron los ingresos del FGS de la Ansés provenientes de rentas sobre activos del sector privado como ingresos primarios". Este maquillaje le suma más de 0,2 punto porcentual a los ingresos en 2017, respecto del PBI. Se utilizó también en 2016 pero no en 2015. Si se mide con la misma vara, señala E&R, en el último año del kirchnerismo el rojo primario fue del 4% del PBI; en el primero de Macri saltó al 4,5% y en el segundo, se moderó al 4,1%.

Si además se elimina el efecto de los recursos obtenidos de manera extraordinaria por el blanqueo de capitales, el rojo salta del 4% en 2015 a 5,8% en 2017, para ubicarse en 4,5% en 2017.

La deuda, un nuevo socio

"Pero la peor noticia es cuando se consideran los intereses de la deuda y el déficit fiscal financiero", advierte el centro de estudios fundado por Rogelio Frigerio. La dinámica de endeudamiento provocó que la cuenta de intereses gane peso en el gasto público, subiendo casi un punto porcentual del PBI, desde el 2,1% en el cierre del ciclo kirchnerista al 3% el año pasado. Este peso de los intereses llevó el déficit financiero del 6,1% del producto en 2015 al 6,9% en 2017.

El Ieral de la Fundación Mediterránea calculó que "si se incluyen los intereses por deuda que se pagan a agentes extra sector público", el déficit financiero pasa de 5,2% del PBI con Cristina a 6,1% con Dujovne.

El Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa) advirtió que "el déficit primario es un indicador parcial de la situación fiscal". En un contexto de endeudamiento creciente, "una evaluación integral de las cuentas públicas" vuelve necesario auscultar el déficit total.

Y, en este sentido, "los esfuerzos realizados en disminuir el déficit primario son insuficientes para compensar el crecimiento del pago de intereses, que ya representan un tercio del déficit fiscal y con proyección creciente".

El Ieral destacó que el gobierno de Mauricio Macri reemplazó el financiamiento del déficit fiscal, desde la emisión monetaria a la emisión de deuda. Al final del camino, "en el segundo año de la administración de Cambiemos se observó un défici primario similar y un déficit financiero mayor que en el último año de la administración Kirchner".

Desde su punto de vista, igualmente, "se observa una política fiscal de mejor calidad" porque reduce impuestos y subsidios económicos, al tiempo que "sinceró algunas erogaciones que se evitaban pagar en el presente, como las jubilaciones".

El instituto de la Mediterránea destacó que la presión tributaria bajó 1,2% del PBI en dos años, desde el 26,3% del 2015 al 25,1% de 2017, fundamentalmente por la menor presión fiscal en Ganancias y derechos de exportación.

Por el lado del gasto público, explicó que sólo bajó 0,2 punto del PBI en dos años. En el período se redujeron los subsidios un 0,9 punto porcentual del PBI entre 2015 y 2017, así como el gasto de consumo (-0,3) y las transferencias de capital a provincias (-0,3). Pero aumentó el gasto en seguridad social (0.8%) por la dinámica preexistente de la movilidad jubilatoria y por la reparación histórica. También subieron las transferencias corrientes a provincias, un 0,3% PBI.

Según el cómputo de E&R, "en los dos primeros años de gestión de Cambiemos, el gasto primario cayó un punto del PBI respecto del 2015, pero el gasto total sólo cayó 0,1 punto respecto de 2015.

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