Cruce de miradas entre dos grandes
El futuro de la inteligencia artificial cruzó a dos popes del mundo tecnológico. Elon Musk, el CEO de Tesla, y Mark Zuckerberg, el CEO de Facebook, tienen visiones encontradas sobre el impacto en la vida cotidiana.

Domingo 20 de Agosto de 2017

El futuro de la inteligencia artificial cruzó a dos popes del mundo tecnológico. Elon Musk, el CEO de Tesla, y Mark Zuckerberg, el CEO de Facebook, tienen visiones encontradas sobre el impacto en la vida cotidiana.

Mientras que Musk sostien que "la inteligencia artificial es un riesgo fundamental para la existencia de la civilización humana", Zuckerberg se considera optimista y no entiende a la gente que es negativa al respecto.

"Tengo acceso a la inteligencia artificial más vanguardista, y creo que la gente debería estar realmente preocupada por ello. La inteligencia artificial es un riesgo fundamental para la existencia de la civilización humana", advirtió Musk, durante una reunión de la Asociación Nacional de Gobernadores que tuvo lugar en Rhode Island.

Es evidente que el creador de Tesla es un precursor en inteligencia artificial y apoya este tipo de desarrollos. Un claro ejemplo de esto es el desarrollo de vehículos autónomos. Sin embargo, lejos de oponerse al avance de la robotización, lo que busca es que se tomen medidas para regular su implementación con el fin de detener lo que él considera podría llegar a ser catastrófico.

Zuckerberg, por su parte, lidera también una compañía donde la inteligencia artificial es protagonista fundamental. De hecho se emplean algoritmos para procesar y filtrar contenido en la plataforma; y continuamente se está experimentando con nuevas aplicaciones basadas en machine learning.

"Una de las principales causas de muerte son los accidentes de autos y si se pueden eliminar con inteligencia artificial, eso sería un gran avance", analizó Zuckerberg.

Hace algunos días Facebook perdió el control de un sistema de inteligencia artificial que tomó vida propia. El programa había sido creado para negociar en inglés con humanos pero decidió desarrollar su propio lenguaje y sus programadores no pudieron revertir el proceso, así que lo dieron de baja.