Cristina vetó la ley que otorgaba el 82% móvil a los jubilados
La presidenta consideró que la norma representa "la quiebra del Estado" y una "estafa" a la clase pasiva. "Si este gobierno pudiera hacer eso, no daría el 82 por ciento, seguramente daría el 100 por ciento”, sostuvo la jefa del Estado.

Jueves 14 de Octubre de 2010

Buenos Aires.- La presidenta Cristina Fernández de Kirchner vetó hoy la ley que elevó las jubilaciones al 82 por ciento del salario mínimo, vital y móvil, sancionada por el Congreso, por considerar que la norma representa “la quiebra del Estado” y una “estafa” a la clase pasiva.

Poco después de las 20, y en un acto en la Casa de Gobierno, Cristina anunció su decisión de vetar la ley con los mismos argumentos que había esgrimido al mediodía en el partido bonaerense de Moreno.

“Tengo mucha responsabilidad, son 40 millones de personas que dependen de las cosas que hagamos los que tenemos responsabilidad en el Estado”, dijo y agregó: “Además está la historia, que yo quisiera recordar, está en el decreto en el cual he vetado esta ley de quiebra que ayer sancionó el Parlamento”.

También explicó que “lo que sancionó el Parlamento, la ley de quiera del Estado, no puedo permitirlo como presidenta de la Argentina. Me obliga a mi la ley, que cuando se sanciona una norma que aumenta gasto y egresos tiene que poner de dónde viene. Además de esta cuestión está claro que lo que se intenta es desfinanciar y quebrar el Estado”.

Previamente, en Moreno, Cristina Fernández justificó su decisión y atacó duramente al vicepresidente Julio Cobos por haber desempatado y votado a favor de la norma, lo cual revivió el desenlace de la polémica resolución 125 que fijaba retenciones móviles a las exportaciones de granos.

La jefa del Estado calificó de “ley de quiebra del Estado y de estafa a los jubilados” la normativa por la cual el haber jubilatorio mínimo se debería elevar del nivel actual de 1.046 pesos a 1.427 pesos desde este mes, y a 1.508 pesos a partir de enero.

Según argumentó, “si este gobierno pudiera hacer eso, no daría el 82 por ciento, seguramente daría el 100 por ciento”.

La presidenta embistió contra la oposición por considerar que “nadie puede explicar cómo financiar estas cosas”, y aseveró que “están en contra del país”.

“Si se creen que me van a hacer flaquear, que me van a achicar, que se olviden”, desafió, e ironizó: “Lo único que falta es que me dejen morado el ojo y aparecer como Florencia Peña en los carteles”, en alusión a una publicidad realizada por la actriz en contra de la violencia doméstica.

La mandataria fustigó a los dirigentes opositores con pasado en la Alianza porque en su momento avalaron un recorte de 13 por ciento en las jubilaciones, y enfatizó que “los que tenían responsabilidades” en ese oportunidad “ninguno se fundió”.

“Cuánta ineptitud, y quieren volver a ser gobierno... La verdad que corren escalofríos por la espalda de sólo pensar que tengan responsabilidad de tu suerte otra vez. Dios nos libre...”, exclamó.

Por otra parte, defendió la actuación del kirchnerismo en materia de jubilaciones, al indicar que desde 2003 “se otorgaron 18 aumentos, cuando estaban congelados desde 1997”, y recordó que en su gestión se traspasaron los fondos de las ex AFJP al sistema jubilatorio.

Además de Cristina, sus funcionarios salieron en tropel a defender el veto.

Aníbal Fernández lo justificó al alegar que “nadie va a permitir que los argentinos se terminen suicidando”, y subrayar que el costo político por esta decisión para el gobierno “está en el vigésimo puesto; en el primero está la responsabilidad política y la responsabilidad social de defender los intereses de los argentinos”.

El ministro de Economía Amado Boudou juzgó que la sanción de la ley tiene “claramente una intencionalidad política”, y denunció que la oposición “quiere llevar a un Estado deficitario”.

El titular de la Ansés, Diego Bossio, estimó que si se aplica la ley “se generará un gasto adicional de por lo menos 40.088 millones sólo para el 2011”, con lo cual advirtió que “generaríamos inflación, devaluación, aumento de la tasa de interés y déficit fiscal”.

Por la noche, el gobernador Daniel Solí salió a avalar el veto al sostener: “No puedo no dejar asentada mi visión y mi respaldo a la presidenta que está encausada rumbo al veto” de la ley que modifica los criterios de actualización de las jubilaciones.

Tras la sanción de la ley, Cobos se convirtió nuevamente en el blanco de los dardos del gobierno que lo definió de “okupa” y “traidor”, pero el vicepresidente refutó las críticas y los argumentos oficiales al garantizar que la ley es “sustentable si los fondos de la Anses se dedican exclusivamente a atender ese beneficio”.

En la misma sintonía, referentes de la oposición insistieron que ley es “viable” porque la ANSES tendrá este año un superávit superior a 20 mil millones, y consideraron que el veto sería “un golpe injustificado” a los jubilados. (DyN)