La presidenta Cristina Fernández de Kirchner cargó duramente contra los
dirigentes empresarios y políticos que piden exenciones impositivas frente a la situación de
pobreza que desnudan tragedias como las de Tartagal y disparó elípticamente contra las entidades
del campo. "Me hierve la sangre cuando se ve tanto egoísmo, tanta avaricia y tanta pobreza", dijo y
añadió: "Es hora que los sectores más favorecidos entiendan la necesidad de contribuir para lograr
justicia para todos los argentinos". Poco después, la mesa de enlace agropecuaria informó que
decidió postergar medidas de fuerza a la espera de un diálogo con el gobierno.
Pero además de las críticas, la jefa del Estado llamó a los distintos sectores
sociales a "estar más unidos que nunca" en la defensa del modelo porque "de eso va a depender cómo
afrontamos el vendaval" derivado de la crisis financiera internacional.
La apelación de la presidenta tuvo como escenario especial el anuncio de un
aumento de 2.000 millones de pesos en las inversiones destinadas a financiar un conjunto de planes
sociales, de modo de garantizar un ingreso mínimo a la población de menores ingresos, de cara al
recrudecimiento de los efectos locales de la crisis financiera internacional.
La focalización en los planes sociales no está desvinculada de la preocupación
oficial por el riesgo de que ceda la primera línea de defensa contra el aumento de desempleo,
expresada en los acuerdos con empresas y sindicatos para evitar despidos a cambio de reducciones
salariales y subsidios a las empresas.
La ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, detalló los anuncios, que
incluyen un aumento de los beneficios otorgados por el Plan Alimentario Nacional, que demandará una
inversión de mil millones de pesos. También el incremento de un 50 por ciento en el adicional por
hijo para los beneficiarios del Plan Familias (pasarán de cobrar 30 pesos a 45 pesos) y la
extensión de ese beneficio, a partir del 1º de abril, a los monotributistas sociales. En total, una
inversión de 900 mil pesos.
También se crearán 1.009 cooperativas para generar 20 mil nuevos empleos, lo que
demandará desembolsar 750 millones de pesos. Finalmente, se invertirán 80 millones de pesos para
otorgar beneficios al sector de la niñez y la tercera edad, y 50 millones de pesos a los clubes de
barrio.
Cristina encabezó los anuncios en medio de la conmoción por la tragedia de
Tartagal, en simultáneo con la reunión de la esa de enlace del campo en la que se iba a decidir
(finalmente no sucedió) una nueva protesta del sector en reclamo de la reducción de las retenciones
a la exportación y como previa a la reunión que mantuvo con el gobernador de Santa Fe, Hermes
Binner, que entre otras cosas llevó los planteos de ese sector.
Cristina enfrentó el triple desafío con una apelación: "Cuando escucho reclamos
acerca de exenciones impositivas y veía Tartagal, pensaba que muchos hombres y mujeres deberían ver
esos rincones de la patria para seguir construyendo este modelo, más solidario e inclusivo".
La presidenta pidió "responsabilidad" a la dirigencia política para "contribuir
a mantener el modelo", que "no se sostiene sin cambio competitivo y sin un Banco Central con
reservas".
En ese punto incluyó a industriales y sindicalistas, a los que criticó
elípticamente por "reclamar de un lado bajas de tal o cual cosa, y por otro lado, más aumento de la
protección social, más jubilaciones o más salarios.
Asistencia
El gasto real que destinó el gobierno en medidas de protección social para los
pobres es un 28 por ciento más bajo que en 2006. La cifra surge de un estudio de Sel Consultores,
en el que se advierte sobre los efectos de los retoques de la inflación del Indec, sobre los planes
de asistencia. La estimación de Sel arroja que la cantidad de indigentes creció un 14 por ciento
desde 2006.