Economía

Cristina llamó a todos los sectores a sumarse a la nueva etapa del modelo

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner convocó a los representantes de los distintos sectores económicos, políticos y sociales a dejar de lado las "falsas antinomias" y defender las bases del actual modelo...

Viernes 02 de Septiembre de 2011

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner convocó a los representantes de los distintos sectores económicos, políticos y sociales a dejar de lado las "falsas antinomias" y defender las bases del actual modelo de desarrollo, que "será sostenido y profundizado, aunque también habrá cosas que serán revisadas y corregidas". Al hablar en el acto central para el Día de la Industria, la jefa del Estado formuló una amplia convocatoria a una suerte de acuerdo social que buscará aprovechar la "inmensa oportunidad" que se le presenta a la Argentina en el siglo XXI, como consecuencia del cambio tecnológico y la demanda mundial de alimentos. "Los convoco a ir por más", subrayó.

Con el traje de estadista puesto, la presidenta volcó el fenomenal respaldo electoral que recogió en los comicios primarios para abrir las puertas del modelo a los referentes sectoriales y políticos que, más allá de las diferencias, elijan identificarse con el mismo. El presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA) y ex ministro de Eduardo Duhalde, José Ignacio De Mendiguren, fue precisamente uno de los responsables de que la cena de celebración de la entidad se realizara en Tecnópolis, la megaexpo tecnológica organizada por el gobierno nacional.

El referente industrial, horas antes, se había esmerado en propalar el "correctivo" que en el último encuentro del Grupo de los Seis (que agrupa a las principales centrales corporativas) le aplicó al jefe de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Hugo Biolcati, por su interpretación tinellesca y plasmática de la victoria electoral de la presidenta. También modeló las invitaciones al evento, cuidando que los gobernadores, empresarios y referentes empresarios y sindicales convocados no sean identificados como "noventistas". Entre los referentes destacados estuvieron el jefe de la CGT, Hugo Moyano, y el gobernador de Santa Fe, Hermes Binner.

Frente a ese auditorio, Cristina se mostró abierta y lanzó una convocatoria amplia a sumarse al proceso político y económico "iniciado en 2003". En ese sentido, opinó que "la nueva película argentina debe continuar con desarrollo, industria y renovación tecnológica". Y llamó a superar "las falsas antinomias como agro e industria, o mercado interno y exportación".

La jefa del Estado recordó que la Argentina industrial "comenzó a declinar luego del golpe de 1955" y aseguró que comenzó a recuperarse desde 2003, cuando asumió la presidencia Néstor Kirchner. Recordó que a partir de esa política "donde había desocupación hoy hay empleo y producción", y enumeró algunos de los logros. Por ejemplo que la producción nacional de heladeras creció de 32 por ciento del mercado al 69 por ciento entre 2003 y 2010, y la de celulares, del 2 por ciento al 70 por ciento entre 2008 y 2011. Citó datos del crecimiento de todas las actividades y citó que para 2020 la meta es duplicar el PBI industrial, crear 1,5 millón de empleos más y sustituir el 45 por ciento de las importaciones actuales.

Convocó entonces a todos los sectores a defender las bases del modelo y a no arriesgarlas por no saber "articular los distintos intereses en un proyecto".

Tendió una mano al sector agropecuario al subrayar sus logros tecnológicos y bitoecnológicos. Y propuso avanzar en la "industrialización de la ruralidad". Guiñó al movimiento sindical asegurando que el eje del gobierno es defender el empleo pero "también el poder adquisitivo" de los trabajadores. Y a los industriales les pidió "más inversión".

Cristina dijo que el modelo "fue puesto a prueba en 2008 y 2009" y subrayó que Argentina logrará sortear la nueva prueba. "Tenemos una inmensa oportunidad", arengó y convocó a "la generación del bicentenario" a construir un país que sea "actor principalísimo del sigo XXI pero con todos los argentinos adentro, no como en el siglo XIX".

Según el Indec los salarios subieron 20% el último año

El poder adquisitivo de los salarios mejoró casi 20 puntos porcentuales en el último año porque se lograron aumentos del 29% frente a una inflación de 9,7%, lo que representa una mejora real del 17,6%, según se desprende de datos difundidos ayer por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
  El organismo precisó en el trabajo “Indice de Salarios” que las remuneraciones de los trabajadores subieron 29% en julio de 2011 respecto al mismo mes del año pasado. En tanto, la variación del índice de precios al consumidor (IPC) para el mismo mes de julio había sido de 9,7%.
  La evolución del salario real sería sustancialmente diferente si se tomara como referencia las estimaciones de inflación elaboradas por diferentes consultoras, que desde hace tres meses dan a conocer un promedio a través de bloques opositores de la Cámara de Diputados a raíz de las sanciones impuestas por la Secretaría de Comercio Interior.
  Para su estudio, divide al sector asalariado en empleados registrados (en “blanco”), no registrados (en “negro”), y sector público. Frente a esta división la mejor situación se observa en los trabajadores que están inscriptos formalmente, quienes entre julio de 201o y julio de 2011 consiguieron aumentar sus salarios un 34% por ciento. Respecto de junio de este año, la variación fue de 4,8% y en siete meses acumula un avance de 21,3%.
  Los que están “en negro” obtuvieron subas de 31,1% en un año. Con relación al mes anterior la mejora fue del 2,5% y en siete meses llegó a 21%.
  La peor situación la viven los empleados estatales, que entre julio de 2011 y el mismo mes del año pasado obtuvieron subas salariales de apenas la mitad que los anteriores.
Los empleados públicos en 12 meses consiguieron aumentos de sólo 14,5%, y desde enero de 6,8%.

Las reservas bajan un escalón

Las reservas internacionales del Banco Central cayeron ayer por debajo de los 50.000 millones de dólares, hasta 49.979 millones, su menor nivel desde agosto de 2010, una merma provocada por el pago de deuda externa y la sostenida dolarización de carteras.
  Las reservas habían superado los 50.000 millones de dólares por primera vez el 12 de marzo de 2008, un día después de la resolución 125 que procuró fijar un esquema móvil para las retenciones a la exportación de granos y que originó una crisis entre el sector agropecuario y el gobierno.
  Las reservas internacionales perdieron luego en varias oportunidades el piso de 50.000 millones, pero volvieron a superarlo en agosto de 2010. A partir de ese momento se mantuvieron por encima de ese nivel, hasta ayer.
  Analistas estimaron que la fuga de capitales habría sido de unos 2.500 millones de dólares en agosto, los que se sumarían a otros 2.000 millones de julio y a los 9.800 millones informados por el Banco Central para el primer semestre, hasta un total superior a los 14.000 millones.

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