Economía

Cristina denunció extorsión gremial y puso condiciones a su candidatura

La presidenta Cristina Fernández condicionó su candidatura a la reelección al alineamiento del secretario general de la CGT y el disciplinamiento del movimiento obrero. En esa línea, acusó implícitamente a los...

Viernes 13 de Mayo de 2011

La presidenta Cristina Fernández condicionó su candidatura a la reelección al alineamiento del secretario general de la CGT y el disciplinamiento del movimiento obrero. En esa línea, acusó implícitamente a los dirigentes gremiales peronistas de “extorsión” y los acusó de actuar como una corporación. Finalmente, les advirtió: “No estoy muerta por volver a ser presidenta muchachos, ya dí todo lo que tenía que dar, a mí no me van a correr”.
  Como lo viene haciendo desde inicios de la semana, cuando comenzó a denunciar “presiones” e “irracionalidad” gremial, Cristina no nombró a Moyano. Es más, el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, y algunos referentes cegetistas pretendieron que el nuevo discurso de la presidenta no apunta a la CGT sino a sindicatos que habrían forzado los conflictos salariales con intencionalidad política.
  El barrionuevismo, la izquierda y otros sectores sindicales entraron en la coartada. En rigor, la advertencia, nacida de la dificultad de encorsetar las paritarias a la pauta prometida a los empresarios, fue para el movimiento obrero en general. Pero el riñón moyanista entendió claramente el sentido político de la crítica. A fin y al cabo, la presidenta se refirió ayer a los que quieren su reelección.

La cuadratura del círculo. Julio Piumato, hombre de confianza de Moyano y referente del gremio judicial se negó a considerar una ruptura entre la presidenta y la CGT. “Nadie se suicida, y menos la jefa”, dejó escapar, al tiempo que aclaró que “no han sido tantas las protestas desde que hay paritarias”.
  El llamado al orden sindical de Cristina comenzó esta semana en escenarios dominados por empresarios. Pero ayer, un día después de que la dirigencia cegetista coqueteara con la candidatura de Sergio Mazza a la Gobernación de Buenos Aires, eligió el conurbano bonaerense, para completar el operativo contención.
  “Luchamos contra la explotación pero tampoco tenemos que permitir que surja otro fenómeno, que es el de la extorsión, yo no quiero ni explotación ni extorsión en la República Argentina, ni de un lado ni del otro, yo quiero vivir en una sociedad más racional”, sentenció.
  Producto de esos dichos, en los que la mandataria cuestionó actitudes que “terminan perjudicando al conjunto de la sociedad” cuando “un sindicato” pasa a “transformarse en una corporación”, la cúpula de la CGT se reunió en forma secreta para analizar la posición a adoptar.
  La presidenta afirmó que está “cansada de las hipocresías, de los que dicen ayudar y vivan el nombre de Cristina y al otro día hacen exactamente todo lo contrario para que esto tenga problemas o se derrumbe”.
  Para no dejar dudas de su intención, remarcó su disgusto cuando “desde los sectores que mejor están, que tienen buenos trabajos, que han logrado buenos salarios, sus dirigentes nos someten a prácticas que les hacen mal a ellos mismos y no se dan cuenta que terminan desprestigiando el movimiento sindical, que es importante mantener unido y organizado”.
  “Si hay algunos que creen que puede ser mejor otro modelo, que creen que han tenido o tienen tanto poder para torcer voluntades, para que este modelo sea desprestigiado, quiero decirles que conmigo no van a contar”, dijo. Y lanzó la amenaza definitiva: “No estoy muerta por volver a ser presidenta, muchachos, a mí no me van a correr”.
  Desde el palco, aplaudían el gobernador Daniel Scioli y el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno. l

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario