Economía

Cristina anunció que la plata de las retenciones irá para un plan social

El gobierno resolvió ayer darles un destino social a los ingresos por retenciones móviles a la soja superiores a los 35 puntos porcentuales, en tanto la dirigencia agropecuaria coincidió con el objetivo pero reiteró su rechazo a los niveles de derechos de exportación, a la vez que reclamó "un esfuerzo parejo" a otros sectores de la economía.

Martes 10 de Junio de 2008

El gobierno resolvió ayer darles un destino social a los ingresos por retenciones móviles a la soja superiores a los 35 puntos porcentuales, en tanto la dirigencia agropecuaria coincidió con el objetivo pero reiteró su rechazo a los niveles de derechos de exportación, a la vez que reclamó "un esfuerzo parejo" a otros sectores de la economía.

  El mismo día que se levantó formalmente el lock out patronal del campo y reafirmando la política de retenciones móviles, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunció —por cadena nacional y frente a mil asistentes— los detalles del decreto 904, a través del cual se dio cuerpo al Programa de Redistribución Social, una suerte de fondo que estará conformado con lo recaudado y con lo que vaya "a recaudarse" este año y el próximo a través de las retenciones de la soja que "superen el 35 por ciento neto de las compensaciones" que regían hasta el 10 de marzo pasado.

  Según cálculos preliminares de economistas, el fondo destinará alrededor de 1.000 millones de dólares anuales a cubrir necesidades básicas en materia de salud, vivienda y caminos rurales.

  La resolución, que comenzaría a regir a partir del momento en que se publique en el Boletín Oficial, según explicó la presidenta, determina que el 60 por ciento de esos fondos se destinarán a la construcción de "hospitales públicos y centros de salud", 20 por ciento "a viviendas populares urbanas o rurales" y lo restante a "caminos rurales".

  "La ejecución se realizará en forma centralizada a través de convenios con provincias y municipios y se instruye al jefe de Gabinete a modificar las ejecuciones presupuestarias para implementar lo establecido", dijo la jefa del Estado.

  La presidenta defendió el sistema de retenciones móviles y aseguró que la medida dispuesta en marzo pasado tuvo dos objetivos: garantizar la "soberanía alimentaria y la distribución del ingreso" y redobló la apuesta al dejar en claro hacia dónde direccionará el gobierno los recursos provenientes de los ingresos por retenciones, uno de los reclamos insisitentes del sector agropecuario. "El Estado no quiere cerrar las cuentas fiscales, sino cerrar la deuda social con todos los argentinos", dijo frente a un auditorio poblado de empresarios del sector industrial, financiero y organizaciones sociales y de derechos humanos.

  Con este anuncio la presidenta apostó a relanzar su gestión después del muy postergado pacto del Bicentenario y para eso hizo un llamado al diálogo a todos los sectores. Sin referirse explícitamente al campo —un sector que estaba ausente en las sillas de la Casa Rosada— la presidenta dijo: "Tiendo la mano a todos los argentinos, en especial a los que tienen junto a mí una gran responsabilidad de generar riqueza para todos".

  Al mismo tiempo, y por primera vez en su discurso, Cristina reconoció que "el gobierno cometió un error de ingenuidad política, al no advertir que tocar la renta extraoridinaria de un sector para redistribuir el ingreso requería de una mayor explicación y comunicación".

 

Les corrió el eje. Con esta apuesta, el gobierno nacional obligó a las entidades a correr el eje de la disputa y arrinconar el reclamo en lo estrictamente tributario. "Despejado de la bulla mediática (el conflicto) lo que queda es esto, la reacción de alguien que se niega a contribuir en la redistribución del ingreso para los que menos tienen", dijo Cristina

  "Compartimos el destino que se le quiere dar a los fondos", dijo el titular de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Mario Llambías, tras escuchar el discurso de Cristina, aunque se ocupó de dejar en claro que en el sector persisten las dudas. En una suerte de auditor de las cuentas públicas, Llambías señaló: "Nos quedan las dudas si estos hospitales (unos 30 que anunció Cristina se realizarán) no eran los ya previstos en el presupuesto nacional".

  En ese tono tanto Llambías como el titular de la Sociedad Rural (SRA), Luciano Miguens, volvieron a calificar de confiscatorio el nivel de retenciones móviles (ver aparte).

  Sobre el final, la presidenta pidió "perdón" a quienes hubiera podido ofender.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario