Lunes 28 de Enero de 2013
En un discurso por cadena nacional, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner anunció que "aumentará en un 20 por ciento el mínimo no imponible del impuesto a las ganancias".
"Esto significa más de 8 mil millones de pesos para las cuentas del Estado", señaló la mandataria, quien agregó que "el mínimo sobre el salario bruto se eleva a 8.360 pesos para un trabajador soltero, mientras que para un empleado casado con dos hijos, el piso es dea 11.573 pesos". Esta medida regirá a partir del 1º de marzo.
Cristina abundó que "el 82,52 % de trabajadores en relación de dependencia no tributará este impuesto, que ya no debería llamarse a las ganancias sino algo parecido a altos ingresos. Solamente el 17,48 % de trabajadores pagará este tributo", señaló la presidenta.
Luego sostuvo que "mañana por la tarde el titular de Afip explicará con mayores detalles el alcance de esta medida".
En un acto en la Casa Rosada transmitido por cadena nacional, Cristina Kirchner anunció la actualización de ese gravamen, que era uno de los principales reclamos de las centrales obreras, tanto las más afines como las opositoras al Gobierno.
Al respecto, la jefa de Estado aseguró que, con estos cambios, el 82,5 por ciento de los empleados en relación de dependencia dejará de pagar este gravamen, y remarcó que “este aumento en el mínimo no imponible representa un costo fiscal de 8.000 millones de pesos al año“.
Los distintos sectores del movimiento obrero venían reclamando con insistencia la suba del mínimo no imponible para la cuarta categoría, ya que era el principal tema a resolver para poder poner en marcha las negociaciones paritarias a partir de marzo próximo.
No obstante, la cifra del 20 por ciento de aumento parece quedar por debajo del reclamo sindical de incrementarlo a razón del 50 por ciento, luego de dos años sin que se modificara, por lo cual se pedía un 25 por ciento anual.
Fiel a su estilo, la mandataria no permitió que haya filtraciones previas sobre el contenido del anuncio y logró sorprender con la actualización del Impuesto a las Ganancias en un acto que incluyó además el anuncio del aumento semestral de las jubilaciones, con lo que la mínima quedará en 2.165 pesos.
La ceremonia contó con más de 1.000 invitados en la Casa Rosada, la mayoría de ellos militantes de la agrupación La Cámpora, a quienes la mandataria, luego de su extenso discurso de casi una hora, salió a saludar y a dedicarles una breves palabras con micrófono en mano desde un balcón interno de la sede gubernamental.
Presenciaron el anuncio el titular de la CTA oficialista, Hugo Yasky, y el dirigente de la UOM, Juan Belén, en representación del conductor de la CGT oficial, Antonio Caló. También asistió a la ceremonia el director general de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Guy Ryder, a quien la jefa de Estado aludió en varios pasajes de su discurso por su nombre de pila, dirigente que tiene pautado visitar este martes a los jefes de las CGT y CTA opositoras, Hugo Moyano y Pablo Micheli.
La mandataria remarcó que la Argentina estaba recaudando en el apartado de la cuarta categoría, sobre el total del impuesto a las ganancias, “un 5 por ciento”, y lo comparó con otros países como Brasil donde la cuarta categoría representa “el 7 por ciento” del total, mientras que en Chile y Uruguay es del “8 por ciento”, según dijo.
A su vez, al referirse al sindicalismo, reclamó “racionalidad” al gremio de los Bancarios que viene desarrollando una complicada negociación trimestral que el gobierno rechaza.
“Nosotros debemos trabajar en forma racional, porque tenemos que favorecer la inclusión social. Ese es un sector que basa su rentabilidad en tasas altas, no es una rentabilidad por competitividad, porque el aumento de las comisiones y de los servicios y de las promociones, las cobran. Por eso cuando algunos gremios piden negociar por rentabilidad, porque está asegurada, hay que hacerlo en serio”, dijo la presidenta.