Domingo 10 de Julio de 2022
Buen nivel de actividad, empleo en crecimiento y descenso del desempleo lucen como una muy buena foto de la economía. Sin embargo, la convivencia de estos indicadores con altos niveles de pobreza son la contracara que hoy muestra la economía argentina, tensionada por una puja distributiva feroz y aun irresuelta, que produce un inestable escenario político.
El último informe de coyuntura del Mirador de la Actualidad del Trabajo y la Economía (Mate), señala que “el primer trimestre de 2022 fue el mejor desde 2015 en materia de empleo y el desempleo se mantiene en el nivel alcanzado en el trimestre pasado”.
Los datos muestran que el empleo formal crece en forma sostenida desde hace nueve meses: entre junio de 2021 y marzo de 2022 se crearon 257.000 empleos. El valor alcanzado, sin embargo, está 220.000 empleos por debajo de los existentes en marzo de 2018.
“El bajo nivel de desempleo y el crecimiento de la actividad económica conviven con un índice de pobreza históricamente elevado”, indicó Mate, que preside Sergio Arelovich, y elaborado por el equipo que conforman Diego Kofman, Lavih Abraham, Natalia Pérez Barreda y Marco Kofman.
El mismo indica que “en otros períodos (gran parte de 2014 y 2015 y 2017), tasas de desempleo cercanas al 7%, convivían con niveles de pobreza en torno al 20% o 25%” y asegura que “el nivel actual es compatible con la distribución del ingreso definida en los últimos años del gobierno de Cambiemos, no revertida en años posteriores”.
En ese punto, el relevamiento realizó un repaso de la inflación versus el crecimiento salarial (Ripte) en distintos mandatos presidenciales y la ganancia o pérdida en pesos constantes de mayo 2022.
Durante la presidencia de Néstor Kirchner, “la mejora del salario real implicó un ingreso extra acumulado de más de un millón de pesos por asalariado en todo el período”, indicó. En tanto, en el primer mandato de Cristina Fernández, “entre 2010 y 2011 los salarios superaron la inflación y cada trabajador acumuló un ingreso extra de $372.000”, detalló.
Durante la segunda gestión de Cristina Fernández, “el freno de la inflación en 2015 permitió que el crecimiento de los salarios supere el de precios”, indicó Mate y planteó que como saldo del mandato “hubo un ingreso extra acumulado de $323.000 por trabajador”.
En cambio, durante el período de Mauricio Macri “los precios le ganaron siempre a los salarios y como consecuencia cada trabajador perdió $872.000”, dijo el informe y planteó que “para quienes no perdieron su empleo, ese fue el costo del gobierno de Cambiemos”.
Finalmente en el gobierno de Alberto Fernández, “precios y salarios empatan y cada trabajador acumula una ganancia de $13.000 (equivalente a $440 mensuales), respecto de lo que hubiera sido su situación de mantenerse el salario de 2019”, indicó Mate.
Inflación
El relevamiento de Mate aseguró que con el 5,1% de mayo, la inflación alcanzó un nuevo récord interanual al trepar al 61% y estimó que “en los próximos meses este indicador será aun mayor”.
En ese sentido indicó que los elementos coyunturales (evolución de los precios internacionales) y los estructurales (puja distributiva, concentración y economía bimonetaria) se potencian en este contexto. “Cualquier solución al problema exige al Estado la recuperación de la capacidad de conducción del proceso económico”, detalló el informe.
También aseguró que la actividad sigue creciendo, “pero en los últimos meses se observa un amesetamiento”. Aun así, actualmente es un 5,1% mayor a la de un año atrás, con prácticamente la totalidad de los sectores creciendo.
Esa recuperación económica se traduce en un aumento de la recaudación tributaria, que se explica fundamentalmente por los ingresos de la seguridad social.
Por otra parte detalló que “el gasto está creciendo a un mayor ritmo que los recursos” por la importante contracción que se produjo en la primera mitad del año 2021. Según explicaron los economistas de Mate hay cambios en la composición del gasto. Por un lado las partidas de salarios y jubilaciones siguen por debajo de los niveles de 2019, que fue el piso del gobierno de Cambiemos. En tanto, el gasto en programas sociales creció, principalmente por el impacto del programa “Potenciar Trabajo” que se lleva un tercio de esta partida. Finalmente, “los subsidios a la energía crecieron por el aumento global de los precios energéticos y por el aumento de precios reconocido a productores internos en el marco del Plan GasAr”, detalló Mate.